El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha afirmado hoy que los tuits que incitan al odio, a la xenofobia o al terrorismo «son execrables, los diga quien los diga», y ha indicado que tienen la desaprobación de la ley independientemente de la ideología del autor.
Fernández Díaz ha mostrado así su rechazo en los pasillos del Congreso a los comentarios vertidos en Twitter por un mando de la Guardia Civil destinado en Cádiz que de forma «injuriosa» y «amenazante» de exaltación del franquismo y contra Pablo Iglesias y Cayo Lara entre otros y asegura que Policía y Guardia Civil analizan ese tipo de comentarios para enviarlos a la Fiscalía por si pudieran ser constitutivos de delito, tras la denuncia de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).
Este mando de la Guardia Civil, con el usuario Jarque (@rjarqueg), a través de «la red social Twitter ha vertido comentarios absolutamente inaceptables en cualquier caso -pero menos aún en quien tiene presuntamente la condición de mando del Cuerpo-, contra diversos colectivos sociales y partidos políticos», según AUGC.
El ministro de Interior, que no ha querido entrar en comparaciones al ser preguntado por los comentarios que forzaron la dimisión del concejal de Ahora Madrid Guillermo Zapata, ha precisado que ya se están tomando medidas para «limpiar las redes sociales» de este tipo de comentarios que «incitan al odio».
«La Guardia Civil y la Policía especializada ya están haciendo esta tarea, poniendo en manos de la Fiscalía todo el material», ha explicado, a la vez que ha comentado que, a partir de julio, Europol va a poner en marcha una unidad para limpiar las redes de mensajes sobre terrorismo yihadista.
En este sentido ha recordado que el 80% de la captación y reclutamiento de potenciales yihadistas se realiza a través de este tipo de vías.
Ha considerado que la libertad de expresión y el derecho a la información «son fundamentales», aunque ha matizado que ambos tienen «sus límites» que están establecidos cuando afectan «a la libertad y a los derechos de los demás».
Para el ministro, «nadie puede utilizar las redes para humillar, para injuriar, para exaltar el terrorismo o para incitar al odio» y ha ahondado en que «no hay excepción» de ideologías o posicionamientos políticos para calificar a las personas que emiten esos comentarios de «repugnantes».
«Es un trabajo ímprobo y nos debemos volcar con toda la capacidad de trabajo que tengamos pero no podemos llegar a todo«, ha concluido.