Ni siquiera la coincidencia con un partido del Mundial de Clubes en el que participaba la selección española logró restar protagonismo a la celebración de los X Premios ASCOM (Asociación Española de Compliance).
La gala, celebrada el pasado jueves en Madrid, reunió a los principales referentes del cumplimiento normativo para conmemorar una doble efeméride: el décimo aniversario de estos galardones, por una parte, y de la certificación CESCOM, por la otra.
En esta entrevista, el presidente de ASCOM, José F. Zamarriego, hace balance de una década de trabajo dedicada a impulsar la profesionalización de esta disciplina.
Repasa la evolución del CESCOM hasta convertirse en la certificación de referencia para los profesionales del cumplimiento normativo. Reivindica el valor de los Premios ASCOM como reconocimiento a las mejores prácticas desarrolladas por organizaciones públicas y privadas, así como por los profesionales que las impulsan.
Y reflexiona sobre los desafíos que afronta una función llamada a desempeñar un papel cada vez más estratégico en la gobernanza y la sostenibilidad de empresas e instituciones.
¿Qué representan estos premios para ASCOM?
La ceremonia y la entrega de los premios del viernes son un acto de celebración y de reivindicación del compliance en las compañías y las personas que lo implementan como un elemento central en sus respectivas organizacion.
La Asociación está volcada con la vocación de apoyar la labor que se hace desde las compañías en el ámbito del compliance y aquellas personas que son las responsables de que estas políticas vinculadas al cumplimiento normativo se implementen y se lleven a cabo.
Y el jueves hubo el reconocimiento a personas físicas y a personas jurídicas con proyectos valiosos que fueron valorados por el jurado, donde al menos tuvimos la oportunidad de públicamente darles las gracias y hacerles este reconocimiento a través de los premios en un día especialmente bonito y de celebración.
En esa ceremonia vimos algo inédito. Como la votación es secreta, salieron los mismos votos para dos empresas en el premio de organización…
El empate fue consecuencia de un proceso de votación absolutamente independiente y transparente.
La elección de los finalistas y de los ganadores se realiza exclusivamente sobre la base de la documentación aportada por cada candidatura, que se completa con entrevistas y toda la información recabada durante el proceso de evaluación.
Toda esa documentación se remite posteriormente a los miembros del jurado, integrado por la Junta Directiva de ASCOM. Cada uno analiza las candidaturas de forma individual, con total autonomía y sin ningún tipo de deliberación previa ni influencia externa.
Cada miembro emite su voto en función de los méritos que aprecia en cada candidatura y lo remite directamente a la gerente de la asociación, Bárbara, que es la única persona encargada de recopilar y contabilizar los resultados.
Ningún miembro del jurado conoce el sentido del voto de los demás. Precisamente esa independencia hizo que, este año, dos candidaturas obtuvieran exactamente el mismo respaldo.
Dado que la Junta Directiva es un órgano colegiado y participativo, sin voto de calidad que pudiera deshacer el empate, entendimos que lo más coherente era reconocer a ambas organizaciones como ganadoras.
Es una decisión que refleja el compromiso de ASCOM con la independencia, la transparencia y el rigor de su sistema de evaluación.

¿Qué características comparten las organizaciones que fueron ayer premiadas, tanto las organizaciones como las personas?
Las organizaciones galardonadas presentaban perfiles muy diferentes, lo que pone aún más de relieve la transversalidad del Compliance. Por un lado, reconocimos a una entidad de marcado carácter institucional y, por otro, a una mutualidad con una clara vocación de servicio al sector público.
Pese a sus diferencias, ambas compartían un rasgo esencial: un compromiso auténtico con la cultura del cumplimiento, que quedó plenamente acreditado en la documentación analizada por el jurado.
Reconocer este tipo de iniciativas, especialmente en el ámbito público y en organizaciones vinculadas al interés general, contribuye a impulsar y extender la cultura del Compliance como una herramienta de mejora de la gobernanza, la transparencia y, en última instancia, de la propia sociedad.
En cuanto a la categoría de Empresa, el mérito de las tres candidatas fue especialmente destacado porque el jurado no valoraba criterios genéricos ni declaraciones de intenciones, sino iniciativas concretas, propias y medibles que cada organización había desarrollado para fortalecer su sistema de cumplimiento y consolidar una verdadera cultura de Compliance.
«El Compliance se ha convertido en un elemento esencial para las empresas. Su importancia radica en que impulsa una cultura de cumplimiento que trasciende el ámbito interno de cada organización y se proyecta sobre todo el ecosistema empresarial, donde las relaciones son necesariamente colaborativas».
En las categorías de Joven Profesional y Profesional Consolidado existe un rasgo común que une a todos los candidatos: una firme vocación por el Compliance, demostrada a través del estudio, la formación permanente, la capacidad para asumir responsabilidades cada vez mayores y el impulso de iniciativas que aportan valor a sus organizaciones.
No podemos olvidar que las empresas las forman personas. Son ellas las que movilizan a las organizaciones, generan credibilidad e impulsan las iniciativas que hacen posible el cambio.
La gala nos brindó una excelente oportunidad para trasladar ese mensaje, con candidatos de altísimo nivel en todas las categorías.
Esta ha sido la décima edición de los Premios ASCOM y, más que consolidados, hoy son unos galardones plenamente reconocidos por el conjunto del sector y por todos los valores que representan.
¿Es la edición en la que han recibido más candidaturas?
Sí, en esta edición hemos tenido bastantes más candidaturas que en ediciones anteriores. Y yo me atrevería a decir no solo en cantidad, sino también en calidad. Y eso ha sido, pues ha sido una sorpresa muy agradable.
Se ha valorado de forma muy positiva la calidad y la cantidad de candidatos que se ha tenido en esta edición.
Jesús Pindado, el tesorero de ASCOM, recordó durante la gala que el Compliance ya no es una práctica exclusiva de las grandes entidades financieras, sino que se está extendiendo a empresas de todos los tamaños y sectores. ¿Qué mensaje cree que transmite esa realidad al conjunto del tejido empresarial?
El Compliance se ha convertido en un elemento esencial para las empresas. Su importancia radica en que impulsa una cultura de cumplimiento que trasciende el ámbito interno de cada organización y se proyecta sobre todo el ecosistema empresarial, donde las relaciones son necesariamente colaborativas.
Ninguna compañía opera de forma aislada: todas dependen de clientes, proveedores, socios y colaboradores que, a su vez, deben cumplir unos estándares éticos y normativos comunes.
Las relaciones comerciales entre empresas contribuyen así a generar círculos virtuosos, en los que el compromiso con el cumplimiento se extiende y refuerza mutuamente. Ese fue, precisamente, el mensaje que quiso transmitir Jesús.
Esta evolución ya no afecta únicamente a las grandes corporaciones. También las medianas y pequeñas empresas avanzan, cada vez con mayor convicción, hacia la implantación de sistemas de gestión de Compliance y el desarrollo de una auténtica cultura de cumplimiento.
Es un proceso exigente, que requiere tiempo, recursos y compromiso, pero cuyos beneficios son evidentes. Y, afortunadamente, cada vez es mayor la voluntad de que esa cultura impregne todos los niveles de la organización y del tejido empresarial.

¿Qué ha cambiado desde la primera ceremonia a esta, diez años después?
Destacaría, por ejemplo, nuestras certificaciones, especialmente el CESCOM, que este año también celebra su décimo aniversario. Se trata de iniciativas que han logrado consolidarse con el paso del tiempo, que hoy gozan de un amplio reconocimiento y cuyo prestigio habla por sí mismo.
Tanto los Premios ASCOM como el CESCOM reflejan la importante evolución que ha experimentado el compliance durante esta última década.
Ahora bien, queda todavía mucho camino por recorrer. No podemos caer en la complacencia ni pensar que el objetivo ya está alcanzado.
Al contrario, debemos seguir impulsando y reivindicando, de manera constante, el valor que el Compliance aporta a las organizaciones y a los profesionales que trabajan en esta función, con independencia del sector al que pertenezcan.
Es un recorrido que no está exento de dificultades, pero cuyo impacto positivo en la cultura empresarial y en la sostenibilidad de las compañías resulta cada vez más evidente.
«El principal valor del CESCOM reside en que ha sido el propio mercado quien lo ha consolidado como un estándar de referencia para el desarrollo profesional en Compliance».
El CESCOM es una referencia para los profesionales del compliance, pero quizá muchos lectores no sepan exactamente qué es. ¿Qué acredita esta certificación y por qué es tan relevante para quienes desarrollan su carrera en este ámbito?
Les diría que el CESCOM es una acreditación que certifica un conocimiento riguroso y especializado del compliance.
Está concebido para quienes aspiran a desempeñar su actividad profesional en el ámbito del cumplimiento normativo, tanto en empresas como en instituciones, y representa un reconocimiento objetivo de las competencias y conocimientos necesarios para asumir esa responsabilidad.
¿Qué representa hoy el CESCOM para un profesional del compliance y qué valor añade a su trayectoria profesional?
El principal valor del CESCOM reside en que ha sido el propio mercado quien lo ha consolidado como un estándar de referencia para el desarrollo profesional en Compliance.
Cada vez son más las empresas que lo consideran un mérito relevante en sus procesos de selección para incorporar profesionales a sus departamentos de cumplimiento o que impulsan a sus equipos a obtener esta certificación.
Ese reconocimiento tiene un significado especial porque no procede únicamente de ASCOM, sino del conjunto del tejido empresarial, que identifica el CESCOM como una garantía de conocimientos, rigor y cualificación.
Más allá de acreditar una sólida formación técnica, la certificación refleja el compromiso del profesional con la excelencia, la actualización permanente y el ejercicio responsable de la función de Compliance.