Dos hermanas. Un bufete. Y una negligencia médica que las obliga a mirarse a la cara después de años sin hablarse. Así arranca «Hechos Probados», el proyecto que acaba de empezar a rodarse y que promete algo que en España todavía no se había intentado: llevar el «true legal» a la gran pantalla.
¿Qué significa eso exactamente? Un formato que bebe de casos reales y de la experiencia de una legaltech para construir ficción. Nada de juicios de cartón piedra ni abogados de guion que solo aparecen para gritar «protesto». Aquí el objetivo es otro: mostrar el derecho como lo viven, de verdad, quienes lo ejercen cada día.
Legálitas es quien pone el conocimiento sobre la mesa. Y no como mero patrocinador que presta su nombre y se retira.
La compañía ha estado codo con codo con el equipo de guion, aportando algo que ningún manual de dramaturgia enseña: cómo son realmente los tiempos de una decisión judicial, cómo se gestiona la ansiedad de un cliente que no entiende los plazos, qué ocurre en esa zona gris que rara vez se cuenta —la del despacho, la de la llamada de seguimiento, la del consejo preventivo antes de que el conflicto estalle.
Veinticinco años de trayectoria respaldan esa aportación. No es poco.
La historia. Inés y Delia, dos hermanas abogadas, distanciadas por heridas del pasado que nunca cicatrizaron del todo. Un caso de negligencia médica las obliga a reencontrarse. Y ahí, entre alegatos y reproches familiares, se cuela lo verdaderamente interesante: los dilemas éticos, las decisiones que pesan más en lo personal que en lo profesional, esa tensión constante entre lo que exige la ley y lo que exige la conciencia.
Marta Hazas y Amaia Salamanca encabezan un reparto que también suma a Ginés García Millán, Elena Furiase, Javier Veiga y Aitor Luna. Nombres que ya han demostrado solvencia en registros dramáticos, y que aquí se enfrentan a un guion que exige algo más difícil que la grandilocuencia judicial: la contención, el matiz, el silencio cargado de significado.
El proyecto se desdobla en dos formatos dentro del mismo universo narrativo. Por un lado, una serie que llegará a Prime Video.
Por otro, un largometraje que se estrenará en cines a finales de 2026. Producen Zebra Producciones y Documentales en Canarias S.L., ambas del Grupo iZen, con producción delegada de UM y FUSE —de Omnicom Media— y de Be iZen.
Un reconocimiento para todas ellas, porque han hecho lo que muchas otras productoras que se internan en las aguas de la ley y la justicia españolas no hacen: asesorarse de quien sabe, como Legalistas, en esta caso, para representar nuestra realidad legal de la forma más veraz posible.
Luis del Pozo, CEO de Legálitas, lo resume con una frase que podría perfectamente abrir cualquier alegato: «Detrás de cada asesoramiento hay personas, problemas cotidianos y decisiones que marcan vidas».
Y añade algo que conecta directamente con el propósito del proyecto: acercar el derecho al ciudadano, hacerlo comprensible, útil. «Hechos Probados pondrá en valor una abogacía más accesible, preventiva y cercana, sin renunciar al rigor profesional que nos caracteriza».
Ahí está, quizás, la verdadera apuesta de esta producción. No competir con las series judiciales de siempre, con sus tribunales electrizantes y sus giros de guion imposibles. Sino recordarnos que el derecho, la mayoría de las veces, no se libra en una sala de vistas. Se libra en una consulta, en una llamada, en la duda de si merece la pena pelear o ceder.
Y eso, contado bien, también puede ser cine.