Frente al Monumento a la Constitución Española de 1978, con Madrid como testigo y el protocolo militar desplegado en toda su solemnidad, el presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido Tourón, presidió ayer el izado de la bandera de España que cada año marca el aniversario de la puesta en marcha del órgano de garantías.
Hace 46 años que el Tribunal echó a andar. El 12 de julio de 1980. Y la fecha se ha vuelto a honrar con el ritual que ya forma parte del calendario institucional español.
No ha sido un acto en solitario. El jefe del Estado Mayor de la Defensa, el almirante general Teodoro E. López Calderón, ha recibido al presidente del Constitucional y le ha acompañado durante toda la ceremonia: revista a las tropas primero, izado de la enseña después, y finalmente el desfile de una representación conjunta de los cuatro Ejércitos —Aire y Espacio, Tierra, Armada— junto a la Guardia Civil.
Estampas que, año tras año, dotan de gravedad castrense a una efeméride que es, en el fondo, profundamente jurídica.

La cúpula del Tribunal ha acudido casi al completo. Junto a Conde-Pumpido, la vicepresidenta Inmaculada Montalbán Huertas, y una nutrida representación de la sala: Ricardo Enríquez Sancho, Enrique Arnaldo Alcubilla, Concepción Espejel Jorquera, María Luisa Segoviano, César Tolosa Tribiño, Laura Díez Bueso y José María Macías Castaño.
Tampoco ha faltado el presidente emérito, Juan José González Rivas, figura que conoce bien este ritual por haberlo protagonizado en años anteriores desde el sillón que hoy ocupa Conde-Pumpido.
Completaban la comitiva el secretario general, Andrés Gutiérrez Gil, el secretario general adjunto, Juan Carlos Duque Villanueva, y un buen número de funcionarios que día a día sostienen el engranaje administrativo del Constitucional.
¿Por qué esta fecha y no otra? El 12 de julio de 1980 el Tribunal Constitucional entró oficialmente en funcionamiento, cerrando así el proceso de institucionalización que había arrancado con la Constitución de 1978.

Desde entonces, ese día se ha convertido en una de las cuatro citas fijas del izado solemne de bandera en España, un calendario que completan el 15 de mayo —San Isidro, patrón de Madrid—, el 19 de junio —aniversario de la proclamación de Felipe VI como Jefe del Estado— y el 6 de diciembre, coincidiendo con el aniversario de la propia Constitución.
Un acto breve, ceremonial, sin discursos ni comparecencias ante la prensa, pero cargado de simbolismo institucional: el máximo intérprete de la Constitución rindiendo honores a la bandera que representa, precisamente, el marco que él y sus magistrados están llamados a custodiar.