Guillermo Zapata no ha dimitido como concejal del Ayuntamiento de Madrid. Ha renunciado, eso sí, a la que iba a ser su responsabilidad en el área de Cultura y Deporte. Pasa de la primera fila a la segunda, pero a sueldo del Consistorio de la capital de España.
Zapata ha presentado este lunes su renuncia como responsable de Cultura y Deporte a la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena.
Se ha quitado «de en medio», ha dicho en rueda de prensa, para no dañar la candidatura, enviará cartas de perdón a «personas dolidas» por sus tuits, como la comunidad judía y ha asegurado que no es antisemita.
Esta mañana se ha puesto en contacto con el padre de Marta del Castillo.
«No soy antisemita, rechazo todo tipo de violencia, nunca he sentido afecto por el terrorismo de ningún modelo», ha apuntado Zapata, que mantendrá su acta de concejal.
Zapata ha asegurado que no se siente «discriminado» por el tratamiento al concejal Pablo Soto, que también escribió tuits polémicos pero sigue adelante en sus funciones.
Ha explicado que su decisión es un «ejercicio de responsabilidad que busca no condicionar las «medidas urgentísimas» que va a poner en marcha el Gobierno local para acabar con la «desigualdad».
«Desde el principio hemos dicho que era un proyecto colectivo, y el protagonismo de uno no puede ponerse por encima del protagonismo de lo de verdad», ha añadido Zapata, quien ha asegurado que no es una persona «violenta». EP.