ELISA DE LA NUEZ Sánchez-Casado: “En ESPAÑA tenemos una DEMOCRACIA DE BAJA CALIDAD”

ELISA DE LA NUEZ Sánchez-Casado: “En ESPAÑA tenemos una DEMOCRACIA DE BAJA CALIDAD”

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17/6/2015 00:00
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Actualizado: 17/6/2015 00:00
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“En España tenemos 100.000 normas en vigor. Estatales, autonómicas, municipales. De todo tipo. No son sólo leyes, son ordenanzas municipales, reglamentos, ordenes ministeriales. Las normas se superponen, colisionan y, en muchas ocasiones, tienen carácter retroactivo. La consecuencia es una democracia de baja calidad”, explica a Confilegal Elisa de la Nuez Sánchez-Casado, directora de iclaves.

“En España tenemos el problema de la hiperregulación legislativa. Se legisla sobre cosas puntuales, por influencia de los medios. La modificación de las normas es continua. El Código Penal, solo, ha sido modificado 27 veces desde 1995, según el profesor Enrique Gimbernat”, explica De la Nuez. El viejo aforismo de que la ignorancia de la ley no excusa de su cumplimiento ya no tiene ningún sentido. 

De la Nuez es una de las grandes expertas españolas en el sector de las nuevas tecnologías y la sociedad de la información. Recientemente tomó parte en la publicación del libro «¿Hay Derecho? La quiebra del Estado de Derecho y de las Instituciones de España», coordinado por Sansón Carrasco y en el que también contribuyeron Fernando Gomá Lanzón, Ignacio Gomá Lanzón, Fernando Rodríguez Prieto y Rodrigo Tena Arregi. De la Nuez es secretaria general de esta Fundación. 

¿Existe alguna solución a este galimatías? Según De la Nuez, “teóricamente hay previsiones normativas en materia de leyes que permiten establecer si hay necesidad de una regulación concreta, si hay otra que está en vigor, si habría que modificarla o si hay que hacer otra nueva, qué impacto va a tener, qué normas hay que derogar. Está previsto, sí, pero en la práctica no se cumple”.

En opinión de esta experta, “España tiene una democracia de baja calidad». ¿Qué quiere decir esto? «Es la ausencia de contrapesos, la falta de rendición de cuentas, en el sentido de que hay muchas conductas contrarias a la ley o irregulares que no dan lugar a ninguna responsabilidad. Esto es tener una democracia en la que no están funcionando las instituciones”.

Sobre la necesidad de implantar la llamada “huella legislativa”, un archivo que permita identificar el camino recorrido por un proyecto legislativo, en el que se conozcan las aportaciones externas y las reuniones y contactos de los representes electos con “grupos de presión”, De la Nuez considera que es esencial que exista, junto con un registro de “lobbies”, de grupos de presión.

“Se ha intentado ya y, por lo que sé, hay propuestas en el sentido de que  haya una regulación parecida a la que hay en el Parlamento Europeo y otros países. Es algo esencial desde el punto de vista de la transparencia y de la concurrencia. Porque, en estos momentos, como no está regulado, hay gente que tiene más posibilidades de entrar en contacto con parlamentarios, por relaciones o por mayor acceso, y con ello, influir en la modificación de normas, frente a otros que no las tienen”, cuenta De la Nuez.

“La ventaja de tenerlo regulado se traduce en que todo el que quiera podría acceder a un grupo parlamentario y a proponer enmiendas de forma transparente. No como ahora, que se hace pero no lo sabes”, añade.  

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