La Brigada Tuitera mostró músculo en su carga nocturna del miércoles. Su hashtag #libresdemordazas se las tuvo que ver con otro que pegaba fuerte en la red, #leydeseguridadciudadanasi, impulsado por personas afines a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. La victoria fue suya, otra vez.
La carga había sido convocada para las 10 de la noche del miércoles 1 de julio con un tres consignas: una justicia sin tasas, una justicia con medios y una justicia independiente.
El hashtag que se liberó después fue #libresdemordazas, en alusión a la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Ciudadana, conocida popularmente como «Ley Mordaza».
La fuerza de la Brigada Tuitera -un colectivo formado por gentes del mundo de la ley y ciudadanos- es la llamada «inteligencia de enjambre».
Consiste en convocar a cientos de personas y lanzar una carga constante de tuits masivos, la más extensa e intensa posible, a una hora determinada a todo tipo de personas y bajo un hashtag con el fin de que los que lo reciban lo retuiteen a otros y estos a otros, extendiendo el «ataque» a la mayor parte de la población.
Lo que no se esperaban los participantes en la carga de la Brigada Tuitera era encontrarse con «el enemigo» en la red. Un «enemigo» formado por personas cercanas a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado que, bajo el hashtag #leydeseguridadciudadanasi habían tomado la colina desde las ocho de la tarde, haciéndose fuertes a las 21.40 con el número uno del «trending topic».
Las fuerzas implicadas en esta operación «militar», por parte de la Brigada Tuitera, fueron de 2.152 «jinetes» del «smarphone» -hombres y mujeres-, frente a 1.014 del enemigo, que presentó fuerte resistencia pero que no pudo hacer nada ante su fuerza arrolladora.
A las 00:28 del jueves, la Brigada Tuitera con su #libresdemordazas había conseguido desplazar a #leyseguridadciudadanasi al quinto puesto y hacerse con el tercer puesto, tras #Vayafauna y #Sinidentidad13, y ahí se quedaron, según TT España Bot.
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Los brigadistas tuiteros, en esta nueva carga nocturna, demostraron un mayor control de la tecnología, pues consiguieron un total de 5.318 tuits, que consiguieron llegar a una audiencia de 2.845.821 personas y producir 6.701.462 impresiones. Cada uno de los brigadistas hicieron una media de 2,47 tuits. Y todo en un tiempo concentrado de 52 minutos, como bien se puede ver en el resumen gráfico de la página «Followthehashtag», (http://analytics.followthehashtag.com) especializada en medir los impactos tuiteros. La frecuencia de disparos fue de 102,27 tuits por minuto.
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Por el contrario, «el enemigo», que contaba con 1.014 efectivos mencionados, bien atrincherados en su protegida colina, produjo 1.723 tuits en un periodo de 241 minutos (cuatro horas), con lo que llegaron a una audiencia de 1.310.999 personas y produjeron 2.670.776 impresiones. La media de tuits por persona fue de 1,70, con una frecuencia de 7,15 tuits por minuto.
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Resumiendo, la Brigada Tuitera llegó a 1.534.822 personas más que los seguidores del hashtag #leydeseguiridadciudadanasi en un tiempo mucho menor.
Y eso que sólo movilizaron a una quinta parte de sus seguidores.