La Fiscalía General del Estado ha respondido al discurso que dio el presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, en el Colegio de Abogados de Barcelona, donde aseguró que en España existen «presos políticos», reprochándole que «el uso reiterado» de esa expresión es una figura «incompatible» con la democracia española.
Al igual que hiciera el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), la Fiscalía ha rechazado en un comunicado el empleo del término «presos políticos» para referirse a los soberanistas encarcelados y ha señalado a Torrent que «nunca» se han perseguido manifestaciones políticas «sino conductas delictivas» presuntamente cometidas por políticos que «debieron respetar la legalidad en el ejercicio de sus responsabilidades».
El Ministerio Público destaca que España es un Estado de Derecho en el que se «respetan las garantías de todos los ciudadanos» y que los procedimientos abiertos que afectan a responsables públicos catalanes se desarrollan «con el máximo respeto y garantías procesales» de todos los investigados.
De esta manera, e Fiscalía General del Estado ha defendido que impulsa la práctica de diligencias ateniéndose a la legalidad y «salvaguardando siempre el derecho de defensa de las personas incursadas en las diferentes causas».
Por último, la Fiscalía General del Estado ha reiterado su reconocimiento y apoyo a los fiscales de Cataluña por el trabajo que están realizando en esta comunidad como consecuencia del ‘procés’.
Torrent se reafirma en sus palabras
El discurso de Roger Torrent de este viernes ya provocó la protesta de varios asistentes, incluidos el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Jesús María Barrientos, el fiscal superior de Cataluña, Francisco Bañeres, la fiscal jefe de Barcelona, Concha Talón, y un 40 por ciento de los abogados presentes en el salón de actos del Colegio de Abogados de Barcelona, se levantaron y se marcharon.
No obstante, y pese a todas las críticas provocadas por sus palabras, el político catalán se ha reafirmado en su cuenta de Facebook. «La libertad de expresión debe ser válida para todo el mundo. Y eso incluye, evidentemente, aquellos que quieran expresar su desacuerdo con mis palabras abandonando el acto. La libertad de expresión se defiende cuando se ven y oyen cosas que no gustan», ha argumentado en la red social.