Un total de 29.153 mujeres aparecen como víctimas de violencia de género en las más de treinta mil denuncias presentadas en el primer trimestre de 2015, según la estadística del Observatorio contra la violencia doméstica y de género.
Unas cifras que, para la presidenta del Observatorio, Ángeles Carmona, resultan «difícilmente asumibles en una sociedad que ha apostado por la igualdad y el respeto de los derechos humanos».
Para Carmona, estos datos constatan que la sociedad democrática española «sigue enfrentándose a una de las mayores lacras sociales» y es necesario un «mayor esfuerzo» de coordinación institucional y una mayor implicación de toda la sociedad, muy especialmente de las personas allegadas a las víctimas. «No es posible contemplar con frialdad unos datos que constatan que la sociedad democrática española sigue enfrentándose a una de las mayores lacras sociales», afirmó.
Para la presidenta del Observatorio ha valorado, sin embargo, que hayan aumentado las condenas a los maltratadores. «Es importante porque queda patente que la justicia funciona y que no existen zonas de impunidad en la violencia de género».
A lo largo del primer trimestre de este año se ha producido un descenso del 0,4 % en las denuncias presentadas (30.293 frente a las 30.411 que se interpusieron en el mismo periodo de 2014).
Más de un 68 por ciento de estas denuncias fueron presentadas por la propia víctima, directamente en el juzgado o a través de atestados policiales y las interpuestas gracias a la intervención directa de la policía se sitúan en el 15,35 por ciento de los casos.
El Observatorio destaca, una vez más, las pocas denuncias presentadas por familiares de la víctima, que no llegaron siquiera al 2 % del total.
INCREMENTO DE LAS SENTENCIAS CONDENATORIAS
Durante el primer trimestre de 2015, los órganos judiciales españoles dictaron un total de 11.758 sentencias penales en el ámbito de la violencia de género, de las que el 61,4 por ciento (7.216) fueron condenatorias, lo que supone un incremento de 2 puntos respecto a las sentencias condenatorias dictadas en el mismo trimestre de 2014, que representaron un 59,4 por ciento del total de las dictadas.
El mayor porcentaje de sentencias condenatorias se produjo en los juzgados de violencia sobre la mujer con un 74,5 por ciento, seguido de las Audiencias Provinciales, con un 67,4 por ciento. Un 52,5 por ciento de las sentencias dictadas por los juzgados de lo penal también fueron condenatorias.
MÁS ÓRDENES DE PROTECCIÓN
Entre enero y marzo se solicitaron, además, 9.683 órdenes de protección, lo que supone un incremento del 6,9 % con respecto a 2014 y un 57 % de estas órdenes fueron finalmente adoptadas.
En los juzgados de guardia, se acordaron 895 órdenes de protección (el 70 % del total de las solicitadas) y se denegaron 380.
En la mitad de los casos, la relación de pareja se mantenía en el momento de la solicitud de la orden de protección mientras que en el 46 % la relación se había extinguido.
Un 2 % de las mujeres que solicitaron esta orden eran menores de edad.
Derivadas de las órdenes de protección y otras medidas cautelares se adoptaron 13.438 medidas judiciales penales, entre las que destacan la orden de alejamiento (en casi un 80 % de los casos), la prohibición de comunicación (78 %), la salida del domicilio (13,4 %) y la prohibición de volver al lugar en que se cometió la agresión (10 %).
Se dictaron también 3.637 medidas civiles cautelares mientras se resolvía el proceso penal, un 24 % en relación a la prestación de alimentos y un 20 % resolvieron la atribución de la vivienda.
En un 6,5 % de los casos las medidas supusieron la suspensión de la guarda y custodia de los hijos y en un 3,3 % de los supuestos se procedió a la suspensión del régimen de visitas.
Por otra parte, en 3.552 casos la víctima se acogió a la dispensa de la obligación legal de declarar, lo que supone un porcentaje de un 12,2 % en relación con el total de las víctimas de violencia.