El Tribunal Supremo italiano ha absuelto a la estadounidense Amanda Knox y a su ex novio, el italiano Raffaele Sollecito, por el asesinato de la británica Meredith Kercher en 2007 en la ciudad italiana Perugia.
La principal hipótesis sostenía que ambos mataron a Meredith Kercher al no querer participar en un juego sexual. Con esta sentencia se pone fin a una larga batalla legal que ha durado 7 años.
El veredicto del Supremo es el cuarto que obtienen Knox y Sollecito, que fueron acusados hasta a 28 y 25 años por de cárcel por ese crimen por el tribunal de Florencia. Sin embargo, el Tribunal de Casación anuló hace un año la absolución de ambos y ordenó la repetición del juicio.
El Supremo solo ha condenado a Knox a tres años de prisión por calumnias, una pena que ya ha cumplido, por intentar incriminar en los hechos a Patrick Lumumba, el músico congoleño y propietario del bar donde trabajaba Knox, al que acusó de haber asesinado a Kercher. Sin embargo no tuvo que cumplir esta pena al haber pasado cuatro años en prisión preventiva, dentro de los 26 años a los que fue condenada en primera instancia.
Tras conocerse la noticia, y a través de un comunicado enviado a los medios estadounidenses, Knox explicó que saberse inocente desde el principio le dio «fuerza en los momentos más oscuros de esta dura experiencia», y agradeció el apoyo recibido durante todo este tiempo por familiares, amigos y desconocidos. «A ellos les digo: gracias desde lo más profundo de mi corazón. Vuestra bondad me ha mantenido en pie. Sólo espero poder agradecéroslo en persona a todos y cada uno de vosotros», indicó la joven residente en Seattle (estado de Washington, EE.UU.).
Ahora, tras este veredicto, el único culpable del asesinato de la estudiante británica es el marfileño Rudy Guede, castigado por ser «cómplice de asesinato» en 2010 con 16 años de cárcel, tras elegir un juicio breve, y cumple la sanción en un penal de Viterbo (centro del país).
Knox también ha hecho referencia en sus declaraciones a Meredith Kercher, que apareció con 43 puñaladas en el piso que ambas compartían en la localidad italiana de Perugia en noviembre de 2007, dando lugar a un largo y complejo caso.
«Meredith era mi amiga», ha afirmado Knox, aguantando las lágrimas. «Se merecía mucho en la vida», ha subrayado Amanda desde Seattle, donde reside desde 2011.