Emilio GARCÍA CARRASCO: «Estamos generando constantemente TERRENOS DE JUEGO DONDE COMUNICARNOS»

Emilio GARCÍA CARRASCO: «Estamos generando constantemente TERRENOS DE JUEGO DONDE COMUNICARNOS»

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22/5/2015 00:00
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Actualizado: 22/5/2015 00:00
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El consultor y periodista Emilio García Carrasco enseña a los jóvenes abogados madrileños cómo mejorar las relaciones con sus clientes a través de la comunicación y las técnicas de motivación.

TEXTO E IMAGEN: YOLANDA RODRÍGUEZ Y CARLOS BERBELL

García Carrasco (Madrid, 1965) es licenciado en derecho y periodista. Cuenta con una amplia trayectoria en la narración de eventos deportivos. A esta dilatada carrera en el mundo del periodismo deportivo se suma su experiencia profesor de comunicación y coaching en el ISDE (Instituto Superior de Derecho y Economía).

Es responsable de la agencia Worker, desde donde asesora a una amplia cartera de empresas.

Anoche, impartió una conferencia para la Asociación de Jóvenes Abogados de Madrid (AJA), con el sugerente título de “La Comunicación, herramienta de motivación constante”.

Antes, le entrevistamos para Confilegal, y le preguntamos sobre cómo iba a plantear su conferencia y qué pensaba de la comunicación de los abogados.

¿Por qué es tan importante la comunicación?

Porque nos permite transmitir a las personas lo que estamos pensando. También es verdad que conviene pensar bien para transmitirlo correctamente. El proceso empieza ahí. Tenemos que ser capaces de comunicar. Estamos generando constantemente terrenos de juego donde comunicarnos.

Y relacionado con los abogados, ¿por qué cree que es importante para ellos la comunicación?

Creo que la clave en el mundo de la abogacía, y en el ámbito general, es conectar con personas. Eso lo conseguimos a través de la comunicación.  Para eso, primero tenemos que conectar con nosotros mismos. Hoy vamos a hablar de comunicación y de coaching. Yo prefiero hablar de desarrollo personal. Aprendemos a pensar. Esto parece obvio, pero es que, a veces, olvidamos las obviedades.

El abogado tiene que invertir en su estilo personal, como el fontanero o el panadero. Y en ese estilo personal invierte de puertas adentro, consigo mismo –aprendiendo a pensar- y de puertas afuera, generando confianza a su cliente o transmitiendo en el ámbito de la sala lo que quiere con todos los matices posibles.

Hay dos conceptos básicos que ellos deben aprender a controlar, como son la confianza y la seguridad personal. Si yo soy un cliente y usted es abogado quiero que me transmita confianza, que me diga que vamos a ganar –aunque no me lo asegure- y sobre todo que me transmita seguridad porque sabe lo que tiene entre manos, ¿cómo se consigue eso?

Eso se consigue con la conexión. La comunicación es lo que permite conectar, establece terrenos de juego común. El abogado no es muy buen abogado porque hable muy bien. Conviene que se sepa la legislación, pero también tiene que saber transmitir todos aquellos elementos que estén orientados a conseguir el resultado que espera en defensa de su cliente si es para ganar o conseguir que le caiga la menor pena posible si pierde.

La comunicación no es solo hablar bien. Hay una expresión que dice: “Todo comunica”.

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Los abogados, en general hablan bien, otra cosa distinta es que sepan empatizar con sus clientes a la hora de explicarles los casos…

Yo creo que la jerga no ayuda. Y además, existe como un cierto pudor a salirse de esa jerga. A los médicos antes les pasaba lo mismo, cuanto más raro hablasen o peor escribiesen eran mejor considerados, como si fuesen una eminencia. El mundo médico ha evolucionado para hablar el lenguaje que habla todo el mundo, sin perder rigurosidad.

El mundo de la abogacía, y en mundo del derecho en general, sin perder la rigurosidad tenemos que empezar a hablar un lenguaje del siglo XXI que no equipare excelencia a hablar en castellano antiguo del siglo XVIII. Y esto, desafortunadamente, se produce.

Si yo te digo “otrosí” y estamos tomando una cerveza te mueres de la risa, si tienes 20 años dices “Qué”, y si tienes 60, te acojonas, con perdón.

¿En qué suelen fallar los abogados?

Tienen una retórica, a veces, innecesaria. Sin embargo, esa retórica está muy bien valorada. Es un problema de gestión. Seguro que habéis escuchado muchas veces la frase de “fulanito es un gran abogado, pero tiene una mala leche…”. Si tiene mala leche, a lo mejor no es tan buen abogado. A veces aceptamos pulpo como animal de compañía y eso no puede ser. 

Hay dos cosas que a los abogados les preocupan mucho: captar clientes y sus relaciones personales con los clientes. Aquí, en Madrid hay más de 75.000 abogados de los 150.000 que existen en toda España, se puede captar clientela a través del boca a boca, o a a través de la redes sociales, pero luego hay que mantenerlos, ¿no es así?

Ese es una preocupación de los abogados y de todo el sector productivo. Los productos se pueden copiar. Es muy fácil copiar un ordenador, un teléfono o un bolso. Lo que nos diferencia es el valor que damos a ese producto.

Las redes sociales lo que hacen es multiplicar el mensaje, pero hay que tener un mensaje y tú decides qué mensaje das. Y ese mensaje tiene que adecuarse a tus valores.

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¿El primer mensaje que les da a sus clientes es un mensaje de introspección?.

Sin duda. Tienen que averiguar qué quieren ser y dónde quieren estar.

De las personas que ha asesorado, ¿cuántos tenían claro lo que querían ser?

Muchos pensaban que lo tenían claro, pero tras pararse y reflexionar y ver lo que había a su alrededor se daban cuenta de que daban como válidas cosas que no lo eran. Una de las peores cosas en el mundo de la comunicación y del desarrollo personal son las verdades absolutas que no lo son.

¿Va a hablarles de la importancia de la apariencia, de la imagen?

No, hoy poco. Me gustaría que entiendan que la comunicación es una actitud. La apariencia es importantísima desde el punto de vista de que “todo comunica” . Aunque los cánones se han relajado. Por ejemplo, ahora se ha puesto de moda la barba o llevar la cabeza afeitada. Cuando yo era pequeño, si tenías la cabeza afeitada era porque estabas enfermo o te había pillado la policía. Ahora es “cool”.

Yo les voy a enseñar un modelo de comunicación: el mío. En modelo basado en el desarrollo personal y la actitud positiva generando terrenos de juego.

¿Es la primera vez que hace un coaching con abogados?

No. Tengo muchos clientes que son abogados. Y trabajo con gente más rara que los abogados (risas), con técnicos que emplean una jerga muy específica. Sí es la primera vez que ofrezco una conferencia jóvenes abogados y en el marco de entorno como el Ilustre Colegio de Abogados.

Yo soy profesor del ISDE (Instituto Superior de Derecho y Economía) y allí estoy acostumbrado a trabajar con estudiantes y con muchos abogado y es una auténtica gozada. Notas que este mensaje cala.

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Durante la conferencia, García Carrasco insistió en que “la comunicación tiene sentido porque existe el otros” y por ello, invitó a los participantes a “generar terrenos de juego común donde comunicarse”. Unos terrenos basados en la confianza.

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También hizo mucho hincapié en que «Somos lo que pensamos”. Y por eso “tenemos que aprender a pensar bien, a decidir bien y actuar bien”. Y para ello, nada mejor que «preparación, preparación, preparación…y prudencia».

Y concluyó su intervención afirmando que “Hay que reinventarse, no reciclarse. Esto último es solo para la basura”.

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