Un enfrentamiento verbal en un autobús a Castelldefels que acababa en homicidio. Un caso que ahora llega a los tribunales, donde los abogados del joven acusado piden la libre absolución, debido a las circunstancias en las que se produjeron los hechos, de legítima defensa.
Arturo (nombre ficticio), de 16 años de edad, se encontraba, en la madrugada del 18 de julio de 2025, en el autobús NitBus N16, que cubre el recorrido nocturno entre Barcelona y Castelldefels.
Un recorrido en el que Arturo se encontraba con L.W. quien, junto con un tercero, comenzaba una discusión con Arturo. Discusión que continuaba entre los tres al bajarse del autobús, esperando L.W. y su acompañante al menor, con intención de continuar el enfrentamiento.
«En ese momento, ambos jóvenes comenzaron a agredir físicamente al menor, propinándole golpes que lo hicieron retroceder y caer al suelo, momento en el que quedó completamente indefenso bajo el ataque», explican ahora desde Vosseler Abogados, representantes legales de Arturo y su familia.
Una agresión que quedaba parcialmente registrada en las cámaras de seguridad del autobús. También en las testificales de la gente que se encontraba allí.
Paliza ante la que Arturo, encontrándose en el suelo «y con el único ánimo de defender su integridad física y apartar a los menores», sacó el sacacorchos que llevaba en el bolsillo, procedente del restaurante familiar.
Sacacorchos que utilizaba para defenderse, dirigiendo este objeto hacia la pierna de L.W., consiguiendo herirle… sin saber que sería una herida fatal.
«El posterior fallecimiento de la víctima se produjo en el hospital, como consecuencia de un shock hemorrágico, debido a que la herida afectó accidentalmente a una importante estructura vascular en la zona posterior de la rodilla», sostienen desde el despacho de abogados.
Una discusión que acabó en un presunto homicidio
«No hubo voluntad homicida», sostiene Daniel Salvador, abogado responsable del área de Penal de Vosseler Abogados. Y es que, tal y como ahora asegura la defensa letrada del joven, el fallecimiento de L.W. tras esta pelea fue «fortuito y no pretendido».
«Es imposible para un menor de 16 años prever que una lesión en esa zona pudiera causar la muerte», aseguran.
Un caso que se encuentra ante los tribunales. Lugar donde los abogados solicitan que se declare la libre absolución del menor de edad, sosteniendo que sus acciones se enmarcan, estrictamente, en un contexto de legítima defensa.
De forma subsidiaria, los abogados plantean la eximente de miedo insuperable o, en su defecto, «la calificación de los hechos como un homicidio por imprudencia menos grave».
Afirmación que Daniel Salvador presentará en la vista de conciliación previa del caso, prevista para el próximo 30 de junio. Ello, mientras que el joven Arturo se encuentra en internamiento en un centro de menores como medida cautelar, solicitada por el Ministerio Fiscal.