El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) celebrará los días 23 y 24 de octubre su primer Congreso de Familia y Sucesiones, una iniciativa que busca radiografiar las disfunciones del sistema judicial en una de las ramas más sensibles del derecho.
La cita reunirá a magistrados del Tribunal Supremo, del Constitucional, del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), de la Audiencia Provincial, fiscales, notarios, catedráticos y abogados especializados. Un ecosistema completo para diseccionar los problemas estructurales que afectan a los procedimientos de familia.
«El derecho de familia es una disciplina jurídica compleja, sensible y en constante evolución, que afecta directamente a lo más íntimo de la vida de las personas. Requiere no solo una alta cualificación técnica, sino también un profundo compromiso humano», explica Isabel Winkels, vicedecana del ICAM e impulsora del Congreso junto con Paloma Zabalgo, presidenta de la sección de Familia y Sucesiones.
Diagnóstico de un sistema en tensión
Las ocho sesiones programadas abordarán cuestiones críticas que revelan las grietas del sistema: desde la violencia económica analizada desde la jurisprudencia hasta la complejidad de los convenios reguladores no ratificados, pasando por la validez de los pactos prematrimoniales y el papel creciente del Tribunal Constitucional en los procedimientos de familia.
También se examinará la internacionalización de los litigios familiares —un fenómeno que multiplica la complejidad procesal— y los retos asociados al régimen de gananciales, una figura jurídica que genera numerosos conflictos en la práctica.
«El programa está diseñado para ofrecer una visión completa y rigurosa del estado actual del Derecho de Familia y Sucesiones», señala Winkels. «Contaremos con ponencias exclusivas de magistrados del Tribunal Supremo, del Constitucional y del TEDH, que ofrecerán una mirada privilegiada desde la cúpula judicial. Pero también abordaremos cuestiones técnicas que preocupan a la abogacía en su día a día».

El peso de los números
La iniciativa cuenta con el respaldo de la Sección de Familia y Sucesiones del ICAM, que agrupa a más de 5.300 letrados, convirtiéndola en la más numerosa del colegio. Una cifra que refleja tanto la demanda social como la complejidad de una materia que requiere especialización constante.
El Congreso tendrá aforo limitado y un enfoque deliberadamente práctico, combinando análisis jurídico con debate aplicado en un formato 100% presencial que facilitará el intercambio directo entre profesionales.
«Queremos que este foro sirva para repensar el estado de la disciplina, identificar puntos ciegos del sistema y compartir propuestas concretas desde la experiencia de quienes trabajamos en esta materia a diario», concluye Zabalgo.
La cita promete convertirse en un espacio de reflexión necesario sobre un sistema judicial que, en materia de familia, enfrenta desafíos que van más allá de la mera aplicación normativa.
Más información: https://web.icam.es/congreso-familia-sucesiones-icam