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La Corte Penal Internacional suspende en sus funciones al fiscal jefe, Karim Khan, por acusaciones de abuso sexual

Karim Khan, fiscal jefe de la CPI, ha sido suspendido cautelarmente tras una investigación por presunta conducta sexual inapropiada.

09/06/2026 08:06

El fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), el británico Karim Khan, fue ayer suspendido de sus funciones después de que el procedimiento disciplinario abierto por las acusaciones de conducta sexual inapropiada y acoso formuladas contra su persona concluyera con una valoración especialmente grave de los hechos investigados.

La decisión fue anunciada este lunes por la Mesa de la Asamblea de los Estados Partes, el órgano de gobierno de la CPI, que acordó remitir el expediente a una sesión extraordinaria de los Estados miembros para que sean ellos quienes determinen el futuro del fiscal jefe al frente de la acusación pública internacional.

Las denuncias fueron presentadas por una trabajadora de la propia institución destinada en la sede de la CPI, en La Haya. La mujer sostiene que entre 2023 y 2024 fue víctima de comportamientos sexuales coercitivos y no consentidos que se habrían prolongado durante meses.

Según su relato, los hechos denunciados se produjeron en distintos contextos relacionados con la actividad profesional de Khan: habitaciones de hotel durante desplazamientos oficiales, dependencias de la propia Corte e incluso la residencia privada del fiscal.

Para adoptar esta decisión, el órgano competente tuvo en cuenta el informe elaborado por la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de la ONU (OIOS) tras una investigación exhaustiva, además de las pruebas recopiladas, las alegaciones escritas y el criterio técnico aportado por un panel ad hoc de expertos judiciales.

La conclusión alcanzada es que Khan habría incurrido en una conducta constitutiva de falta grave en relación con las denuncias formuladas contra él.

La suspensión, según precisó la propia Mesa, tiene carácter preventivo y no prejuzga el resultado final del proceso.

El caso ha sido remitido a la Asamblea de los Estados Partes, órgano competente para decidir sobre su futuro, y se ha convocado una sesión extraordinaria para abordar la cuestión con carácter prioritario.

Se trata de una medida sin precedentes en la historia de la Corte Penal Internacional. Nunca antes un fiscal jefe había visto cuestionada su continuidad mediante un procedimiento que puede desembocar, incluso, en una votación formal para su destitución.

Khan, uno de los juristas británicos más conocidos del ámbito penal internacional y figura clave en investigaciones de enorme repercusión global, ha negado reiteradamente todas las acusaciones desde que salieron a la luz en 2024.

Una suspensión cautelar, no una decisión definitiva

El órgano de gobierno de la Corte quiso subrayar que la suspensión acordada no equivale a una declaración definitiva de responsabilidad.

En el comunicado difundido este lunes, la institución precisó que la medida adoptada “no constituye una indicación del resultado final del procedimiento”, aunque reconoce implícitamente la gravedad de las conclusiones alcanzadas hasta el momento.

De hecho, Khan ya se había apartado temporalmente de la dirección operativa de la Fiscalía de la CPI mientras avanzaban las investigaciones internas.

La decisión ahora adoptada se fundamenta, según la propia institución, en varios elementos concurrentes: un informe elaborado por un organismo supervisor de Naciones Unidas, las conclusiones de un panel independiente de expertos judiciales y las alegaciones escritas aportadas tanto por el propio fiscal como por la denunciante.

Un caso que amenaza la credibilidad de la Corte

La evolución de este expediente ha generado una profunda preocupación dentro de la comunidad jurídica internacional.

La CPI atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. El tribunal mantiene abiertas investigaciones sobre algunos de los conflictos armados y crisis humanitarias más relevantes del panorama internacional, mientras intenta preservar su legitimidad frente a crecientes presiones geopolíticas.

En ese contexto, la situación personal de Khan ha terminado convirtiéndose también en un problema institucional.

La remisión del expediente a los 125 Estados miembros de la Corte abre ahora una nueva fase de carácter político y jurídico. Serán los países que integran el sistema del Estatuto de Roma quienes deberán decidir si las conclusiones alcanzadas justifican o no la permanencia de Khan en el cargo.

La defensa mantiene una negativa absoluta

Desde el inicio del procedimiento, la posición de la defensa del fiscal británico no ha variado.

Sus abogados han sostenido de forma reiterada que Khan rechaza “de manera categórica” cualquier acusación de acoso, abuso o utilización indebida de su posición de autoridad.

Asimismo, han negado que el fiscal haya desarrollado conductas coercitivas, explotadoras o profesionalmente inapropiadas respecto de ninguna persona vinculada a la Corte.

Pese a esa defensa, el procedimiento disciplinario ha seguido avanzando hasta desembocar en una situación inédita para la justicia penal internacional: la posible destitución del máximo responsable de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional por presunta conducta sexual indebida.

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