Fieldfisher ha anunciado la implantación de la plataforma de inteligencia artificial jurídica Legora entre aproximadamente 1.400 abogados y profesionales de servicios corporativos de sus oficinas internacionales.
La decisión se produce después de completar un proyecto piloto de seis semanas en el que participaron 137 profesionales de distintas sedes europeas del despacho.
La iniciativa, comunicada el 5 de noviembre, representa un nuevo paso en la estrategia tecnológica de la firma, que cuenta con más de 2.200 profesionales distribuidos en 28 oficinas de 14 países, entre ellos España, donde tiene presencia en Madrid y Barcelona.
El objetivo es integrar la inteligencia artificial en el trabajo jurídico cotidiano, desde la investigación y el análisis de documentación hasta la redacción de escritos y el seguimiento de novedades legislativas y jurisprudenciales.
La implantación se coordinará desde Berlín, donde Fieldfisher estableció, en septiembre de 2025, su centro global de inteligencia artificial, integrado en Fieldfisher X, la división de operaciones legales y tecnología del despacho.
Este centro está dirigido por Doron Faibish, director de IA de Fieldfisher, y trabaja en coordinación con el Consejo de Inteligencia Artificial de la firma, bajo el liderazgo de Jan Wildhirth, socio y director general de Fieldfisher X.
Investigar, analizar documentos y redactar escritos
La incorporación de Legora permitirá a los abogados utilizar herramientas especializadas de inteligencia artificial en diferentes áreas de práctica, entre ellas Litigación y Arbitraje, Mercantil, Tecnología y Protección de Datos y Derecho Regulatorio.
La plataforma ofrece funcionalidades para revisar grandes cantidades de documentación, localizar información relevante y asistir en la elaboración de documentos jurídicos.
También permite automatizar tareas de varias etapas mediante agentes de inteligencia artificial, sistemas capaces de ejecutar secuencias de operaciones a partir de instrucciones previamente definidas.
Otra de sus aplicaciones consiste en realizar un seguimiento de los cambios normativos, regulatorios y jurisprudenciales que puedan afectar a los clientes.
El despliegue no se limitará a facilitar el acceso a la herramienta. Fieldfisher y los especialistas tecnológicos de Legora desarrollarán conjuntamente procedimientos adaptados a las necesidades de las distintas especialidades jurídicas.
El programa incluirá formación específica para los profesionales, creación de flujos de trabajo compartidos y mecanismos de supervisión y mejora continua.
La intención es que el conocimiento acumulado por la firma pueda aprovecharse de manera coordinada entre sus diferentes oficinas, independientemente de la jurisdicción o del área de especialización.
Héctor Jausàs: más tiempo para el criterio jurídico
Héctor Jausàs, presidente de Fieldfisher España, considera que la incorporación de esta tecnología permitirá transformar determinados procesos internos y mejorar la atención a los clientes.
«La inteligencia artificial está transformando la manera en que prestamos nuestros servicios jurídicos y representa una oportunidad para ofrecer un asesoramiento cada vez más ágil, eficiente y adaptado a las necesidades de nuestros clientes», afirma.
Para Jausàs, una de las principales ventajas será liberar tiempo de tareas susceptibles de automatización y concentrar el trabajo de los abogados en aquellas actividades que requieren una intervención profesional especializada.
En este sentido, destaca la importancia del «conocimiento especializado, el criterio jurídico y el acompañamiento estratégico» como elementos fundamentales del asesoramiento.
El presidente de Fieldfisher España también subraya que la utilización de una misma plataforma en la red internacional favorecerá el intercambio de conocimiento y la colaboración entre equipos que operan en distintas jurisdicciones.
La IA como parte de la estrategia del despacho
Por su parte, Jan Wildhirth, socio y director general de Fieldfisher X, sostiene que el acuerdo trasciende la incorporación de una nueva solución informática. «Esta iniciativa va más allá de la implantación de una herramienta tecnológica», señala.
Según explica, Fieldfisher pretende convertir la inteligencia artificial en una capacidad estratégica de la organización para mejorar los servicios jurídicos y desarrollar nuevas soluciones para sus clientes.
La estrategia de la firma se articula en tres prioridades: integrar la IA en la prestación de servicios legales, desarrollar productos jurídicos basados en esta tecnología y mejorar la eficiencia de sus servicios corporativos.
El despacho continuará, además, desarrollando capacidades tecnológicas propias mediante instrucciones reutilizables, guías, procedimientos y herramientas de gobernanza. Con ello busca mantener el control sobre su conocimiento interno y preservar su flexibilidad tecnológica, sin renunciar al criterio profesional de sus abogados.
Max Junestrand, consejero delegado y cofundador de Legora, destaca que la decisión de Fieldfisher se ha adoptado después de comprobar el funcionamiento de la plataforma en asuntos reales durante el proyecto piloto.
También considera fundamental que la firma disponga de una estructura específica para gestionar su transformación tecnológica, integrada por un consejo de IA, un centro especializado y una dirección responsable de su implantación.
Con este acuerdo, Fieldfisher se incorpora a la cartera de más de 2.300 clientes que Legora afirma tener en el mercado internacional.