¿Qué es y en qué consiste la transformación digital?

Javier Puyol es el socio director de Puyol Abogados, una boutique legal especializada en el mundo de las nuevas tecnologías y el cumplimiento normativo. Confilegal.
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La transformación digital es la reinvención de una organización a través de la utilización de la tecnología digital para mejorar la forma en que se la organización se desempeña y sirve a quienes la constituyen.

En este caso, el término “digital” se refiere, especialmente, al uso de la tecnología que genera, almacena y procesa los datos.

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La transformación digital conlleva la realización de un proceso por el que las empresas toman conciencia de la necesidad de definir nuevas estrategias y métodos de trabajo, en los que tiene una intervención muy singular, las nuevas prácticas y herramientas tecnológicas, o vinculadas al desarrollo de las mismas.

El término transformación se refiere a un cambio fundamental en los negocios del día a día de una organización, desde los tipos de productos y servicios que produce hasta la forma en que los entrega. Una organización en la necesidad de una transformación –ya sea una empresa, agencia gubernamental, o un proveedor de servicios, como los de cuidado de la salud– por lo general responde a un cambio en el mercado y a la demanda de los consumidores por un producto o servicio[i].

La clave para la organización es ver la transformación digital como una oportunidad de negocio y realización de nuevas actividades económicas y comerciales, que permite combinar prácticas y formas de hacer que dan como resultado nuevas técnicas y habilidades.

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La transformación digital persigue una serie de objetivos que deben tenerse presente, entre los cuales cabe indicar:

a). La automatización en todas sus fases de los procesos productivos y de otra índole.

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b). Una minimización poderosa de los costos derivados de la actividad empresarial, tratando de proceder a reducirlos de una manera muy singular.

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c). Y al mismo tiempo, maximizar en todo lo que sea posible, la eficiencia de dichos procesos productivos[ii].

Entre ellas, cabe señalar las que se citan a continuación:

  • Genera experiencias nuevas al cliente
  • Mejora la eficiencia operativa
  • Generar nuevas fuentes de ingresos
  • Capacidad de respuesta rápida ante los cambios en el mercado
  • Crear una ventaja competitiva para la organización.
  • Impulsa la cultura de la innovación dentro de la organización.
  • Mejora la colaboración interna.
  • Profundiza el análisis de datos (Big Data).

Todo esto describe la gran relación entre los resultados de negocio y las tecnologías en las que se basa la digitalización.

La experiencia del cliente prevalece ante los valores tradicionales y hace que la tecnología, especialmente el “software”, se centren como principal elemento en los modelos de negocio[iii].

Claves de la transformación digital

Según el criterio de algunos expertos, hoy en día la transformación digital pasa por tener en cuenta los hábitos de consumo, la creación de nuevos modelos de negocio, basados en las políticas de comunicación de las compañías, de la innovación, y de las exigencias de una mayor calidad de vida.

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Por ello se puede afirmar que las claves de la transformación digital, pasan por la consideración de una serie de aspectos muy trascendentes que representan de manera básica el motor del cambio que la misma lleva consigo.

Dichos factores condicionantes, son los que se exponen a continuación[iv]:

a). El teléfono móvil.

Ya que aproximadamente el 70% del tráfico de usuarios que navega en Internet se produce, precisamente, mediante la utilización del teléfono móvil.

b). El llamado “conocimiento digital”.

En este momento las pymes y las llamadas “micro pymes”, se encuentran muy alejadas del mundo digital, por eso la formación tecnológica se juzga como imprescindible, en el sentido, de que es necesario que se asuma el empleo de nuevas técnicas y herramientas de carácter digital en el uso cotidiano de los negocios, a los efectos de no crear un cierto abismo entre dicha tipología de empresas, y otras, que centran su actividad en el empleo de dichas nuevas herramientas.

c). La “reputación”

Como un factor muy importante de cambio y transformación.

El prestigio, como elemento expresivo de la reputación cada vez está cobrando un papel preponderante entre las empresas y los profesionales.

Su mantenimiento y crecimiento, sin lugar a dudas, constituye un condicionante empresarial de primer orden, que no solo hay que cuidar, sino que hay que potenciar, teniendo en cuenta la interacción en la comunicación, que el mismo se produce a través de los instrumentos de carácter tecnológico, especialmente en lo que atañe a las redes sociales.

d). La “marca”.

Se debe ser consciente que el peso de la marca empresarial está cobrando cada vez un peso específico mayor en el ámbito de la comunicación “on line”.

De hecho, muchas conversaciones, por ejemplo, con relación a una determinada empresa gira, en muchas ocasiones, en torno al conocimiento que se tiene de la marca de la misma.

Por todo ello, no constituye una cuestión baladí el hecho de vigilar los mensajes que se emiten desde una determinada empresa y la percepción que de los mismos se tiene por parte de los usuarios, consumidores o clientes de la misma, lo que en definitiva conlleva al conocimiento acerca de que es los que realmente por los mismos se piensan de dicha marca, del negocio emprendido, o incluso, de la propia empresa que está detrás de dicha actividad económica.

e). Las técnicas vinculadas a “Big Data”.

Constituyen también un poderoso factor de cambio, que contribuye en sobremanera al desarrollo de la indicada transformación digital.

Uso alternativo de los datos

El uso alternativo de los datos, está constituyendo un factor de cambio determinante en todos los sentidos.

Para el desarrollo del Big Data, no es tan problemático el hecho de tener herramientas para su práctica, cosa que, en el momento presente, parece que está abiertamente superado, sino el conocimiento y la familiarización en el uso de las mismas.

Afortunadamente, pasaron los tiempos caracterizados por la posesión de datos de manera improductiva, pero no obstante ello, si que es importante que los empresarios tomen conciencia que, hoy en día, básicamente el uso de los datos conlleva la obtención de oportunidades de naturaleza económica, que nos permiten conocer desde la perspectiva tanto del empresario, como del usuario o consumidor, donde se encuentra la demanda y la oferta de determinados bienes, productos o servicios respectivamente.

Sin embargo, ello no obsta para garantizar adecuadamente la privacidad de los usuarios, de modo y manera que, el empoderamiento al que hace referencia el nuevo Reglamento 2016/679, para la protección de datos de carácter personal, haga perfectamente compatible el desarrollo económico, y al mismo tiempo, el establecimiento de aquellas garantías necesarios a los efectos de asegurar el respeto a los derechos y libertades fundamentales de cada ciudadano.

f). La innovación. 

También constituye un elemento muy importante, que contribuye eficazmente a la transformación digital.

Tal como ha quedado indicado, y se vislumbra de las anteriores consideraciones, debe tenerse muy presente que principalmente la innovación siempre es sinónimo de la generación y proliferación de nuevas ideas y emprendimientos.

Debe valorarse el hecho de que la innovación no es patrimonio de actividad económica alguna, puesto que todas las actividades empresariales, en cada momento y circunstancias, puede crear nuevas herramientas e instrumentos técnicos, que suponga la creación de más valor añadido en la producción de dichos bienes, productos o servicios.

Como también, el hecho de que no pueda atribuir a área o departamento alguno de cualquier estructura empresarial el control sobre los nuevos desarrollos o innovaciones. Constituye, en definitiva, un patrimonio de cada empresa, y para cada unidad productiva de la misma.

El éxito en la innovación no está desde luego garantizado, y en numerosas ocasiones, precisamente, de la producción de herramientas y políticas que no producen el fin inicialmente deseado o proyectado, surge posteriormente el éxito materializado en el acierto que a la postre justifica el desarrollo de dicha actividad novedosa.

Esta cultura que transcurre entre el éxito y el fracaso de la actividad empresarial, constituye en un buen número de ocasiones un factor muy potente de cambio y de transformación digital.

g). El formato del contenido.

La transmisión de la información, y el modo en que la misma deba llevarse a efecto, también constituye un factor muy importante en la voluntad de cambio que se pretende llevar a cabo.

En este sentido, las nuevas estrategias consistente en difundir determinaciones informaciones con el carácter de virales y propagarlas por redes sociales, constituye una nueva tendencia que está revolucionando el mundo del marketing y la publicidad, pero sobre todo la forma en que se está llevado a cabo la comunicación de nuestra actividad empresarial.

Por ello, el mantener políticas de comunicación trasnochadas, y muchas veces desconocedoras de la importancia que tienen hoy en día las redes sociales y otros modos análogos de llevar a cabo el desarrollo de las mismas, y que sobre todo responden más a otros modelos históricos de publicidad, no contribuye en absoluto a potenciar este nuevo factor de cambio e innovación que viene materializado por la transformación digital.

Finalmente, debe tenerse presente, cual es el estado de la actividad empresarial frente a la transformación digital.

5 estadios en la transforman digital

La Consultora IDC ha identificado cinco estadios con los que distingue a las compañías en función su actual compromiso con la transformación digital, de mayor a menor implicación. Así:

a). El 21% de las empresas en la actualidad no cuenta con algún plan de transformación y los únicos proyectos con los que tienen éxito en el ámbito de la digitalización se deben exclusivamente al esfuerzo individual de alguno de sus empleados.

b). Un 26% de las compañías ya ha llevado a cabo alguna iniciativa transformadora, pero de manera aislada en algunos departamentos que han contado con la relevancia de contar con un plan de estas características.

c). El 29% de las organizaciones entiende la transformación digital como un objetivo estratégico para todas sus áreas. Si se une este grupo, con el descrito en el apartado anterior, se obtiene que más de la mitad de las compañías europeas ha desarrollado algún servicio o iniciativa digital, pero sin contar con propuestas que sean auténticamente disruptivas.

d). En el 18% de las empresas existen servicios digitales en todos sus departamentos, y alguna de esas iniciativas, ya pueden ser consideradas efectivamente como disruptivas.

e) Y en tan sólo un 6% de las compañías europeas pueden presumir de que las iniciativas que lanzan al mercado son realmente disruptivas[v].

Todo ello lleva a la conclusión, de que la transformación digital no constituye un elemento de previsión futura, sino todo lo contrario, algo que está pegado rabiosamente a la más acuciante actualidad, y que es necesario asumir, si no queremos quedarnos ante el mercado y frente a la sociedad, en una posición anquilosada en tiempos pasados.

[i]Cfr.: Search Data Center. “Transformación digital”.

[ii]Cfr.: DURO, Sonia. ¿Qué es la Transformación Digital, y por qué tu empresa no puede ignorarla más? tiempo”. Blog de José Facchin. 8 de octubre de 2017.

[iii]Cfr.: FUENTE, Oscar. ¿Qué es la transformación digital?. Digital Business. 24 de enero de 2018.

[iv]Cfr.: En este sentido, VALENTE, Catarina. “Las 7 claves de la transformación digital de las empresas”. Expansión. 16 de octubre de 2015.

[v]Cfr.: PLAZA LOPEZ, José Ángel. “¿Hasta que punto es rentable la transformación digital?”. El País. 9 de abril de 2018

por Javier Puyol.

Javier Puyol es abogado, socio director de Puyol Abogados, magistrado excedente, exletrado del Tribunal Constitucional, exdirector de la Asesoría Jurídica Contenciosa del BBVA, consultor en tecnologías de la información y comunicación, administrador concursal, árbitro y mediador civil y mercantil, profesor universitario y académico de la Real Academia de Jurisprudencia.