La mediación empresarial gana peso en España tras la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025, que exige intentar un medio adecuado de solución de controversias antes de acudir a los tribunales en numerosos asuntos civiles y mercantiles.
Sobre este cambio debatieron en Foro Confilegal –dirigido por Carlos Berbell–, Concepción Pilar Barrio del Olmo, presidenta del Consejo General del Notariado; Manuel García-Villarrubia, socio de Uría Menéndez; y Fernando Cabello de los Cobos, secretario general del Centro Español de Mediación.
Tanto Barrio del Olmo como García-Villarrubia fueron distinguidos con el Premio al Impulso de la Mediación Empresarial que cada año otorga el Centro Español de Mediación.
La Fundación Notarial Signum, de cuyo Patronato es también presidenta Barrio del Olmo, recibió el premio a las Mejores Prácticas relacionadas con la mediación civil y mercantil en España. Por poner poner al alcance de toda la sociedad servicios que permiten el acceso a nuevas formas dinámicas de resolución de conflictos, asequibles, eficaces, confidenciales y con todas las garantías jurídicas.
García-Villarrubia, en nombre de la firma Uría Menéndez, recibió el premio a la Mejor Publicación Divulgativa de la mediación civil y mercantil en España. Por su monografía titulada “Medios Adecuados de Solución de Controversias (MASC). Nuevo requisito procesal civil-mercantil: intento previo de solución extrajudicial (LO 1/2025)”, que publicó la Editorial Francis Lefebvre. Y de la que es autor el abogado.
La obra analiza de forma detallada y práctica el nuevo marco jurídico del proceso civil y el papel de los MASC, con especial atención a la mediación.
Durante el Foro Confilegal, los tres coincidieron en que la mediación no debe verse como una forma de evitar la Justicia, sino como una vía eficaz para resolver conflictos con mayor rapidez, menor coste y más posibilidades de preservar las relaciones entre las partes.
Del pleito al acuerdo
Para el secretario general del Centro Español de Mediación, el cambio de paradigma consiste en que, ante un conflicto mercantil, la primera reacción ya no sea pensar directamente en un pleito, sino en la solución “más eficaz y eficiente”.
En su opinión, la mediación permite a las empresas centrarse en su actividad y evitar procedimientos largos que pueden deteriorar relaciones comerciales, societarias o profesionales.
Concepción Pilar Barrio del Olmo explicó que la Fundación Notarial Signum, creada en 2011, nació para impulsar la mediación y ofrecer una vía de resolución de controversias con garantías jurídicas.
Una de sus grandes ventajas, señaló, es que las soluciones no son impuestas por un tercero, sino construidas por las propias partes. “La solución que se alcanza es la querida por las partes”, defendió.
Una oportunidad, no un trámite
Manuel García-Villarrubia reconoció que la reforma ha generado críticas y que existe el riesgo de que el intento de acuerdo se convierta en una simple formalidad.
Sin embargo, aseguró que la experiencia de este primer año está mostrando señales positivas: en más ocasiones de las esperadas, las partes se sientan realmente a negociar y alcanzan acuerdos.
Para el socio de Uría Menéndez, la clave está en entender la mediación como una oportunidad y no como una carga burocrática.
Los invitados señalaron que la mediación resulta especialmente útil en conflictos donde conviene mantener la relación: empresas familiares, relaciones societarias, contratos de larga duración, comunidades de propietarios o vínculos comerciales estables.
Barrio del Olmo puso como ejemplo una mediación en una comunidad de propietarios en la que un vecino no podía pagar las cuotas, pero sí quería saldar su deuda. La solución fue que prestara servicios a la comunidad para compensarla, una respuesta flexible que difícilmente habría surgido de una sentencia.
Un cambio cultural en marcha
Durante el foro también se abordó el respaldo del Tribunal Supremo a la mediación en parte de los recursos vinculados al cártel de camiones, un gesto que García-Villarrubia consideró especialmente relevante por venir del máximo órgano jurisdiccional civil.
De cara al futuro, los invitados coincidieron en que el éxito de la mediación dependerá de que deje de percibirse como una obligación legal y pase a formar parte de la cultura jurídica y empresarial.
Como resumió Cabello de los Cobos, una empresa que resuelve bien sus conflictos “gana en eficiencia, gana en madurez, protege su negocio y compite mejor”.