Portada / Profesionales

Lopezmarqués incorpora Harvey para analizar pruebas y preparar documentos en litigios y operaciones mercantiles

Lopezmarqués incorpora Harvey para analizar pruebas, revisar documentos y redactar borradores de contratos con IA.

04/11/2026 11:11

Actas de consejos de administración, escrituras notariales, cuentas anuales, documentos bancarios y facturas. Un litigio por una presunta transferencia fraudulenta de activos puede exigir reconstruir una compleja secuencia de operaciones entre empresas. El despacho Lopezmarqués ha comenzado a utilizar Harvey, una herramienta de inteligencia artificial especializada en el sector jurídico, para acelerar esa revisión documental. La estrategia, la valoración jurídica y las decisiones procesales siguen en manos de sus abogados.

La firma ha incorporado la tecnología a tres áreas de práctica: Litigación y Arbitraje, Derecho Mercantil y Societario, y Delitos de Cuello Blanco y Derecho Penal Económico. El objetivo es reducir el tiempo destinado a examinar expedientes voluminosos, buscar antecedentes y preparar primeros borradores.

Reconstruir operaciones entre sociedades

El despacho explica que uno de los asuntos en los que ha aplicado Harvey está relacionado con una presunta transferencia fraudulenta de activos dentro de un grupo empresarial. La investigación exigía poner en relación actas societarias, escrituras, cuentas, movimientos bancarios y facturas para entender cómo se habían producido las transmisiones entre la sociedad matriz y sus filiales.

Con ayuda de la herramienta, los abogados pudieron ordenar la documentación, identificar datos relevantes y elaborar una cronología de las operaciones. Ese trabajo permite orientar el análisis posterior, pero no determina por sí solo si existió una conducta ilícita ni cuál debe ser la respuesta procesal.

La plataforma también facilita la búsqueda de precedentes y expedientes anteriores conservados por el despacho. Así, una parte del conocimiento acumulado en asuntos ya tramitados puede servir de apoyo a los profesionales que trabajan en nuevos casos.

Del expediente al borrador de contrato

La utilización de Harvey no se limita a los pleitos. En una operación societaria que comprendía una compraventa de participaciones, un reconocimiento de deuda y acuerdos de garantías, el sistema preparó un primer borrador a partir de un memorando interno y de documentación utilizada en transacciones anteriores.

El texto no se convirtió automáticamente en el documento definitivo. Los abogados revisaron y adaptaron su contenido a las circunstancias de la operación y a las necesidades del cliente. La herramienta intervino en la fase preparatoria; la responsabilidad sobre el resultado continuó siendo profesional.

«No sustituye el criterio de un abogado»

Juan José López Marqués, socio director de Lopezmarqués, resume la filosofía de la implantación: «La inteligencia artificial no sustituye el criterio de un abogado, sino que lo potencia».

El directivo explica que la elección de Harvey responde a la posibilidad de trabajar con bases de conocimiento propias y seguras, alimentadas por la experiencia acumulada durante décadas. Según afirma, esa configuración permite aprovechar el historial de casos de la firma y reducir el tiempo dedicado a tareas repetitivas o intensivas en documentación.

«Todo el tiempo que liberamos lo dedicamos a aquello que solo puede aportar un abogado: análisis jurídico, estrategia y atención al cliente», añade López Marqués, que destaca también la importancia de la trazabilidad y la confidencialidad en el tratamiento de la información.

Por parte de la tecnológica, Omar Puertas, responsable de Legal Innovation Partner en la región EMEA de Harvey, considera que «Lopezmarqués es un gran ejemplo de cómo un despacho puede adoptar la IA en sus propios términos».

A su juicio, el aprovechamiento de los precedentes internos permite a los letrados concentrarse en el criterio y la estrategia que esperan sus clientes.

La supervisión, condición imprescindible

Harvey ofrece soluciones para tareas como el análisis de contratos, la revisión documental, el cumplimiento normativo y los litigios. Según los datos publicados por la propia compañía, cuenta con más de 3.500 clientes en más de 85 países.

Su entrada en Lopezmarqués refleja una tendencia creciente en la abogacía: incorporar sistemas capaces de procesar información jurídica y documental sin delegar en ellos el juicio profesional. La rapidez para producir un resumen o un borrador no garantiza, por sí misma, que el contenido sea exacto, completo o adecuado al asunto.

La revisión humana resulta especialmente relevante cuando están en juego pruebas, operaciones económicas o información confidencial. La tecnología puede acortar la fase de preparación; comprobar lo que entrega y decidir cómo utilizarlo sigue siendo una obligación del abogado que asume el encargo.

Noticias relacionadas