El órgano de gobierno de los jueces ha abierto el camino legal para que Mercedes Alaya pueda continuar en comisión de servicio en el que ha sido su Juzgado durante los últimos 27 años. Sin embargo, la juez juega al Mus con el Poder Judicial y ha lanzado un órdago que pocos se creen.
La Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha aprobado por unanimidad el plan de refuerzo para el Juzgado de Instrucción 6 de Sevilla presentado por la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).
Luz verde para asignar dos magistrados en comisión de servicio con relevación de funciones.
Uno de esos magistrados será, casi con toda seguridad, Álvaro Marcos Martín -titular del Juzgado de lo Penal 2 de Sevilla-, que ya viene haciendo esas funciones en ese juzgado.
La otra podría ser Mercedes Alaya.
Y podría ser porque la magistrada se ha puesto a jugar una partida de Mus particular con el Poder Judicial lanzando un órdago a la grande. «O me quedo con el caso de los ERE, el de Formación y Mercasevilla o me voy a la Audiencia Provincial, a mi plaza», ha hecho saber a su entorno.
Esa actitud no le hace ningún favor porque ni en el CGPJ ni en el TSJA se creen el órdago de la magistrada.
«Los casos no son suyos. No le pertenecen. No son de su propiedad, aunque los haya abierto e instruido ella. Son responsabilidad del titular del Juzgado. Y ella ya no lo es. Es la nueva titular la que tiene que hacer el reparto, porque eso es lo que marca la ley. Si pone condiciones, ahí tiene la puerta», han explicado a Confilegal fuentes del Poder Judicial.
Mercedes Alaya consiguió recientemente plaza en la Audiencia Provincial de Sevilla, en la Sección VII. Un tribunal, paradójicamente, que es el competente para juzgar todos estos asuntos que ella ha venido instruyendo desde 2010.
Sin embargo, la magistrada no es feliz con la Sección que le ha tocado. Por ello, prefiere continuar llevando la manija de los casos más importantes en comisión de servicio.
Sólo en el caso de los ERE tiene imputados a 263 personas.
En el Tribunal Supremo el magistrado de la Sala Segunda, Alberto Jorge Barreiro, instruye una pieza separada con 5 aforados, los expresidentes de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves y José Antonio Griñán, el exconsejero de Empleo, José Antonio Viera, y los exconsejeros de Presidencia, Gaspar Zarrías y Mar Moreno.
Los tres casos en los que tiene interés en continuar la juez Alaya son precisamente los que afectan más directamente a la Junta de Andalucía y al PSOE.
Le corresponderá a su sucesora, María de los Ángeles Núñez Bolaños, dividir el trabajo y hacer el reparto de los casos. Luego, tiene que informar a la Sala de Gobierno del TSJA de la división, la cual se dará por entereda o podrá decir algo si considera que existe descompensación en la asignación de funciones.
«La jefa del Juzgado es Núñez Bolaños. Eso tiene que tenerlo muy claro Alaya. No puede haber negociación previa», remachan las mismas fuentes.
Falta por ver que Alaya mantenga el órdago planteado. En el órgano de gobierno de los jueces y en el TSJA saben «va de farol porque no tiene cartas».