La juez Mercedes Alaya ha pedido una de las dos comisiones de servicio aprobadas para el Juzgado de Instrucción 6 de Sevilla. Pero insiste en seguir con la instrucción de tres macrocausas –ERE, Formación y avales a empresas-.
Así se lo ha hecho saber al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía tres días antes de que expirara el plazo que le habían dado.
La magistrada sabe que ella ya no tiene la sartén por el mango porque su destino está en la Sección 7 de la Audiencia Provincial.
Es su sucesora, María Ángeles Núñez Bolaños, la que tiene que estudiar la carga de trabajo y organizar su reparto, con los dos jueces de apoyo que se asignen, en las seis macrocausas que se están investigando en el 6 de Instrucción que Alaya ocupo a lo largo de los pasados 27 años.
La Sala de Gobierno del TSJA tiene que dar su visto bueno final.
Los tres casos en los que tiene interés en continuar la juez Alaya son precisamente los que afectan más directamente a la Junta de Andalucía y al PSOE, y así lo hizo saber en la solicitud que presentó ante el TSJA antes de que la Comisión Permanente aprobara el refuerzo de dos magistrados, la pasada semana.
Mercedes Alaya sabe que no puede poner condiciones de ningún tipo y que tendrá que plegarse a las directrices que marque la nueva titular.
Es un nuevo órdago, al que tendrá que responder de forma clara el TSJA a esta particular «partida de mus».