La Audiencia de Palma ha confirmado que la infanta Cristina tendrá que sentarse en el banquillo acusada de ser cooperadora en dos delitos fiscales cuando se celebre el juicio del caso Nóos. Rechaza la petición de la Infanta de resolver antes de la vista si se le aplicará la «doctrina Botín».
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Palma, que será la encargada de juzgar el caso Nóos, ha rechazado la petición de la Infanta Cristina de resolver, antes de la celebración de la vista y de cara a evitar sentarse en el banquillo de los acusados, si se le debe aplicar la doctrina Botín, que impide juzgar a alguien si únicamente le acusa quien ejerce la acción popular -en este caso Manos Limpias-, y no la Fiscalía o el perjudicado por el delito cometido.
Además, señala que cualquier otra cuestión deberá plantearse en el trámite de cuestiones previas, como contempla el artículo 786.2 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal vigente.
La defensa de doña Cristina presentó ayer un escrito al tribunal de la Audiencia que juzgará el caso Nóos en el que planteaba que la decisión sobre si la acusación popular tiene legitimidad para llevar a juicio a la infanta se resuelva sin necesidad de que se siente en el banquillo.
Los abogados de la hermana del Rey sostienen, contra el criterio del juez instructor, José Castro, que en aplicación de la llamada «doctrina Botín» el sindicato Manos Limpias no está legitimado para sostener la acusación por delito fiscal sin el concurso de la Fiscalía y la Abogacía del Estado, que representa a la Agencia Tributaria.
Por ello, consideran que el tribunal de la sección primera de la Audiencia encargado de resolver el caso, que preside Juan Pedro Yllanes, debería resolver la discrepancia en la vistilla previa de ordenación del juicio que prevén convocar los magistrados, lo que evitaría que la infanta se siente en el banquillo ni siquiera cuando se planteen las cuestiones previas.