Dos votaciones; dos decretos sobre vivienda, y un único resultado: el rechazo del Congreso a las medidas de vivienda planteadas por el Gobierno del PSOE y Pedro Sánchez. Una votación en el hemiciclo que se convertía en un examen para la continuidad del Ejecutivo, y que cuyo resultado podría ser la antesala de unas nuevas elecciones generales anticipadas.
El «caso Maricarmen», sorbe el desahucio de una anciana madrileña de su casa, se ha convertido en un disparo al corazón del Gobierno de España. Y, en concreto, a su supervivencia en el Palacio de la Moncloa.
Así, el caso particular de esta mujer, que se repite diariamente en todo el país, provocaba que el Ejecutivo diseñara, casi de forma paralela a la solución habitacional de Maricarmen, dos nuevos decretos ley sobre la vivienda.
Decretos en los que se planteaba la prohibición de desahucios a personas vulnerables y la prórroga de los contratos de alquiler.
También la renovación automática de los alquileres, y la obligación a los propietarios de indemnizar a sus inquilinos con doce mensualidades si decidían romper el contrato.
Dos decretos que han sido rechazados en el Parlamento, con los votos de PP, Vox, Junts PNV, Coalición Canaria y UPN.
La vivienda, el foco de la crítica política
Antes de la votación, la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, avisaba a los grupos de oposición para que se movieran hacia la abstención.
Algo que también hacía el propio presidente del Gobierno: «la historia les juzgará antes de lo que creen, y con más contundencia de lo que imaginan», aseguraba.
A instancias de PSOE y Sumar, la votación ha sido pública y por llamamiento, con lo que cada diputado se ha ido poniendo en pie desde su escaño para decir su voto a viva voz. El líder de Vox, Santiago Abascal, y algunos de sus correligionarios, han aprovechado para añadir también «No a la traición» o «No al gobierno corrupto».
Por su parte, el el ministro de Derechos Sociales y Consumo, Pablo Bustinduy, ha aprovechado su intervención de defensa del decreto para cargar contra PP, Vox y Junts por su ‘no’ al decreto, y ha acusado a estas formaciones de «traicionar al pueblo» para servir al «rentismo».
«Ustedes defienden a los ricos, no tienen bandera ni vergüenza», ha acusado el ministro, y ha llegado a calificar de «vendepatrias» a quienes, según ha señalado, anteponen los intereses de grandes multinacionales a los de los ciudadanos.
Campanas de elecciones generales
Un debate y votación posterior en el Congreso de los Diputados que, sin embargo, ha tenido una repercusión especialmente importante. No sólo por la gravedad de la actual crisis de vivienda que vive el país, sino porque esta votación se ha entendido como un «examen» a la continuidad del Gobierno.
Un examen que ha suspendido el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Y es que fuentes cercanas al Gobierno han apuntado hacia el posible adelanto electoral tras ver la reacción de la calle al rechazo de los decretos sobre la vivienda, esperando contar con el apoyo ciudadano en unos próximos comicios.
Un adelanto que ya han solicitado desde PP y Vox, a la vez que en IU ya piden a los suyos «acelerar» la elección de un candidato ante esta hipótesis.