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Los bancos, claves en la resolución de esta crisis económica, se preparan para afrontar la ola de morosidad que se avecina

Varios expertos han analizado 'El papel del sector financiero en la crisis económica actual' en un debate organizado por la Fundación Ramón Areces.
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“Los bancos pueden evitar que esta crisis, que debe ser temporal y transitoria, no deje cicatrices de muy largo plazo y alcance en el sistema”.

Así lo ha afirmado José García Montalvo, catedrático de economía de la Universidad Pompeu Fabra, en la apertura de un debate organizado por la Fundación Ramón Areces para analizar ‘El papel del sector financiero en la crisis económica actual’.

En este encuentro también han participado el presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), José Carlos García de Quevedo; el director general de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), José María Méndez; y Miguel Jerez, catedrático de economía de la Universidad Complutense.

“En esta crisis, el sector financiero tiene más de solución que de origen. El problema es exógeno, la pandemia. En el corto plazo, hay una necesidad de liquidez por parte de las empresas y necesitamos un sector financiero especializado para ofrecer esa liquidez y así abandonar esta situación lo antes posible”, ha asegurado Montalvo.

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A su juicio, el sector financiero puede aprovechar su especialización a la hora de evaluar riesgos y su conocimiento del mercado por el trato diario con los empresarios y resto de clientes.

También ha pronosticado un shock provocado por la morosidad. “En 2020 hemos visto que la morosidad seguía reduciéndose mientras que el PIB caía un 10%, gracias en parte a las moratorias y a los avales”.

José García Montalvo, catedrático de economía de la Universidad Pompeu Fabra.

“Este shock de la morosidad va a llegar, sobre eso no hay incertidumbre, pero sí la hay sobre cómo será de grande ese shock. Es muy importante que el sector sea capaz de aguantar este golpe que va a venir”.

Sobre la recuperación, ha aportado datos que indican que el ahorro de las familias ha aumentado, aunque ha reconocido no saber “si se traducirá en consumo o se quedará como riqueza ante la inseguridad ante el futuro”.

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“La situación es compleja y estamos en mitad de la gestión”, ha afirmado este profesor de la Pompeu Fabra, premio Jaime I de Economía.

También ha apuntado que “el sector financiero tiene ahora baja rentabilidad” y que “ha podido aguantar gracias a la reducción de costes que está llevando a cabo”. “Viene una marejada, pero el barco está mucho mejor preparado para aguantar esos vaivenes que en el pasado”.

Sostiene que “debemos asegurarnos de que esta crisis temporal no se convierta en una crisis que arrastre al sector bancario. Entonces sí tendríamos un problema porque sabemos que las crisis que afectan a los bancos son mucho más largas”.

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Desde su punto de vista, “el hecho de que el sector financiero español esté mucho más capitalizado y preparado para medir los riesgos debe transmitirnos confianza”.

Sector financiero y Covid-19

Para el también economista Miguel Jerez, “en 2008 las entidades financieras fueron un factor desencadenante de la crisis. En la actualidad, sin embargo, tras varios años de ajustes y de una sustancial capitalización de sus balances, el sector financiero jugará un papel fundamental en la salida de la crisis económica originada por la Covid-19”.

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Para este catedrático de la Universidad Complutense, “la crisis financiera de 2008 y la actual crisis del 2020, derivada de la pandemia, muestran grandes diferencias”.

“Éstas no solo están en sus distintos orígenes, sino en muchos otros rasgos entre los que se pueden citar su alcance geográfico, su velocidad de propagación, la profundidad de la recesión originada, así como la fortaleza de la recuperación económica subsiguiente”.

Otra cuestión que ha indicado es que “merece destacar también como un factor distintivo la situación casi opuesta en la que se encuentra el sector financiero en una y otra crisis”.

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Por su parte, José María Méndez, director general de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), ha señalado que hay aspectos de nuestro país a considerar en esta crisis: “La dureza del impacto con una caída próxima al 11% del PIB”.

Nuestra caída es más brusca que la de nuestros vecinos por partir de una situación más endeudada (120% de deuda pública/PIB en estos momentos), por la atomización empresarial que tenemos y, como tercer elemento, por el peso del sector servicios en nuestra economía, donde el turismo representa el 13% del PIB”.

También ha recordado cómo en este tiempo 1.100.000 empresas han recibido avales a través del ICO y un 98% de esas empresas son pymes y autónomos”.

“La banca está llamada a desarrollar un papel importante en el plan nacional de recuperación y resiliencia. Hay que hacerlo muy bien y gestionar estos fondos de forma ágil, eficiente, llevándolos donde realmente transformemos la economía”.

Ha detallado también cómo se han concedido 1,5 millones de moratorias a través de acuerdos sobre los préstamos hipotecarios y de crédito al consumo o los 86 millones de operaciones de anticipo para pensiones y prestaciones de desempleo.

José María Méndez, director general de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA).

“Nos queda por ver el impacto de la morosidad, que aún no ha aparecido, pero que vendrá. Continúa contenida por iniciativas como los avales del ICO y estas moratorias, se sitúa en el 3,8% en CECAS y el 4% en el conjunto del sector, pero hay que recordar que en 2013 teníamos un 13,8% de morosidad”.

Preguntado sobre los retos de cara al futuro más reciente, “el desafío es mantener este flujo de financiación en el tiempo”. “Las entidades tienen que ser rentables, solo esas pueden mantener ese flujo de crédito. Hay que valorar de forma positiva los proyectos de digitalización para automatizar procesos y obtener eficiencia en costes”.

«Es necesario ajustar esa red de oficinas a la situación. Lo que se puede hacer es tratar de hacer los procesos de forma dialogada y lo mejor posible con los representantes de los trabajadores».

La importancia de colaboración público-privada

Por su parte, el presidente del ICO, José Carlos García de Quevedo, ha puesto en valor, en línea con lo indicado por el resto de panelistas, el papel que ha jugado el sector financiero en la gestión de las medidas puestas en marcha para sostener el tejido productivo, el empleo y la renta de las familias.

En concreto, ha destacado que “la colaboración público privada y la responsabilidad compartida entre ICO, los bancos y las empresas ha sido clave para que las líneas de avales se desplegaran de forma ágil y eficaz, inyectando financiación a autónomos, pymes y empresas por un volumen superior a 125.000 millones de euros”.

En este ámbito ha indicado además la importancia de las medidas adicionales que se han ido aprobando en los últimos meses para “adaptar y las condiciones de los préstamos avalados y mejorar la solvencia empresarial, todo ello con el objetivo de apoyar el mantenimiento de la actividad de las empresas viables y el empleo”.

A este respecto los ponentes también abordaron el Código de Buenas Prácticas que ha impulsado el Ministerio de Economía con las entidades financieras y que acaba de ponerse en marcha para mejorar la solvencia de pymes y autónomos.

Nuestra publicación ya explicó los detalles más importantes de esta iniciativa de la mano de Juan Sánchez, socio de derecho administrativo de Life Abogados.

Durante el encuentro, García de Quevedo también ha hecho referencia a las actuaciones que está llevando a cabo el ICO en su papel como banco nacional de promoción “potenciando y flexibilizando todos los instrumentos de financiación empresarial de los que dispone a través de los que ha inyectado más de 6.800 millones de euros a autónomos, pymes y empresas en 2020”.

Asimismo, ha apuntado que “el ICO está trabajando para dotarse de nuevas capacidades que refuercen el papel que puede desempeñar gestionando y canalizando fondos de la Unión Europea hacia proyectos españoles, que ya están dando notables resultados como la obtención de la acreditación como Implementing Partner del nuevo Marco Financiero Plurianual 2021-2027”.

“Todo ello con el objetivo de ofrecer el mejor acceso a empresarios y autónomos españoles a las distintas iniciativas y fondos comunitarios”.

El presidente del ICO, José Carlos García de Quevedo.

Preguntado sobre las perspectivas de futuro, al igual que ha señalado el director general de la CECA, el presidente del ICO incidió en la importancia de contribuir desde un esquema de colaboración público privada al despliegue eficaz del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia para impulsar el desarrollo de proyectos tractores y transformadores que potencien el crecimiento económico sostenible.

Confilegal ha contado los detalles de ese plan en el que están puestas las esperanzas de empresarios, autónomos y profesionales.

Sobre dicha iniciativa, ha recordado que pone en valor la sostenibilidad medioambiental, la inclusión social y territorial, «destinando más de un 40% de los recursos a esta finalidad en los próximos años».

Por último, ha asegurado que ya hay muchos sectores «que se han empezado a recuperar», mientras que aquellos más afectados por la crisis económica derivada de la pandemia de Covid-19 «tienen cada vez mejores perspectivas».