Hay actividades profesionales hoy en día en nuestra sociedad que tienen una mayor importancia que otras por la relevancia del papel que quienes las llevan a cabo tienen de cara a las necesidades de los ciudadanos.
Y una de ellas es la función que ejercen los notarios en su actividad diaria, ya que de forma paulatina han ido incrementando sus competencias para dar un mayor y mejor servicio a quienes acuden a cada una de las notarías que existen en nuestro país.
Para realizar la actividad notarial se exige hoy una gran fuerza de voluntad para aquellos estudiantes de derecho que han terminado la carrera y toman la decisión de opositar a notarías o a registros.
Y se trata de oposiciones duras solamente destinadas a aquellos que quieran demostrar que con esfuerzo, dedicación, sacrificio y una gran fuerza de voluntad pueden conseguir los objetivos que una persona se plantea en su vida.
Y este tipo de oposiciones son tan exigentes, por cuanto exigente lo es la función notarial que van a desarrollar quienes superen estas pruebas selectivas, dada la especial relevancia que esta actividad tiene hoy en día en nuestra sociedad, con multitud de posibilidades en donde la intervención de los notarios en muchas parcelas resulta absolutamente indispensable y de gran ayuda a los ciudadanos que acuden a estos despachos.
ctualmente, el Consejo General del Notariado agrupa más de 2800 notarios en toda España que están organizados en 17 colegios notariales.
Actúan en una doble modalidad de funcionarios públicos y profesionales del derecho con una función de fe pública que da una auténtica seguridad jurídica a los ciudadanos.
Además, los notarios realizan una función del control de la legalidad de los actos que se llevan a cabo en las notarías, validando el ajuste a la ley y el cumplimiento de los requisitos legales de todo aquel documento que redactan, y además que las personas que acuden a sus despachos lo hacen con voluntad libre de llevar a efecto el acto jurídico que pretenden realizar.
Los notarios realizan un asesoramiento en las partes de una forma imparcial, siendo la explicación que dan a los ciudadanos del acto que van a llevar a cabo una de las funciones más importantes para estar seguros de que comprenden el alcance de la actuación que se va a desarrollar, su contenido y sus consecuencias, velando también por la capacidad de quienes lo llevan a cabo, y que no están influenciados o manipulados por terceras personas para realizar la actuación jurídica para la que se solicita la intervención de un notario.
Es acertado, por ello, recordar que acudir a un notario refuerza la garantía, seguridad jurídica, y validez del acto que se pretenda llevar a cabo, garantizando la fehaciencia y validez de lo que se quiere elevar a escritura pública notarial y la importancia de la formación y preparación jurídica de los notarios, así como del asesoramiento cualificado con el que asisten a los ciudadanos que acuden hoy en día a una notaría para reclamar la intervención de un notario en cualquier acto que quieran llevar a cabo.
Actuaciones importantes
Entre las actuaciones más importantes podemos destacar las disposiciones testamentarias, que son de los actos más relevantes a la hora de que una persona quiere reflejar en un documento cuál es el contenido de su voluntad respecto a sus bienes y derechos y a quién se los quiere dejar siempre y cuando se respeten los mínimos exigidos por la ley a tal efecto.
Los testamentos notariales suponen hoy en día el 52,4% de los actos notariales autorizados, lo que evidencia la importancia del testamento notarial.
El Notario también asesora en las cuestiones legales sobre el objeto de la materia a la que se acude a ellos, y supone una garantía para el ciudadano que tiene un problema por el que puede verse auxiliado por la función notarial.
Hay que recordar, por ello, que la alta cualificación de los notarios en España da una auténtica seguridad jurídica a los ciudadanos, lo que determina el consejo y recomendación de acudir a una notaría en aquellos actos que precisan de la intervención notarial por la fuerza probatoria del documento que se elabora y redacta por el notario y entrega al ciudadano.
Precisamente, hemos dicho que se trata de funcionarios públicos investidos de una fe pública que les atribuye la función de dar autenticidad y eficacia probatoria a determinados hechos actos y negocios jurídicos.
Esa doble función de ser profesionales del derecho y funcionales públicos les otorga ese valor que es la confianza del ciudadano en la imparcialidad del notario y la garantía de su cualificación profesional a la hora de aconsejar qué camino seguir para obtener el objetivo solicitado por el ciudadano, siendo una de las profesiones que mayor respeto despierta en la ciudadanía.