EY ha cerrado su ejercicio fiscal 2026, concluido el pasado 30 de junio, con una facturación global de 57.000 millones de dólares. La cifra supone un aumento del 4,7% respecto al ejercicio anterior y consolida una tasa de crecimiento anual compuesto del 8,3% en el último lustro.
Ninguna línea de servicio ni región retrocedió. Todas crecieron, según la firma, en un contexto que describe como de transformación empresarial a gran escala, avance acelerado de la inteligencia artificial e incertidumbre geopolítica.
El mayor avance correspondió a EY-Parthenon, el área de estrategia y transacciones, que subió un 7,4% hasta los 6.800 millones de dólares.
Tax, la línea que agrupa los servicios fiscales, creció un 6% y alcanzó los 13.800 millones.
Consulting avanzó un 4,4%, hasta 17.400 millones.
Assurance, la auditoría, sigue siendo la línea de mayor volumen, con 18.900 millones, aunque con el crecimiento más moderado: un 3%.
La IA, motor del ejercicio
El dato que la firma sitúa en primer plano es otro. Los ingresos por servicios relacionados con inteligencia artificial aumentaron un 49% durante el FY26, un salto que EY atribuye al paso de sus clientes desde la fase de experimentación hacia proyectos de transformación a escala.
Janet Truncale, presidenta y CEO global de EY, lo resume así: “Los clientes están pasando de experimentar con la IA a rediseñar la forma en que operan sus negocios”.
Según Truncale, las organizaciones priorizan “enfoques que combinan la tecnología con un profundo conocimiento sectorial, relaciones de confianza y el juicio humano”.
Hacia dentro, la adopción ha sido igual de intensa. Al cierre del ejercicio, 203.000 profesionales de EY tenían licencia de Microsoft Copilot; hoy son 381.000, de acuerdo con la compañía, que se presenta a sí misma como “Client Zero” de estas herramientas.
En auditoría, EY prosiguió durante el FY26 la transformación plurianual de sus servicios, con el despliegue global de IA agéntica.
La firma cifra en 130.000 los profesionales de Assurance que trabajan ya con capacidades habilitadas por IA, dentro de una inversión que describe como de “varios miles de millones de dólares” en calidad de auditoría, tecnología y personas. No detalla el importe exacto.
Alianzas y formación
El ecosistema de alianzas de la firma suma 119 relaciones activas. Con Microsoft, EY anunció una inversión conjunta de 1.000 millones de dólares para acelerar la adopción empresarial de la IA.
NVIDIA, por su parte, la distinguió en el ejercicio como Global System Integrator Tech Innovation Partner of the Year. Los ingresos procedentes de alianzas han crecido a un ritmo anual compuesto del 34% en la última década.
La inversión en formación ascendió a 448 millones de dólares. Los profesionales de la firma completaron 26,6 millones de horas de formación reglada, frente a 24,6 millones en el FY25; de ellas, 5,2 millones estuvieron relacionadas con IA.
EY contabiliza además más de 40.000 acreditaciones internas en IA obtenidas a través de EY Badges y otras 104.000 en curso.
Impacto social y emisiones
El programa EY Ripples, lanzado en 2018, ha llegado según la firma a más de 300 millones de personas, unos 56,6 millones de ellas en el último ejercicio. La iniciativa AI for Good suma más de 25 millones de beneficiarios desde 2023.
En materia medioambiental, EY afirma haber reducido un 40% sus emisiones totales de gases de efecto invernadero basadas en el mercado desde el FY19. La intensidad de emisiones por dólar de ingresos ha caído un 62% y las emisiones por persona, un 58%. La compañía asegura igualar el 100% de su consumo eléctrico con energía renovable.
Los datos financieros y no financieros se recogen en el informe EY Value Realized 2026, publicado junto a los resultados.