Hay congresos que se anuncian y congresos que se imponen por sí solos. El que el ICOGAM ha convocado para los próximos 9 y 10 de julio pertenece, sin duda, a la segunda categoría.
Basta repasar el programa para advertir que no se trata de una cita gremial más, sino de una puesta en escena de envergadura institucional: 3 magistrados del Tribunal Constitucional, 2 titulares de carteras del Gobierno, la cúpula de la Secretaría de Estado de Migraciones, la Fiscalía de Sala de Extranjería y el Defensor del Pueblo comparecerán, en apenas dos jornadas, ante la profesión que sostiene buena parte del andamiaje burocrático de la extranjería en este país.
La Sala Cristal del Movistar Arena —con acceso por la puerta 50 de la calle de la Fuente del Berro— será el escenario de un primer Congreso que el Colegio que preside Fernando Jesús Santiago Ollero plantea con una ambición evidente: situar al gestor administrativo en el centro del debate sobre cómo se gestiona, se documenta y se integra a quien llega a España.

No es un detalle menor. En un terreno donde conviven el rigor del procedimiento y la urgencia de lo humano, los gestores administrativos operan a diario en esa frontera, y este Congreso aspira a reivindicar ese papel con voz propia.
«Pocas veces se reúne en un mismo espacio a quienes diseñan la norma, a quienes la aplican, a quienes la fiscalizan y a quienes acompañan a diario al ciudadano extranjero a través de ella».
Para los profesionales del derecho, este congreso resulta clave en pleno cambio del marco de extranjería tras el nuevo Reglamento y la ampliación de las vías de arraigo.
La cita ofrece acceso directo a quienes diseñan y aplican esas políticas —de la Secretaría de Estado de Migraciones a la Policía y los registros civiles—, lo que permite a abogados y gestores anticipar criterios, despejar dudas procedimentales y calibrar el alcance de las reformas antes de aplicarlas a sus expedientes.
En un terreno donde un cambio de criterio o una resolución del Constitucional puede alterar miles de solicitudes, escuchar de primera mano a tres magistrados del TC, al Defensor del Pueblo y a la Fiscalía es una ventaja difícil de igualar.
Una primera jornada que arranca en la Constitución
El programa del jueves 9 de julio traza un recorrido deliberadamente ascendente, de lo dogmático a lo aplicado.
Tras la bienvenida e inauguración a cargo de Fernando Santiago Ollero —que es a la vez presidente del Consejo General de Colegios de Gestores Administrativos de España y del propio ICOGAM—, el turno inaugural de fondo corresponde a Juan Carlos Campo Moreno, magistrado del Tribunal Constitucional y exministro de Justicia, que abordará la posición del extranjero en la Constitución de 1978.
No es un arranque casual: situar el debate migratorio en su anclaje constitucional es recordar que detrás de cada expediente late un haz de derechos fundamentales.

A partir de ahí, el Congreso desciende hacia la maquinaria. María Ester Pérez Jerez, directora general de Seguridad Jurídica y Fe Pública del Ministerio de Justicia, expondrá el siempre delicado capítulo de las nacionalidades y los registros civiles, central y municipales.
Y María Jesús Herrera, jefa de Misión de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), ofrecerá la mirada de gobernanza global con una ponencia sobre tendencias migratorias y los retos y oportunidades que estas plantean para España.
Atasco de los expedientes de nacionalidad
Tras el café, una de las mesas redondas más esperadas: la dedicada a la digitalización y modernización de la Justicia en materia de nacionalidades, con Aitor Cubo Contreras, director general de Transformación Digital de la Administración de Justicia, y Carlos Mora Almudí, director técnico del Congreso, bajo la moderación de Carlos Rodríguez-Noriega Acedo, secretario del CGCGAE.
La cuestión es de plena actualidad: el atasco en los expedientes de nacionalidad es uno de los grandes cuellos de botella de la Administración española, y la apuesta por su digitalización marca el rumbo de los próximos años.

La mañana se cierra con el detalle más operativo —la toma de huellas y expedición de la TIE, a cargo de Juan Gabriel Zarza Martín, de la Dirección General de la Policía— y con dos intervenciones políticas de primer nivel: la de Pilar Cancela Rodríguez, secretaria de Estado de Migraciones, sobre la política migratoria actual, y la mesa sobre sistemas de acogida y protección internacional, que reúne al delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre, y a la directora general de Atención Humanitaria, Paloma Favieres Ruiz.
El broche matinal lo pone Patricia Bárcena, adjunta segunda del Defensor del Pueblo, con una ponencia cuyo título es toda una declaración de principios: «En defensa de un procedimiento justo».

La defensa de las garantías procesales en el ámbito de la extranjería —terreno históricamente propenso a la indefensión— encuentra así su altavoz institucional.

Ya por la tarde, el Congreso vuelve a elevar la mirada con dos magistrados del Constitucional: Laura Díez Bueso, que abordará el espinoso asunto de la inmigración y los menores no acompañados —probablemente el debate más sensible del momento—, y César Tolosa, que aportará la visión judicial sobre los procedimientos migratorios.
Entre ambos, Santiago Yerga Cobos, director general de Gestión Migratoria, desgranará la contratación en origen. Un cóctel pondrá el cierre a la primera jornada.
El viernes: del Ministerio Fiscal a la integración laboral
La segunda jornada, el viernes 10 de julio, se concibe más breve pero igualmente densa. Abre Jaime Luaces Masaveu, fiscal adscrito a la Unidad de Trata de Personas y Extranjería de la Fiscalía General del Estado, con el papel de la Fiscalía de Sala de Extranjería; un recordatorio de que tras los flujos migratorios se agazapan también realidades criminales que exigen una respuesta especializada.
Sigue una mesa que toca de lleno el corazón del Congreso: el papel de los colaboradores sociales, con los presidentes del CGCGAE, Fernando Jesús Santiago Ollero, y del Consejo General de la Abogacía Española (CGAE), Salvador González Martín, moderados por Carlos Mora Almudí.

Que las dos grandes corporaciones —gestores y abogados— compartan mesa para abordar su función como colaboradores de la Administración es, en sí mismo, un gesto institucional significativo.
La recta final se orienta hacia lo que en el fondo justifica todo el esfuerzo: la integración real. La mesa sobre acceso al empleo e integración laboral de personas refugiadas y solicitantes de asilo reúne a Amaia Elizalde Belascoain, de la Fundación Tent en España, y a Mónica López, directora general de CEAR, con la moderación de Pilar Otero Moar. Experiencias y buenas prácticas para que la acogida no se quede en el papel.
Y la clausura, a la altura del conjunto: Elma Saiz Delgado, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, pondrá el punto final oficial a un Congreso que, ya solo por su nómina de ponentes, queda inscrito como un acontecimiento de referencia.
Por qué este Congreso importa
Más allá del brillo de los nombres, lo que convierte a esta cita en un hito es su planteamiento transversal. La extranjería se aborda aquí en toda su anchura: el derecho constitucional, la fe pública registral, la documentación policial, la política de Estado, la protección internacional, la persecución de la trata, la garantía del procedimiento y la integración laboral.
Pocas veces se reúne en un mismo espacio a quienes diseñan la norma, a quienes la aplican, a quienes la fiscalizan y a quienes acompañan a diario al ciudadano extranjero a través de ella.
Para los gestores administrativos, que tramitan una porción sustancial de los expedientes de extranjería y nacionalidad del país, el Congreso es también una reivindicación profesional. Su condición de colaboradores sociales de la Administración —reconocida y debatida en una de las mesas— los sitúa como engranaje imprescindible de un sistema que, sin ellos, sencillamente se colapsaría.
El I Congreso de Extranjería del ICOGAM, patrocinado por Lefebvre y Banco Sabadell Profesional, nace por tanto con vocación de continuidad y con la pretensión de convertirse en foro de referencia del sector.
Si el listón lo marca esta primera edición, el reto para las siguientes será mayúsculo.
