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La interrelacion entre aseguradoras y grupos bancarios, pendiente de la reforma hipotecaria que se tramita en el Congreso

En el debate, los diputados han acordado eliminar la vinculación directa de seguros de vida vinculados a hipotecas, para que el cliente elija el que le ofrezca mejor precio
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La interrelación entre los sectores bancario y asegurador español son muy estrechas. Las compañías aseguradoras que operan en España vinculadas a grupos bancarios acaparan algo más del 50% de la actividad y de los resultados que genera el sector seguros.

Dicha vinculación se establece bajo esquemas diferentes: filial mayoritaria ó 100%, participación sustancial con acuerdos de distribución banca-seguros con compañías de referencia o, finalmente, participaciones significativas en compañías aseguradoras, según detalla en un estudio de la consultora ‘Analistas Financieros Internacionales’ (AFI), al que ha tenido acceso Confilegal.

Especialmente relevante es el dominio en el ramo de vida, en el que las aseguradoras vinculadas a grupos bancarios concentran el 70%-80% de la actividad y los resultados. La mayor conexión con la actividad puramente financiera del segmento vida-ahorro, junto a la gran capilaridad de la red bancaria española que se configura como el canal mayoritario de distribución de este tipo de seguros, explican esta fuerte presencia de la banca.

Hasta ahora, los bancos solían condicionar la concesión de un préstamo para la adquisición de vivienda a la contratación con la entidad de seguros de vida. En estos momentos se debate en el Congreso una nueva reforma hipotecaria en la que esta práctica va a modificarse de forma notable.

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El consumidor podrá elegir el seguro que más le convenga, sea de su banco o de otra entidad. Una práctica que rompe con muchos años de monopolio.

También parece que en la nueva Ley de Distribución del Seguro se busca separar seguros de prima única de hipoteca, como comentó recientemente Carlos Lluch, presidente de la Coordinadora Independiente de Asociaciones de Corredores de Seguros (CIAC ).

Para Daniel Manzano, responsable de este estudio y presidente de Afi Inversiones Financieras Globales EAFI y de Afi Consultores de las Administraciones Públicas, el efecto de esta nueva normativa sobre la la gestión de seguros de vida como negocio “se verá en una parte significativa pero no determinante de la comercialización de los seguros de vida y, sobre todo, afecta a los productos de vida riesgo y no de vida ahorro”.

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“El peso relativo no es pequeño pero no es tanto para hacer cambiar el del canal bancario al no bancario en el caso de que hubiera un cierto cambio hacia la comerciazación de estos seguros en entidades no vinculadas a los bancos”, matiza.

Sobre el proceso de transformación digital que asumen entidades bancarias y aseguradoras en cuanto al dominio de la banca como canal de comercialización de seguros, “es posible que existan cambios pero no será sencillo diagnosticarlo porque esta venta online de productos también la banca lo está asumiendo”, opina Manzano. Augura que las empresas FinTech e InsurTEch, en cuanto a tecnología aplicada a entidades financieras y bancarias, tendrán más protagonismo en los próximos años.

Frente a ello, en el citado informe se constata que la participación en el ramo de no vida es mucho más reducida, entre el 25%-30% de la actividad y de los resultados, y tiene la singularidad de que está muy concentrada en entidades específicas.

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Elevada rentabilidad de estas compañías

Otro dato que señala este informe es que la rentabilidad de las compañías de seguros vinculadas a los grupos bancarios es elevada (ROE medio del 20%) y se sitúa significativamente por encima de la media del conjunto del sector (ROE del 12%).

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Para Manzano se ha logrado que la supervisión de la comercialización de productos financieros esté más regulada que antaño.

La contribución a los resultados de los grupos bancarios del negocio asegurador de la banca en España es muy notable. En base consolidada aporta un 10% de los resultados de la banca. Si bien excluyendo a Santander y BBVA, los dos grandes grupos internacionales en los que la aportación del negocio bancario exterior es preponderante, la contribución del sector seguros en España al resultado consolidado del resto de entidades se eleva hasta el 27%.

El negocio de seguros puede seguir siendo una fuente de crecimiento adicional de los márgenes para las entidades bancarias españolas. En el caso del ramo de no vida aumentando su (baja) participación en la “tarta” aprovechando la red bancaria.

Según este experto, en el caso del ramo de vida el potencial debe provenir más del aumento del tamaño de la “tarta”, lo que es verosímil dada la relativamente baja penetración de los productos asociados (vida ahorro previsional, fundamentalmente) respecto a nuestros homólogos europeos y las incertidumbres sobre la suficiencia que proporcionarán en el futuro las pensiones públicas.

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AFI analiza, en primer lugar, de manera comparada cuál es el grado específico de participación de cada uno de los principales grupos bancarios españoles en el sector seguros nacional, determinando también el peso y las características que en dicho sector tienen las compañías que están vinculadas a las entidades bancarias.

El segundo objetivo de este estudio es analizar la contribución específica a sus resultados de la participación de los diferentes grupos bancarios en el negocio de seguros en España.

35 aseguradoras vinculadas a los bancos

Según esta información, son 35, del total de 227 que operaban en España al cierre de 2017, las compañías significativas identificadas con vinculación a las 15 principales entidades españolas que cubren prácticamente la totalidad del mercado bancario.

Partiendo de que el bancario es el principal canal de distribución de los seguros de vida en España (tanto de vida-ahorro como de vida-riesgo), la mayoría de ellas (25) operan en el ramo de vida y sólo las 10 restantes lo hacen el ramo de no vida.

Globalmente, esas 35 entidades concentran algo más del 50% del negocio asegurador en España si lo medimos por el tamaño del balance, las provisiones técnicas que gestionan o los resultados que generan.

Finalmente, en términos de estructura de la propiedad de las aseguradoras vinculadas a grupos bancarios, señala Manzano que nos encontramos con experiencias mixtas tanto en vida como en no vida. En el caso del ramo de vida, la mitad de los grupos bancarios apuestan por la explotación autónoma del negocio asegurador, y entre ellos los líderes Caixabank y BBVA.

Sin embargo, en el ramo de no vida, sólo tres de los 15 grupos bancarios (destacando el caso de Bankinter con Línea Directa) explotan autónomamente el negocio asegurador, ya que mayoritariamente lo hacen compartiéndolo con socios especializados.

Como ya se ha señalado, el hecho de que el canal dominante de la distribución del seguro de vida (tanto en su modalidad de ahorro como de riesgo) sea el bancario, determina la supremacía de la banca en este segmento del negocio asegurador (entre el 70% y 80%).

La capilaridad de la red bancaria española, la cercanía del ahorro previsional al negocio financiero y la relevancia que para la comercialización de los productos vida-riesgo tiene la comercialización de hipotecas son determinantes en ese desarrollo.

Por volumen de negocio en vida destaca con claridad el grupo Caixa, seguido a gran distancia, por los dos grandes grupos bancarios españoles, BBVA y Santander.

Con un volumen de negocio gestionado en torno a la mitad de los 2 grupos anteriores, les siguen Sabadell y Bankia. Ya por debajo de estos 5 primeros grupos, pero con un volumen de negocio significativo, se encuentran Ibercaja y Unicaja.

En conjunto estos siete grupos bancarios concentran más del 90% del volumen de negocio de vida en España que está vinculado a la banca, generador, por otra parte, de unos 2.000 millones de euros de beneficios con una concentración similar.

Para este experto “no es sencillo que el contexto de este sector cambie a corto plazo. Lo que sí veremos es la incorporación de terceros, tanto empresas fintech como aquellas que comercializan bienes de consumo tipo Amazón o similares que den el salto a la comercialización de productos financieros”.