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De la base de datos al despacho con IA: Ferrán Sala y los hermanos Faus explican la nueva etapa de vLex con Clio

Los fundadores de vLex y Ferrán Sala describen cómo la integración con Clio y la inteligencia artificial transforman la gestión de los despachos.

23/10/2026 03:10

Investigar jurisprudencia, preparar un escrito, gestionar un asunto y facturarlo son tareas de un mismo despacho que no siempre están conectadas. Unirlas es la apuesta que reúne ahora a Ferran Sala, director general de Clio España, y a Lluís y Àngel Faus, fundadores de vLex, hoy accionistas minoritarios y ejecutivos de la compañía.

La integración de ambas empresas busca vincular el conocimiento jurídico y las herramientas de investigación de vLex con la gestión de despachos de Clio.

Los hermanos Faus llegaron a este proyecto desde dos disciplinas distintas: el Derecho y las Matemáticas. Aquella combinación dio origen a una base de datos jurídica digital que, después de veinticinco años de desarrollo, pasó a formar parte de Clio en 2025.

Ahora, el lanzamiento en España de Clio Work y Clio Manage, disponibles bajo la marca vLex part of Clio, abre una nueva etapa para ese trabajo.

En esta entrevista, los fundadores explican el origen de vLex y las razones por las que eligieron integrarse en Clio, mientras Sala detalla qué ofrecen las nuevas herramientas y aborda el reto que tienen por delante los abogados: convertir el uso de la inteligencia artificial en una mejor organización, un mejor servicio y mayores ingresos. Porque utilizarla, advierte, no garantiza por sí solo que crezca el negocio.

Para entender esta nueva etapa, empecemos por el principio. ¿Cómo surgió la idea de crear vLex?

Lluís Faus. Mi formación en Derecho y la de mi hermano Àngel en Matemáticas nos ayudaron a identificar una oportunidad: crear una base de datos jurídica digital. También influyó nuestro entorno familiar, porque nuestro padre ejerció durante muchos años como notario en Olot.

¿Cómo fueron construyendo la empresa?

Lluís Faus. Empezamos ofreciendo el servicio a despachos de abogados y después ampliamos nuestra actividad a empresas, universidades y administraciones de justicia. El resultado alcanzado responde a veinticinco años de trabajo y de adaptación a los cambios tecnológicos.

¿Qué papel desempeñó la financiación externa en ese crecimiento?

Lluís Faus. Financiamos buena parte del desarrollo con recursos propios, sin recurrir continuamente a rondas de capital riesgo. Cuando se anunció la venta a Clio, en 2025, llevábamos más de diez años obteniendo beneficios.

¿Por qué eligieron la propuesta de Clio?

Lluís Faus. Habíamos recibido otras muestras de interés, pero su propuesta nos resultó especialmente atractiva por la complementariedad de los negocios. Clio ofrecía herramientas para gestionar despachos y vLex aportaba la información jurídica y las capacidades de investigación.

Los hermanos Lluís y Àngel Faus, fundadores de vLex, combinaron Derecho y Matemáticas para crear una plataforma de información jurídica que Clio adquirió por 1.000 millones de dólares. Ambos continúan vinculados al grupo como directivos y accionistas minoritarios. Foto: Vlex.

¿Qué posibilidades abre esa integración para los profesionales del Derecho?

Lluís Faus. Permite avanzar hacia una forma de trabajar que conecte la investigación jurídica con la gestión del despacho. Nuestra visión compartida es que los profesionales puedan aprovechar conjuntamente esas capacidades, con un acceso más integrado al conocimiento y a las herramientas que necesitan.

¿Qué relación tiene el nuevo centro de inteligencia artificial de Clio en Barcelona con el trabajo que hicieron en vLex?

Lluís y Àngel Faus. Tiene su origen en la investigación y el desarrollo que impulsamos en vLex. Ese trabajo constituye la base de la actividad tecnológica que ahora se desarrolla desde Barcelona para el grupo.

Esa integración se ha concretado en el lanzamiento de Clio Work y Clio Manage. ¿Qué han presentado en Madrid y Barcelona?

Ferran Sala. Hemos celebrado los encuentros Clio Elevate con motivo del lanzamiento de Clio Work y Clio Manage en España, un año después de la adquisición de vLex. Ambos eventos agotaron las plazas disponibles y reunieron a más de 500 asistentes entre las dos ciudades.

Participaron Jack Newton, CEO y fundador de Clio; Ronnie Gurion, presidente y director de operaciones; y Lluís y Àngel Faus, fundadores de vLex.

Además de presentar los productos, las jornadas incluyeron paneles, entrevistas y mesas redondas sobre transformación digital, inteligencia artificial y los retos y oportunidades que estas herramientas plantean para los despachos.

¿Cuál es la diferencia entre las dos herramientas?

Ferran Sala. Clio Manage es un software de gestión de despachos en la nube, con inteligencia artificial, que permite organizar los asuntos y colaborar con los clientes desde un mismo lugar.

Clio Work es el entorno destinado a realizar el trabajo jurídico: investigar jurisprudencia, redactar documentos y preparar escritos procesales, basándose en los datos jurídicos verificados de vLex.

En conjunto, permiten conectar la gestión empresarial del despacho con la práctica jurídica dentro de un mismo sistema. En España están disponibles bajo la marca vLex part of Clio.

En esos encuentros también presentaron el informe «Perspectivas jurídicas en España para abogados independientes y pequeños despachos». Señala que el 88 % de los pequeños despachos españoles ya utiliza inteligencia artificial. ¿Qué diferencias encuentran según el tipo de herramienta?

Ferran Sala. Las herramientas específicas para el sector jurídico ofrecen mejores resultados. Los despachos que emplean IA especializada registran respuestas más rápidas a los clientes, una mayor conversión de clientes potenciales y un mayor valor añadido que aquellos que dependen de herramientas genéricas, no diseñadas para el trabajo jurídico.

Pero la adopción, por sí sola, no se traduce de igual manera en crecimiento. Utilizar IA y conseguir que esa utilización mejore los resultados del negocio son dos cuestiones que hay que conectar.

¿Hasta qué punto se está traduciendo ya en mayores ingresos?

Ferran Sala. En España, el 48 % de los despachos medianos y el 57 % de los grandes afirman haber aumentado significativamente sus ingresos gracias a la IA. Entre los pequeños despachos y los abogados autónomos, el porcentaje es del 31 %.

Los bufetes de toda España tienen claros los beneficios de la IA, pero las eficiencias obtenidas en una tarea o por un abogado en particular no se traducen automáticamente en crecimiento para el negocio.

Transformar esos beneficios en mayores ingresos, rentabilidad o calidad del servicio depende tanto de la capacidad de extender la adopción dentro del despacho como de la habilidad para concebir nuevas formas de trabajar y de prestar servicios.

Ferrán Sala, director general de Clio España, explica cómo la integración de la inteligencia artificial y la gestión del despacho puede mejorar la productividad y la rentabilidad de los abogados. Foto: Daniel Carpio.

¿Qué papel tienen los precios en esa diferencia entre pequeños y grandes despachos?

Ferran Sala. Los pequeños despachos son menos propensos a ajustar sus precios como consecuencia del uso de la IA. Cuatro de cada diez no los han modificado, frente a un 2 % de los medianos y un 1 % de los grandes.

Además, solo el 20 % de los pequeños despachos afirma que una mayor calidad o rapidez ha justificado precios más elevados. Ese porcentaje alcanza el 34 % entre los medianos y el 50 % entre los grandes.

¿También cambia la forma de incorporar la tecnología a la organización?

Ferran Sala. Sí. El 53 % de los abogados autónomos y pequeños despachos fomenta activamente el uso de la IA. La cifra aumenta hasta el 68 % en los medianos y el 85 % en los grandes.

Las firmas de mayor tamaño la están integrando de manera más deliberada en el trabajo de sus organizaciones. Esa diferencia se refleja también en las tareas a las que la aplican.

Ferrán Sala: «Los despachos que emplean IA especializada registran respuestas más rápidas a los clientes, una mayor conversión de clientes potenciales y un mayor valor añadido que aquellos que dependen de herramientas genéricas, no diseñadas para el trabajo jurídico».

¿Para qué la utilizan unos y otros?

Ferran Sala. Los pequeños despachos suelen concentrar su uso en el trabajo jurídico: investigación, redacción y revisión de documentos y atención a nuevas consultas.

Los de mayor tamaño amplían su aplicación a otras tareas, como la gestión del despacho, el registro de tiempos, la admisión de asuntos y el descubrimiento electrónico, es decir, la localización y revisión de información electrónica relevante para un procedimiento.

Los pequeños obtienen valor principalmente en la ejecución del trabajo jurídico; los grandes también la aplican a las tareas que rodean ese trabajo.

¿Dónde está entonces la oportunidad para un despacho pequeño?

Ferran Sala. En conectar todas las etapas de su actividad, desde la consulta inicial hasta el cobro. Una respuesta asistida por IA a un cliente potencial puede dar paso a la admisión del asunto y a la formalización del encargo.

Centralizar la gestión empresarial y la práctica jurídica permite mantener la investigación y los borradores vinculados al asunto correspondiente, y conectar el trabajo realizado con el registro de tiempos, la facturación y el cobro.

La IA también está llegando al cliente antes que el abogado. ¿Qué muestra el informe?

Ferran Sala. Los clientes en España están recurriendo a la IA para explorar cuestiones legales antes de contactar con un profesional. Entre quienes lo hacen, el 58 % afirma que la herramienta resolvió directamente su duda y el 28 % la utilizó para preparar preguntas para el abogado.

Eso cambia el punto de partida de la relación. Cuando una persona contacta con un despacho, puede llegar con más información, preguntas más específicas y una expectativa más clara de lo que necesita.

¿Aceptan los clientes que su abogado utilice inteligencia artificial?

Ferran Sala. Los datos muestran que distinguen entre utilizarla como ayuda y emplearla para sustituir el criterio profesional. El 63 % ve con buenos ojos que los abogados la utilicen para redactar documentos y el 60 % para resumir información. El respaldo baja al 29 % cuando se plantea que la IA tome decisiones sobre sus casos.

¿Están preguntando por ello a sus abogados?

Ferran Sala. Sí. El 42 % de los abogados afirma que sus clientes ya han preguntado sobre el uso de la inteligencia artificial, la transparencia y la información que se les facilita al respecto. Es una cuestión que ya forma parte de la relación entre el despacho y el cliente.

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