Fernando Grande-Marlaska, presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional y vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), apoyó la decisión de la Audiencia Provincial de Palma. La infanta Cristina, imputada en el caso Noós, debe sentarse en el banquillo de los acusados porque es lo que procede «en términos de legalidad».
Grande-Marlaska declaró que «debe ser acatada porque obedece, ni más ni menos, a una manifestación de la ley».
Y añadió que «debemos partir de la confianza en los tribunales y de la confianza en que esa resolución judicial es la que procede en términos de la legalidad». «Esa es la única valoración que me puede corresponder», agregó el magistrado.
Grande-Marlaska ha realizado estas declaraciones en Dénia (Alicante), donde participó en una mesa redonda de debate celebrada en el marco de la jornada organizada por la Fundación Lex Fórum Dénia sobre la reforma del Código Penal que entrará en vigor el 1 de julio.
Precisamente respecto a la entrada en vigor de esta reforma, ha afirmado que «en gran medida, era necesaria, porque teníamos un compromiso en materia de la Unión Europea de homogeneizar determinados comportamientos delictivos y regularlos de una forma concreta y con unas determinadas penas, como por ejemplo en casos de corrupción -privada y pública- o en materia de protección de menores, abusos sexuales, tráficos de seres humanos o pornografía infantil».
Agregó, después, que la reforma del Código Penal «es más discutible, ya que hay otros elementos como la prisión permanente revisable, que es más valorable, ya que no había ninguna exigencia normativa de organismos europeos» y «ha sido una manifestación de voluntad por parte del legislador».
Según Grande-Marlaska, la reforma del Código Penal «es muy útil en la lucha contra la corrupción, los delitos de malversación» y en este ámbito «es más expresiva y va a ayudar a valorar determinadas conductas como penalmente relevantes». EP.