La venganza es un plato que se sirve frío… pero solo si se hace bien.
La Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Barcelona, plaza 28, ha condenado a dos exempleados de Sistemas Digitales Corporate (SCD), en concreto el director comercial y responsable del Departamento de Informático, por un delito de uso lucrativo de secreto empresarial revelado.
Ambos antiguos directivos habían utilizado información confidencial de su antigua compañía para beneficiar a la empresa que habían creado tras su salida de SCD con el objetivo de actuar con ventaja competitiva en el mercado, así lo ha declarado la sentencia nº 289/2026, de 15 de mayo
Una pequeña revancha que acabó en los tribunales
Según los hechos probados de la sentencia en análisis, los hechos se remontan a cuando SCD, una empresa dedicada al asesoramiento, comercialización y asistencia técnica en infraestructura de impresión decidió poner fin a la relación laboral que mantenía con el director comercial en enero de 2015 de la empresa ahora condenada.
Esta frustración le llevó a montar una nueva empresa con un objeto social similar al de SCD a la que bautizó como Soluciones Ofimáticas de Catalunya (Soficat).
Y planeó la estrategia para vengarse de su antigua compañía: conseguir atraer a empleados de SDC con mejores condiciones salariales. Y en esta ofensiva contrató al director de Tecnología, quien, mano a mano con su nuevo jefe, copió las bases de datos y la aplicación informática de gestión empresarial de esos datos (Erp Adviser) de SDC a fin de operar en el mercado con ventaja competitiva.
La información utilizada incluía activos empresariales de especial valor competitivo,
entre ellos datos de clientes, proveedores y trabajadores, ofertas comerciales, presupuestos, previsiones de ventas, plantillas y documentación interna de SCD.
El objetivo trazado era simple: utilizar la información en beneficio de la nueva actividad empresarial aprovechándose de un servidor remoto donde almacenaban los datos extraídos de SDC.
La prueba digital fue esencial para acreditar los hechos
Este caso llegaría a Ricardo Yáñez Velasco, magistrado titular de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Barcelona, plaza 28, quien, a través de su investigación concluyó que se estaba accediendo remotamente a los sistemas corporativos de SDC.
El Ministerio Fiscal calificó los hechos como delito de revelación de secretos solicitando la imposición de sendas penas de dos años y nueves meses de prisión y dieciocho meses de multa con una cuota diaria de quince euros.
Sin embargo, la causa ha estado más de siete años en sede instructora, y antes de la vista oral cada uno de los acusados había satisfecho un pago de 2.500 euros a SDC.
Por tanto las atenuantes de reparación del daño parcial y dilaciones indebidas extraordinarias han rebajado la pena a ambos acusados a un año de prisión y a pagar una multa económica de 1.080 euros, respectivamente. También deberán pagar una indemnización por valor de 22.500 euros a favor de la empresa perjudicada.
La sentencia constituye un nuevo ejemplo de la protección que el ordenamiento jurídico español otorga a los secretos empresariales y del creciente valor probatorio de las evidencias digitales en procedimientos judiciales relacionados con el uso indebido de información confidencial.