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El TRI Day Madrid de Clyde & Co analiza cómo los seguros para fusiones y adquisiciones ganan terreno en las pequeñas operaciones

El TRI Day Madrid aborda el auge de los seguros para compraventas de empresas, sus nuevas coberturas y el crecimiento del seguro fiscal.

26/10/2026 10:10

Los seguros de manifestaciones y garantías (W&I), hasta hace pocos años reservados principalmente a grandes operaciones de fusiones y adquisiciones de empresas (M&A), están dejando de ser un producto exclusivo de las transacciones millonarias.

Su contratación se está extendiendo a operaciones de menor tamaño, incluso a compraventas empresariales de alrededor de un millón de euros o de importes inferiores.

Esta evolución responde a tres factores: la reducción de los precios, la ampliación de las coberturas y la creciente especialización de aseguradoras y profesionales jurídicos que intervienen en este mercado.

Así se puso de manifiesto durante el TRI Day Madrid, organizado por el despacho internacional Clyde & Co el pasado 21 de octubre en el Hotel Orfila de Madrid, que reunió a cerca de 90 profesionales de compañías aseguradoras, agencias de suscripción, corredores de seguros y despachos de abogados.

Durante el encuentro se celebraron tres mesas de debate dedicadas a analizar la evolución de los seguros transaccionales, las reclamaciones derivadas de estas pólizas, el desarrollo del seguro fiscal y las perspectivas de crecimiento del sector en España y Latinoamérica.

De las grandes operaciones a las pequeñas compraventas

Miguel Relaño, socio codirector de Clyde & Co en España, destacó la transformación experimentada por estos productos durante los últimos años.

«El seguro de riesgos transaccionales era un producto muy especializado que se utilizaba para grandes operaciones. Hoy prácticamente se ha convertido en una herramienta habitual en cualquier operación de M&A», afirmó.

Los seguros W&I permiten cubrir determinadas pérdidas económicas que puedan sufrir las partes de una compraventa empresarial como consecuencia del incumplimiento de las manifestaciones y garantías incluidas en el contrato.

Estas garantías son las declaraciones que realiza, generalmente, el vendedor sobre aspectos relevantes de la empresa, como su situación financiera, sus obligaciones fiscales, sus contratos o la existencia de posibles litigios. Si posteriormente se descubre que alguna de esas declaraciones era incorrecta y se produce un perjuicio cubierto por la póliza, el seguro puede responder económicamente en los términos pactados.

La mayor competencia entre aseguradoras ha favorecido la aparición de soluciones para operaciones inferiores a 100 millones de euros, así como para transacciones considerablemente más pequeñas.

También se están desarrollando coberturas adaptadas a estructuras societarias complejas, contingencias medioambientales y empresas cuyo principal valor reside en sus derechos de propiedad intelectual.

La IA agiliza el análisis de riesgos

Otro de los asuntos abordados fue la incorporación de la inteligencia artificial a los procesos de evaluación de riesgos. Estas herramientas permiten automatizar parte del análisis documental y acelerar la revisión de información relacionada con las operaciones empresariales.

Su utilización puede reducir los recursos necesarios para examinar determinados riesgos y facilitar el trabajo de los profesionales que participan en la contratación de las pólizas.

Sin embargo, los participantes coincidieron en que la IA no sustituye el criterio jurídico y técnico de los especialistas, especialmente cuando deben valorarse contingencias complejas o determinarse las condiciones de aseguramiento.

Demostrar y cuantificar los daños

El mercado español de seguros W&I, con aproximadamente una década de desarrollo, está entrando en una fase de mayor madurez.

El aumento de las notificaciones de posibles siniestros ha permitido acumular experiencia sobre el funcionamiento de estas coberturas y los problemas que surgen cuando se solicita una indemnización.

Una de las principales dificultades consiste en demostrar que existe una relación directa entre el incumplimiento de una garantía contractual y el perjuicio económico reclamado.

A ello se añade la complejidad de calcular los daños, especialmente cuando las reclamaciones incluyen beneficios que la empresa ha dejado de obtener -lucro cesante- o utilizan múltiplos de valoración empresarial. También existen diferencias entre el Derecho español y los sistemas jurídicos anglosajones, de los que proceden muchas de estas pólizas.

Esta circunstancia está favoreciendo el desarrollo de equipos especializados capaces de interpretar los contratos y gestionar las reclamaciones conforme al ordenamiento jurídico español.

Durante la jornada se destacó igualmente la importancia de mantener una comunicación fluida entre asegurados, corredores y aseguradoras desde que se detecta un posible siniestro.

En este ámbito, se señaló que no existen sentencias judiciales españolas sobre reclamaciones derivadas de seguros W&I, una circunstancia relacionada, entre otros factores, con la utilización de acuerdos extrajudiciales y procedimientos arbitrales.

El seguro fiscal busca nuevas oportunidades

El tercer gran asunto analizado fue la expansión del seguro fiscal, un producto que permite trasladar a una aseguradora las consecuencias económicas de determinadas contingencias tributarias.

Aunque inicialmente estaba asociado a compraventas de empresas y operaciones de fondos de inversión, su utilización está creciendo también fuera del ámbito de las fusiones y adquisiciones.

Estas pólizas resultan especialmente relevantes cuando existe incertidumbre sobre la interpretación de una norma tributaria y el contribuyente busca protegerse frente a posibles consecuencias económicas. Para que el riesgo pueda asegurarse, debe existir una posición jurídica defendible y una identificación suficientemente precisa de la contingencia.

Las coberturas pueden incluir la cuota tributaria reclamada, intereses, determinadas sanciones y gastos de defensa, dependiendo de las condiciones contratadas.

El mercado español comienza, además, a recibir las primeras reclamaciones relacionadas con estos seguros. En este escenario, los especialistas destacaron la necesidad de coordinar adecuadamente al contribuyente, sus asesores fiscales, el corredor y la aseguradora.

La conclusión del TRI Day Madrid fue que los seguros transaccionales están evolucionando hacia un mercado más accesible, especializado y adaptado a las necesidades de las empresas, tanto en las grandes operaciones corporativas como en las compraventas de menor dimensión.

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