El Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) lanzó ayer #DetrásDeTusDerechos, una campaña que busca acercar a la sociedad la dimensión menos visible del ejercicio profesional de la abogacía: el trabajo previo que precede a cualquier resultado jurídico.
La institución colegial parte de una premisa concreta. El ciudadano suele conocer el desenlace de un proceso —una indemnización resuelta en una cifra, un convenio cerrado con una firma, una reclamación resuelta favorablemente— pero desconoce el volumen de preparación técnica, estudio y responsabilidad profesional que ese desenlace exige.
Para trasladar esa idea, la campaña recurre a escenarios reconocibles de la vida cotidiana, empresarial y cultural.
Uno de ellos utiliza un rodaje cinematográfico para mostrar el trabajo de negociación de contratos de cesión de derechos y protección jurídica que sostiene una producción audiovisual.
Otro se apoya en una pensión de alimentos para ilustrar la experiencia acumulada y la búsqueda de acuerdos en situaciones de partida especialmente complejas.
El tercer escenario desciende a un terreno más extremo: las tres de la madrugada, momento en que un abogado de guardia atiende a una persona que necesita asistencia jurídica inmediata.
Es, según plantea la campaña, el ejemplo más directo de una disponibilidad profesional que normalmente pasa desapercibida.
«La sociedad ve muchas veces el resultado, pero no todo el trabajo que hay detrás», ha señalado Eugenio Ribón, decano del ICAM, quien ha explicado que la iniciativa pretende «poner el foco precisamente ahí: en las horas de preparación, la experiencia, la formación, la negociación y la responsabilidad que abogados y abogadas asumen cada día para proteger los derechos de ciudadanos y empresas».

Ampliar el foco más allá del conflicto
Además de reivindicar el trabajo previo al resultado, la campaña persigue un segundo objetivo: desligar la imagen social de la abogacía de su asociación casi exclusiva con el juicio o el litigio.
El ICAM subraya que la profesión interviene mucho antes de que exista un conflicto —en la revisión contractual, en la prevención de riesgos empresariales, en la protección de derechos de autor— y que buena parte de ese trabajo tiene como finalidad precisamente evitar que el problema llegue a los tribunales.
El decano ha insistido en esa idea al señalar que «poner en valor la abogacía significa conseguir que la sociedad comprenda mejor qué hace un abogado por ella. No solamente cuando llega el conflicto, sino también en todo el trabajo previo que permite prevenirlo, resolverlo o proteger un derecho».
Despliegue multicanal
Según ha informado el Colegio, #DetrásDeTusDerechos se difundirá mediante una estrategia que combina los canales propios de la institución con acciones de comunicación externa y redes sociales, y que otorga un papel activo a los propios colegiados como embajadores de la campaña.
El ICAM sitúa así el reconocimiento social de la abogacía entre sus prioridades de comunicación, en un contexto en el que las instituciones colegiales vienen reforzando sus estrategias de imagen pública para poner en valor una profesión regulada cuya aportación social suele quedar diluida detrás del resultado final de cada asunto.