20 años de cárcel para el intermediario que cobró el dinero del secuestro de la prima del juez Grande-Marlaska

20 años de cárcel para el intermediario que cobró el dinero del secuestro de la prima del juez Grande-Marlaska

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20/4/2015 00:00
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Actualizado: 20/4/2015 00:00
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La Audiencia Nacional ha condenado a 20 años y dos días de cárcel a Louay Almolen por intermediar en el cobro del rescate del secuestro de la prima del juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska y de su pareja, que permanecieron retenidos durante un mes en Colombia desde mayo de 2013.

El tribunal de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal ha considerado a Louay Almoalen culpable de dos delitos de secuestro y ha ordenado que indemnice con 25.800 euros a Concepción Marlasca por las lesiones y daños morales sufridos.

La otra víctima, Ángel Sánchez, no sufrió ninguna lesión física ni psíquica y ha renunciado a ser resarcido económicamente.

Los magistrados han absuelto a Juan José Benito, defendido por el abogado Fernando Pamos de la Hoz, al no constar «suficientemente» acreditado que conociera que el dinero que le entregó Julia, la hermana de Marlaska para destinar a Almoalen fuera el «producto del pago del rescate satisfecho para obtener la liberación» de los dos españoles que fueron retenidos el 14 de mayo de 2013 cuando se dirigían a Cabo de Vela, una región turística fronteriza con Venezuela.

La sentencia, de la que ha sido ponente la magistrada Ángela Murillo, considera probado que Almoalen no participó en la captura de la pareja, pero sí colaboró con sus autores al intermediar en el pago del rescate, que era una «condición ineludible» para poner en libertad a los rehenes, siguiendo las instrucciones que recibía por vía telefónica de un individuo residente en Líbano.

Almolen, dedicado al negocio de la compraventa de camiones, decidió «utilizar» al otro acusado, a quien conocía por su profesión, para que se pusiera en contacto con la familia de las víctimas y recogiera una mochila, que contenía los 53.000 euros exigidos para la liberación.

CONTRADICCIONES DEL CONDENADO

Los jueces han tenido en cuenta las intervenciones telefónicas a Almoalen, los 53.000 euros encontrados en su domicilio y el «colofón de contradicciones» de las declaraciones que prestó en el juicio. «Este cúmulo de incoherencias, contradicciones, explicaciones desprovistas de la lógica mas elemental, se tornan en poderosos contraindicados que desfavorecen de forma palmaria a Louay Almoalen y refuerza sin lugar a dudas su participación en los hechos delictivos que le atribuye el Ministerio Fiscal», añaden.

El tribunal ha valorado a la hora de absolver a Benito que dio a conocer su teléfono móvil a la familiar de Marlaska, con quien se reunió en un ambiente «distendido y cordial» y sin poner «reparos» en el lugar que ella misma eligió. Tras lo cual, se ausentó «tranquilamente» del establecimiento.

«Todo apunta a que Benito Manjares, que siempre actuó siguiendo las puntuales encomiendas de Louay Almoalen, pudiera no ser conocedor de la verdadera enjundia en sus actos, de que con éstos no estaba ayudando a Almoalen a cobrar el importe de una deuda, sin mas», señalan los magistrados, para recalcar que las dudas han de llevar a su absolución. «Las sospechas por muchas que sean nunca pueden fundamentar una sentencia condenatoria», precisan.

LES INTIMIDARON CON ARMAS Y ATARON CON CADENAS

Según el relato de hechos probados, la pareja se encontraba de viaje turístico por Colombia cuando fue secuestrada. Su vehículo de alquiler fue encontrado por indígenas wayús con una ventanilla rota.

La pareja fue privada de su libertad «con finalidad meramente crematística» siendo trasladados por los secuestradores hasta una cabaña cuya ubicación. Durante el trayecto, sus captores les intimidaron con armas y les hicieron creer que su detención había sido ordenada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Durante el mes en el que permanecieron retenidos los españoles fueron trasladados a distintos habitáculos en Venezuela o Colombia, donde les ataron las manos y los pies con cadenas y les preguntaron sobre su situación económica y los números de teléfono de sus familiares.

La hermana de María Concepción, recibió diversas llamadas telefónicas hasta que el 14 de junio de 2013 se desplazó desde Avilés a Madrid con el fin de entregar el dinero del recate. La entrega del dinero se produjo en una cafetería del centro comercial Palacio de Hielo de la capital y la pareja fue liberada un día después.

La sentencia no es firme. El condenado puede recurrir en casación ante el Tribunal Supremo. EP. 

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