Que haya adelanto electoral en España depende de Pedro Sánchez y/o de Junts per Catalunya, sí, de Junts. Lo explico, pues lo demás son meras especulaciones.
Se está comentando mucho en medios periodísticos que puede haber adelanto electoral al día 29 de noviembre de 2026 y que Pedro Sánchez está dedicando el fin de semana a decidir el sí o el no.
Se comenta que la causa sería el revés político sufrido por Pedro Sánchez, que le propinó Junts en el Congreso al rechazar los 2 decretos sobre la vivienda en el pleno del 2 de octubre de 2026.
Evidentemente, ese sonoro no de Junts, pese a los esfuerzos gubernamentales para convencer al partido de Carles Puigdemont de que al menos se abstuviera, ha dejado en evidencia de manera pública y notoria, ante España, la Unión Europea y el resto del mundo, que Sánchez no tiene apoyos parlamentarios para gobernar y que desde ahora es políticamente un detentador legal del poder, pero ilegítimo políticamente, algo que no sería tolerado en el resto de los países europeos.
Adelanto electoral por voluntad de Pedro Sánchez
¿Va a dimitir Sánchez y convocar elecciones?
Solo él lo sabe y hará exclusivamente lo que crea más conveniente a sus intereses particulares.
Pienso que lo más probable es que no le va a interesar convocar, y ello por varias razones:
Primera: Así tiene más tiempo para intentar manejar el censo electoral mediante un pucherazo «legal», a través de la llamada «ley de nietos».
Por cierto, dar nacionalidad a un oriundo no implica dar sin más el derecho al voto si no se reside de hecho un tiempo mínimo en el Estado cuya nueva nacionalidad se adquiere, y así sucede en los países de la Unión Europea.
Por tanto, es falso que el votar en el nuevo Estado sea un derecho humano fundamental del que se privaría si no se concede el inmediato derecho al voto, como dicen dirigentes gubernamentales.
Segunda: No convocar garantiza a Sánchez más tiempo de permanencia en el Palacio de la Moncloa, uso del Falcon, manejo de la televisión pública y, en general, el disfrute del poder.
Tercera: Si convoca y pierde las elecciones, perdería también el intentar influir sobre el Poder Judicial, Fiscalía y FOP, ahora que están encausados parte de su entorno político, como José Luis Rodríguez Zapatero, Santos Cerdán, Leire Díez, etcétera.
Y además su mismo entorno personal, como su hermano, ya condenado aunque no en firme, pues está pendiente de recurso, y su misma mujer, Begoña Gómez, pendiente de someterse a un Tribunal de Jurado, formado por ciudadanos, que dictará libremente sentencia absolutoria o condenatoria y no lo que digan los ministros, autoerigidos en jueces, y así algunos ya han dictado sentencia absolutoria antes del juicio.
Sin olvidar a los ya condenados en firme, como el Fiscal General del Estado y José Luis Ábalos y Koldo García, estos 2 últimos en prisión.
Cuarta. No está claro que le pueda ir mejor electoralmente ahora que dentro de unos meses, pues los partidos a su izquierda, que necesitaría para gobernar, están sin organizarse y sin líderes definidos, como ha puesto de relieve acertadamente Gabriel Rufián, aunque también podría ser que algunas cuestiones fueran peor, como la crisis por la invasión de Ceuta o posibles reveses judiciales en las causas antes referidas o por venir.
En definitiva, no parece concluyente pensar, con lo que se sabe, que a Sánchez le interese convocar elecciones ahora, salvo que disponga de datos desconocidos que aconsejen lo contrario.
Adelanto electoral en manos de Junts per Catalunya
Pero cabe otra posibilidad ajena a Sánchez de que haya convocatoria anticipada de elecciones, y es que a Junts le interesara, sobre todo por su batalla electoral con la Alianza Catalana de Silvia Oriols.
En efecto, Junts podría alcanzar un acuerdo con el PP y Vox para proponer un candidato independiente a la Presidencia del Gobierno mediante una moción de censura con arreglo al artículo 113 de la Constitución, que no lo prohíbe, con el único fin político (que no exigencia jurídica, ciertamente) de disolver las cámaras y convocar elecciones en su primer Consejo de Ministros de su gobierno de mera gestión.
El candidato, pese a su cargo temporal y fiduciario, debería ser una figura de prestigio aceptable para los 3 partidos, como, por ejemplo, un exdecano o exdecana de los colegios de la Abogacía o de la Procuraduría de Barcelona o Madrid u otra ciudad, o un catedrático de acreditado prestigio.
Junts ha demostrado independencia y personalidad política para hacerlo al decir no a los decretos leyes de Sánchez sobre la vivienda.
En conclusión, el adelanto electoral depende de Sánchez, pero no solo de él, también de Junts.