El magistrado de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge ha prorrogado la prisión provisional de Óscar Sánchez, exjefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional en Madrid, hasta el máximo legal de cuatro años.
Es el mando policial al que se le encontraron 20 millones de euros ocultos tras las paredes de su vivienda, dinero que los investigadores atribuyen al narcotráfico.
La decisión consta en un auto que el titular de la plaza 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia (antes Juzgado Central de Instrucción 2) dictó tras la comparecencia celebrada ayer, siguiendo el trámite que la Ley de Enjuiciamiento Criminal exige cuando se agota el plazo ordinario de dos años de prisión provisional.
En ese momento, el instructor debe decidir si libera al investigado o si prolonga la medida.
Sánchez está en prisión desde noviembre de 2024. Se le investiga por tráfico de drogas, organización criminal, blanqueo de capitales y revelación de secretos.
La causa incluye a varios investigados y a sociedades vinculadas presuntamente al tráfico de cocaína. Su avance se aceleró tras la aprehensión, en octubre de 2024, de 13 toneladas de esta droga en el puerto de Algeciras (Cádiz), una operación conjunta de la Policía y la Agencia Tributaria.
Según la información publicada, se trata del mayor alijo de cocaína intervenido en España y el segundo de Europa.
Indicios «consolidados»
El magistrado es tajante sobre la situación de la instrucción. Sostiene que «los indicios tenidos en cuenta en su momento se han consolidado a lo largo de la instrucción, siendo abrumadores los elementos de cargo reunidos en la instrucción contra» el exjefe policial.
La hipótesis policial le atribuye un papel en la introducción de al menos 39 contenedores con unas 73 toneladas de cocaína, de los que solo dos fueron interceptados. Según esa misma tesis, por ese trabajo habría recibido más de 32 millones de euros de Ignacio Torán, a quien los investigadores sitúan al frente de la organización. Son imputaciones en fase de instrucción, sin juicio celebrado.
El precedente de Torán
Para justificar el riesgo de fuga, De Jorge se remite al auto que la Sala de lo Penal dictó el pasado agosto para confirmar la prisión provisional de Torán. El magistrado considera que sus argumentos son trasladables a Sánchez.
En aquella resolución, la Sala apreció riesgo de fuga por «la entidad de los hechos imputados, la elevada penalidad que los mismos comportan, la intensidad de las conductas desplegadas por el ahora recurrente, la capacidad logística de la organización criminal, el rol y la ascendencia de este respecto de los otros miembros de la organización, alguno de los cuales se halla huido de la justicia».
El instructor recuerda también que la Sala dio por acreditada, de forma indiciaria, «la existencia de una organización criminal» y «de una gran trama de blanqueo internacional, con una compleja red de estructuras opacas con personas interpuestas».
Aquel auto describía una sociedad que, simulando importaciones de fruta, habría servido para introducir la cocaína en España, con referencia expresa al alijo de Algeciras.
El argumento central del juez es temporal: «los mismos informes validados por la Sala hace apenas un mes y medio, constituyen elementos de cargo no solo contra» Torán, sino también contra Sánchez.
Fiscalía y defensa
La Fiscalía Antidroga pidió en la comparecencia que se mantuviera la prisión «ante la subsistencia del riesgo de fuga en el momento actual». Alegó que los delitos investigados podrían acarrear más de 20 años de cárcel y que otros investigados «se encuentran fugados en el extranjero».
La defensa de Sánchez solicitó su libertad provisional. Su argumento principal fue la inexistencia de indicios de delito, entre otros motivos que no han trascendido en detalle.
El auto de prórroga puede recurrirse ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.