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Más de medio millón de mayores sufren en España malos tratos físicos y psicológicos

Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la VejezHoy sábado, 15 de junio, se celebra el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez por resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
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En España, más de medio millón de mayores de 65 años sufren malos tratos. Para hacer frente a la situación el Gobierno aprobó en abril de este año la figura del Fiscal de Sala Coordinador de las personas con discapacidad y mayores en situación de vulnerabilidad, una apuesta imprescindible.

Este sábado, 15 de junio, se celebra el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez por resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El objetivo es proteger a los mayores expresando la oposición a los abusos y al sufrimiento que padecen en demasiados casos.

Un tema de máxima preocupación sobre el que opinan dos expertos: El académico de Jurisprudencia y Legislación, Jesús Seligrat relata a Confilegal la necesidad urgente de crear la figura del Defensor del Mayor.

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El abogado Jesús Seligrat en la Academia de Jurisprudencia y Legislación, donde presentó la propuesta del ‘Defensor del Mayor’. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

Otra jurista, la abogada Isabel Winkels, recomienda en este artículo medidas imprescindibles para proteger a los ancianos.

Y es que el envejecimiento de la población marca el futuro de nuestro planeta.

Hasta el 2030 en todos los países del mundo se producirá un aumento importante en la pirámide poblacional de personas de más de 60 años.

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En su informe de 2018, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que durante el año anterior, aproximadamente 1 de cada 6 personas mayores de 60 años sufrieron algún tipo de abuso en entornos comunitarios lo que suma 141 millones de víctimas.

Es un tema del que apenas se habla y que habitualmente queda silenciado entre las cuatro paredes del domicilio.

Pero, poco a poco, el problema del maltrato de las personas mayores se comienza a hacer visible en todo el mundo.

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Aunque, en opinión de los especialistas,  es una de las facetas menos tratadas en informes y planes contra la violencia.

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Siguiendo la pauta de la OMS el maltrato a los ancianos puede definirse como «un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación basada en la confianza».

Puede ser un maltrato físico pero también psíquico, emocional o sexual o de abandono.

Está también presente en el abuso de confianza en asuntos económicos que atañen a los mayores.

En ocasiones se puede deber a una negligencia  intencionada o no.

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Y, por supuesto,manifiesta un menoscabo grave de dignidad y de respeto.

En  la vida cotidiana  hay muchos más aspectos que implican auténticos problemas para los ancianos y afectan a su vida diaria y a su equilibrio emocional.

Isabel Winkels, socia directora de Winkels Abogados, lo resumía  así a Confilegal:  “La desatención a los mayores, con o sin familia, es una realidad que se denuncia poco y el problema es que aunque el maltrato físico es espeluznante, el psicológico es casi peor, porque es muy difícil de demostrar”.

Isabel Winkels, directora de Winkels Abogados, describe las cosas que no deben hacer las personas mayores, en su perjuicio. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

Soledad e indefensión

La soledad es para la letrada el problema más común: “Hay mucha soledad entre la gente mayor, se nota cuando por ejemplo vas al súper y una señora te pide ayuda para alcanzar algún producto y de paso te cuenta toda su vida y sus achaques”.

Y añade: “El problema es que la punibilidad de estas situaciones, el incumplimiento de los cuidados mínimos es muy difícil de demostrar, es una línea muy fina”.

Para Jesús Seligrat, académico de Jurisprudencia y Legislación “las bajas pensiones y las estafas  financieras, son una herida grave en los mayores, así como sus situaciones de abandono, malos tratos, deterioro físico, psíquico y emocional, violencia  de género, mayores sin hogar… Han elevado alarmantemente el número de situaciones marginadas en el mundo de la tercera edad, en una sociedad internacional donde más del treinta por ciento de la población, está integrada por mujeres y hombres que  ya han cumplido sesenta años de edad”.

Y señala el académico: “lamentablemente los mayores también son víctimas no solo de malos tratos físicos, psíquicos y emocionales sino que también son silenciadas como víctimas de abandono familiar, de deterioro emocional, indefensión grave en múltiples supuestos que resultan impunes a nivel internacional. Los malos tratos a los mayores como la violencia familiar, la violencia de género y todo tipo de violencias, son un tema internacional”.

En este sentido, Jesús Seligrat echa de menos que los medios de comunicación se preocupen por establecer “una más amplia y adecuada concienciación social ante graves y sangrantes situaciones de violencia contra nuestros mayores”.

Destaca el jurista: “La humanitaria paz  jamás se lograra  guerreando, la paz se debe lograr amando”.

La Organización Mundial de la Salud deja claro la dimensión internacional que señala Seligrat.

Esta lacra de la falta de atención, y de los malos tratos existe en todos los países, bien desarrollados o en desarrollo y apenas  se notifica, por lo que las estadísticas son escasamente fiables y presumiblemente no permiten conocer más que la punta del iceberg de la realidad.

La poca información que existe, según la OMS, proviene de países desarrollados. Las estimaciones se sitúan entre un 1% y un 10%.

Es necesaria una Declaración Internacional de los Derechos del Mayor, según Seligrat. Foto: News3edad.

Iniciativa parlamentaria

En diciembre de 2018 el Pleno del Congreso de los Diputados, acordó aprobar con modificaciones una Proposición no de Ley (PNL) presentada por el Grupo Parlamentario Socialista, denominada “Plan de prevención y erradicación del maltrato a las personas mayores”.

Los parlamentarios se hacían eco del alarmante incremento de casos sobre malos tratos a mayores en residencias públicas gestionadas por empresas privadas y en centros de gestión pública, principalmente en la Comunidad de Madrid, donde se han denunciado malos tratos físicos y psicológicos

La iniciativa parlamentaria daba respuesta a la alarma causada por los tratos degradantes inferidos a dos ancianas en una residencia concertada que salieron a la luz gracias a unos videos grabados por un familiar y con la denuncia cursada por la Fiscalía de Madrid.

De la investigación se conoció que los hechos afectaban a muchos más residentes y que familiares de 120 mayores allí afectados habían firmado un escrito denunciando irregularidades.

Presentaban datos preocupantes, como los provenientes de un estudio publicado en la revista The Lancet Global Health  financiado por la Organización Mundial de la Salud “que revelan que, en 2017, una de cada seis personas de edad avanzada sufrió algún tipo de maltrato en todo el mundo, lo que supone aproximadamente unos 141 millones de afectados (en España, alrededor de 520.000 maltratados mayores de 65 años)”.

Un riesgo que, según la Fundación ONCE, se multiplica por 10 cuando el afectado presenta discapacidad”, detallaba la PNL.

Lo peor, era para los promotores de la iniciativa que según datos del IMSERSO solo se daban a conocer uno de cada 24 casos de maltrato a personas mayores.

¿Cómo se explica tal hecho?  Por diversas causas que van desde la falta de conciencia del maltrato, el desconocimiento sobre como denunciar o el temor a hacerlo por las represalias posibles. La indefensión es por  tanto evidente.

Un nuevo Fiscal de Sala

La referencia más concreta existente en el ámbito de la justicia corresponde a la memoria de la Fiscalía General del Estado de 2017 en la que se señala que durante 2016  se abrieron un total de veinticuatro Decretos de los que se resolvieron 13 durante el ejercicio y quedaban once a la espera de informe.

Quedaban pendientes otros 16 desde el año 2012.

Ocho de ellos se archivaron.

Se reseña asimismo en la memoria que se produjeron 21 comunicaciones en ese año por carta o correo electrónico (que por su temática no dieron lugar a la apertura de un Decreto) y nueve llamadas telefónicas.

Añadía que “como resumen de la labor de protección de la Fiscalía en esta materia, cabe destacar las visitas a residencias de ancianos, comprobando que su situación personal sea correcta, y regulando su internamiento, vigilando el espinoso tema de la sujeciones, tanto mecánicas, como farmacológicas”.

El 12 de abril de 2019 el Consejo de Ministros aprobaba  la creación del Fiscal de Sala Coordinadora de las personas con discapacidad y mayores en situación de vulnerabilidad.

La ministra de Justicia, Dolores Delgado,  indicaba como esta figura actuaría en casos como el de la referida residencia Los Nogales de Madrid.

Y añadía: “Desde la Fiscalía General del Estado habrá un Fiscal de Sala, el rango más alto de la carrera judicial, que determine las medidas de coordinación, acciones y la recepción de denuncian sobre situaciones de vulnerabilidad de estos colectivos”.

Este nombramiento se encuentra a la espera de la constitución del nuevo gobierno.

Entrada al patio de la Residencia Los Nogales, que ocupó las primeras planas de los informativos y medios de comunicación nacionales al conocerse que los ancianos que allí vivían eran objeto de agresiones y malos tratos.

El Defensor del Mayor

Otra iniciativa que desde hace años pone sobre la mesa el académico Jesús Seligrat es la de crear la figura del  Defensor del Mayor en una perspectiva a escala nacional e internacional.

“Se trata -dice- de que los mayores en el mundo, no seamos los últimos en la solución jurídico-social, cultural y económico-asistencial a nuestros problemas, como bien jurídico fundamental a proteger en toda sociedad justa, digna, solidaria y saludable.

Del mismo modo que es urgente constituir una Declaración Internacional de los Derechos del Mayor, que desde hace varios años y en reiteradas y motivadas intervenciones vengo solicitando”.

Este Defensor del Mayor en palabras de Seligrat, velaría por todos aquellos supuestos en donde los derechos y libertades de los mayores se vieran vulnerados, dañados, silenciados u olvidados.

“Su función no solo sería en grado de prevención jurídica, sino también a nivel de solución legal, nacional e internacional, garantizando , el fiel cumplimiento de una necesaria Declaración Internacional de los Derechos del Mayor. Actuaria a instancia de parte, sino también de oficio, en todo aquello que vulnere o viole los derechos, las libertades , y las necesidades del mayor y supondría un instrumento jurídico de control, inspección, vigilancia y prevención, prestando también auxiliadora ayuda coordinativa a los distintos poderes legislativos, ejecutivos, y judiciales”, explica.

Esta figura debería además en su opinión, proponer legalmente las variaciones precisas en referencia a los derechos de los mayores atendiendo en especial a las personas con dolencias de todo tipo -físico, psíquico emocional o sensorial y atendiendo en especial el papel de cuidadores sociales y asistenciales tanto en casa como en las instituciones.

“La desatención a los mayores, con o sin familia, es una realidad que se denuncia poco y el problema es que aunque el maltrato físico es espeluznante, el psicológico es casi peor, porque es muy difícil de demostrar”, afirma Isabel Winkels.

El Defensor del Pueblo: Una Ley Orgánica

Otra institución preocupada por los malos tratos a los ancianos si bien dentro de su actividad general es el Defensor del Pueblo que en su memoria 2019 recién publicada refiere los resultados de sus pesquisas.

En este sentido señala como primera observación que en una investigación abierta con todas las Comunidades Autónomas sobre la atención que se presta en los centros residenciales para personas mayores “muestra una insuficiencia de plazas públicas y concertadas de atención residencial, por lo que, en opinión de la Institución, es necesario un mayor esfuerzo presupuestario”.

La calidad asistencial es también manifiestamente mejorable revisando los ratios de personal de atención directa, estableciéndolos por categorías profesionales y garantizando la cualificación de los trabajadores que prestan estos servicios.

Además de otros aspectos derivados de la mejora en la normativa de los centros  la institución aboga por una Ley Orgánica “que delimite las circunstancias extraordinarias vinculadas a la salud y al deterioro físico y mental en las que las personas en edad avanzada pueden tener que asumir limitaciones al ejercicio y realización de algunos de sus derechos fundamentales, con especial referencia a la atención en centros residenciales”.

Se trataría de garantizar los derechos del mayor incapacitado por deterioro físico o mental agilizando los mecanismos de protección precisos“los cuales tampoco deberían verse bloqueados por la tardanza de los tiempos procesales y judiciales”, continúa el informe.

Un asunto espinoso, como también señalaba la Fiscalía, el de las sujeciones, deberían recogerse en la Ley desde el punto de vista del Defensor del Pueblo con el objetivo de minimizarlas “y ofrecer certidumbre para los casos excepcionales y puntuales en que resulten imprescindibles cuando no existan o se hayan agotado las medidas alternativas.

Su uso debe de hacerse siempre por prescripción facultativa, debe contar con consentimiento informado y resultar imprescindible para proteger la salud del afectado, su seguridad o la de terceros”.

Recomendaciones básicas

¿Cómo proteger a los mayores en el día a día?  Isabel Winkels aporta su experiencia:

Yo tengo tres recomendaciones básicas para las personas mayores: jamás donar su casa en vida a los hijos, no despatrimonializarse porque ese es el seguro de la vejez”, cuenta

“En segundo lugar, por supuesto hacer testamento, y en tercer lugar elaborar un documento de auto tutela, que es como un testamento vital en el que se especifica quién queremos que sea nuestro tutor en caso de incapacidad y quién no”.

Y también dejar dicho cómo queremos que sea nuestro tratamiento médico final, los cuidados paliativos, las medidas extraordinarias para mantenernos con vida, la posible donación de órganos y demás”, apunta. 

En temas de herencia la abogada  considera que es el Tribunal Supremo quien está innovando “en 2014 y 2015 dictó sentencias ampliando el concepto de maltrato al maltrato psicológico, estableciendo el abandono y la desatención a categoría de maltrato”.

Otro complejo asunto que es conveniente conocer es el del supuesto de verse obligado a desheredar a un hijo, según Isabel Winkels.

“En este caso el testador debe dejarlo muy bien desarrollado, dejar el pleito –porque habrá impugnación- resuelto para el resto de los herederos, dejar las herramientas necesarias a través de un notario habilidoso en este sentido”.

Según la OMS, si los sectores de atención primaria de salud y servicios sociales no están bien dotados para detectar y resolver el problema, el maltrato de los ancianos seguirá estando semioculto. Foto: El Mundo.

Prevención jurídica y carta de Derechos

Por su parte, Jesús Seligrat señala la prevención jurídica“como base prioritaria para evitar  que los acuciantes problemas que gravan a los mayores, incluso a nivel internacional, sean solventados con una legislación previsora, intuitiva, protectora y realista, lejos de leyes parcheo, leyes de salón y leyes de conveniencia política, cuando millones de mayores sufren indigencia, malos tratos, explotación financiera, abandono familiar, minusvalías, soledad y carencias de salud. La mejor solución a los problemas, reside en evitarlos”.

El académico suma a este papel preventivo la creación de una Carta Magna Internacional de los Derechos de Mayor que debe contener  según explica “la seguridad y garantía del cumplimiento eficaz de los derechos de los mayores, desde el derecho a la salud, el derecho a una vida digna, el derecho a una personalidad libre, el derecho al respeto, el derecho a un hogar, el derecho a no ser olvidado, silenciado o marginado”.

“Olvidar al mayor es silenciar la historia, la vida, el amor y la verdad de la libertad en la historia de la humanidad”, concluye el académico.

El contexto cultural

Para la OMS, las formas de definir, detectar y resolver el maltrato de los ancianos tienen que enmarcarse en el contexto cultural y considerarse junto con los factores de riesgo que tienen una especificidad cultural.

Por ejemplo, en algunas sociedades tradicionales se obliga a las viudas de edad a casarse de nuevo, mientras que en otras las mujeres mayores que viven solas son acusadas de practicar la brujería.

Pero hay algo fundamental para la Organización Mundial de la Salud y es que  desde los puntos de vista sanitario y social, si los sectores de atención primaria de salud y servicios sociales no están bien dotados para detectar y resolver el problema, el maltrato de los ancianos seguirá estando semioculto.