¿Es el momento de hacer oposiciones como salida laboral?: 10 consejos para opositores

Gonzalo Jiménez-Blanco, abogado del Estado en excedencia y abogado en ejercicio.
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Una de las decisiones más importantes cuando acabas el grado en derecho es opositar o no. He ahí la cuestión. Elegir qué oposición también es difícil.

Es cierto que ahora es más difícil tomar la decisión de hacer oposiciones, por varias razones:

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1.- Hay más alternativas: antes, si querías trabajar en el mundo del derecho, o hacías oposiciones o hacías méritos como pasante unos años sin cobrar; ahora, existen muchos despachos nacionales e internacionales que ofrecen 35.000-40.000 euros para empezar;

2.- Si no las sacas, tienes que hacer el master de acceso: el opositor que no saca la oposición y tiene que empezar su carrera de abogado, debe hacer el master de acceso, por lo que si ha estado unos años estudiando la oposición, se puede plantar en los 30 años para empezar su carrera laboral y esa edad puede ser tarde para muchos despachos;

3.- Irregularidad de las convocatorias: con la crisis económica, la Administración ha congelado la incorporación de nuevos efectivos y eso ha hecho que no se convoquen oposiciones en unos años.

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Dos son las consideraciones previas:

1.- Es una decisión muy personal, que no debe hacerse para satisfacer a alguien (el padre, la novia, etc). Los padres deben abstenerse de presionar a los hijos para hacer oposiciones. Cuando el opositor forzado pase por un mal momento, tenderá a culpar al que le presionó. Quien decida hacer oposiciones ha de estar muy convencido;

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2.- El opositor debe tomarse la oposición profesionalmente, como un trabajo, con un horario fijo, tiene que ser serio. Aquí sí es verdad que engañar a los padres o al preparador es engañarse a sí mismo.

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10 consejos concretos para los opositores:

1.- Buscar un buen preparador: la oposición no se hace por libre; el buen preparador juega un papel fundamental, proporciona buenos temas, tiene información sobre el proceso,

2.- Tener buenos temas: que los temas respondan al temario y que tengan contenido suficiente para aprobar; eso lo debe saber el preparador;

3.-No excusas: los opositores deben cantar los temas con la periodicidad establecida y no valen excusas para eludir esa obligación;

4.-Meter” todos los días ahora las horas comprometidas: si hay que estudiar todos los días x horas, hay que hacerlo con continuidad; la oposición no va de “atracones”; hay que tener orden y continuidad;

5.- Hacerse unos buenos resúmenes de los temas: serán útiles a la hora de repasarlos y hacerlos ayuda a “retener”;

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6.- No hacer quinielas: todos los temas pueden caer, estudiárselo todo es el primer deber del opositor;

7.-Cada día tiene su afán”: cada día saberse los temas que lleves y no agobiarte pensando que nunca te los sabrás todos; un exopositor me dijo -y tenía razón- que solo tuvo la sensación de saberse todos los temas el día del examen, ni antes ni después;

8.- Aprender los listados mediante reglas nemotécnicas o similares: en muchos temas puede haber “listados”. No se trata de “saltárselos” o decir unos cuantos puntos; hacerse reglas nemotécnicas puede ayudar a recordarlos todos;

9.- Hacer, al menos, un ejercicio completo simulado o simulacro con el preparador;

10.- Diseñar los descansos según la propia conveniencia: lo normal es descansar un dia completo. Yo prefería no descansar un día completo, sino tener menos intensidad dos días (en vez de descansar el sábado completo y el domingo estudiar once horas, yo prefería estudiar 7 horas cada día del sábado y domingo).

Estudiar una oposición no quiere decir que no se pueda salir. Yo salía martes y jueves después de cantar los temas, y viernes y sábado un rato, pero sin cometer excesos. Lo que era fundamental era el orden: cuando salía entre semana, cenaba fuera a las 9 y a las 11 estaba dormido.

Lo fundamental es tener orden, estabilidad y disciplina. Cuando hablo de estabilidad hablo también de estabilidad sentimental: tu mayor preocupación debe ser la oposición, no una novia o cualquier cosa que te desvíe de ese objetivo principal. Una cosa debe quedar clara: no hay que ser superdotado para opositar; lo importante es el orden y la disciplina.

Pero estas son mis reglas. A mí me han funcionado, pero “cada maestrillo tiene su librillo”.

¿La oposición es de otro tiempo? Pues no, depende del grado de convencimiento de la persona pero yo casi todo lo que hecho en la vida deriva del hecho de haber sacado la oposición.

En 1989, cuando dejé mi trabajo para hacer oposiciones, mi jefe me dijo que las oposiciones eran de otro tiempo. Se equivocaba él y se equivoca quien lo diga ahora. Lo único que digo es que el que lo decida tiene que estar muy convencido y debe poner toda la carne en el asador.