La segunda tasación de las joyas halladas en el despacho de José Luis Rodríguez Zapatero rebaja la cifra, pero incorpora al sumario un dato que puede pesar más que el precio: el origen de las piezas.
La joyería Yanes, a la que el magistrado de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, encargó el peritaje en el ‘caso Plus Ultra’, valora el conjunto en 1.023.320 euros y concluye que los juegos de mayor importe son “de fabricación comercial y de muy probable origen asiático”.
El informe, remitido al magistrado y al que ha tenido acceso Europa Press, queda por debajo de los 1,3 millones que arrojó la valoración preliminar de Ansorena. Las joyas fueron intervenidas por la Policía Nacional durante el registro del despacho del expresidente.
Tres juegos y un lote menor
Los peritos agrupan las piezas de más valor en tres juegos, cada uno compuesto por collar, pendientes, sortija y brazalete.
El de esmeraldas y diamantes se tasa en 373.100 euros; el de gemas rojas y diamantes, en 203.000, y el de zafiros y diamantes, en 362.400. Suman 938.500 euros.
Un cuarto lote reúne el resto, piezas “de poca relevancia” valoradas en 84.820 euros.
Según Yanes, los tres juegos principales fueron “fabricados simultáneamente”, aunque no es posible fechar su elaboración por tratarse de un estilo clásico, ajeno a modas o a una geografía concreta.
El níquel y el punzón
Dos hallazgos técnicos sostienen las conclusiones. El primero, el bajo contenido en níquel del metal, que lleva a los peritos a afirmar que las joyas “no se habrían fabricado antes de la normativa REACH de 2007”.
El segundo, un punzonado común a todas las piezas: la ley del oro, 18K, junto a una letra T de diseño singular dentro de un rectángulo de extremos redondeados. Esa marca, añade el informe, podría conducir al fabricante mediante una investigación internacional.
La ausencia de firma del joyero “demuestra”, a juicio de Yanes, que el conjunto no procede de una marca de alta joyería de prestigio.
Por la exigencia normativa sobre punzones y contrastes, los peritos descartan la Unión Europea, Estados Unidos y los países árabes, y señalan mercados más permisivos: Tailandia, India, China, Asia central o Turquía. Califican además de “incoherente” que piezas de ese valor carezcan de estuches originales y de certificación.
La versión del expresidente
Zapatero sostiene que los juegos se los entregó el entonces monarca de Arabia Saudí, como muestra de atención personal, durante su visita oficial a España en junio de 2007, y que los conservó sin conciencia de su valor material.
Su defensa pidió que la tasación no la realizara Yanes y que se librara una comisión rogatoria a Arabia Saudí para acreditar la procedencia.
Calama rechazó ambas peticiones. Consideró que esa hipótesis carece de “un mínimo elemento objetivo de corroboración” que justifique la diligencia, y destacó la falta de estuches, certificados o documentación de origen.
El informe pericial no se pronuncia expresamente sobre si sus conclusiones resultan compatibles con la fecha de entrega que invoca el expresidente.
La posición de Anticorrupción
La Fiscalía Anticorrupción sostiene que Zapatero pudo cometer un delito de malversación de caudales públicos al aceptar joyas “de muy significativo valor” y no entregarlas a Patrimonio del Estado, “como sí hizo con otros regalos al finalizar su presidencia”.
Rechaza la prescripción: el plazo es de 15 años y, según su razonamiento, el expresidente excluyó esas piezas de los bienes que declaró y entregó a Patrimonio el 1 de marzo de 2012.
La causa, en fase de instrucción, investiga a Zapatero como presunto líder de una supuesta red de tráfico de influencias en torno al rescate de 53 millones de euros concedido a Plus Ultra durante la pandemia, y por presuntos delitos fiscal y de contrabando vinculados a las joyas.