Twitter, un CALLEJÓN CON POCAS SALIDAS en la investigación del perfil @JIMENEZLOSANTOSPOST

Twitter, un CALLEJÓN CON POCAS SALIDAS en la investigación del perfil @JIMENEZLOSANTOSPOST

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17/7/2015 00:00
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Actualizado: 17/7/2015 00:00
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La red social Twitter no facilita datos ni a jueces ni a fiscales ni a policías de los perfiles que han sido cancelados o suspendidos. @JimenezLosantospost, la cuenta que el Consejo General del Poder Judicial envió a la Fiscalía, ha sido suprimida. Es un callejón sin apenas salidas, como la mayoría de estos casos.

«Twitter no facilita datos de perfiles cancelados o suspendidos», han explicado a Confilegal fuentes del Cuerpo Nacional de Policía.

«Cuando les requerimos información sobre perfiles de casos similares, que tratan de supuestos delitos de injurias, calumnias o amenazas o de presuntas vulneraciones contra el honor o la imagen de alguien, los responsables de Twitter responden cuando quieren y como quieren. Son arbitrarios, subjetivos y discreccionales». Así de tajantes se manifestan los responsables policiales en este campo. 

No ocurre lo mismo en la lucha contra la pederastia en la red, en la que Twitter colabora de forma rápida y directa. 

A la Policía todavía no les ha llegado la comunicación de la Fiscalía.

Ayer la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el órgano de autogobierno de los jueces, remitió al Ministerio Público un twitt de la cuenta citada, @JimenezLosantospost, publicado el 3 de julio pasado que decía: «El auto de @sjpedraz es para echarlo de la carrera judicial y para volar la Audiencia Nacional. Los tuis satánicos son un delito de odio». 

El juez Santiago Pedraz, titular del Juzgado Central de Instrucción 1 de la Audiencia Nacional (AN), había acordado el día antes, el 2 de julio, el archivo de la querella presentada por Dignidad y Justicia contra el concejal de Ahora Madrid, Guillermo Zapata, por un delito de humillación a las víctimas del terrorismo o de sus familiares. Una decisión que fue recurrida por la Fiscalía. 

Fue precisamente el magistrado Pedraz el que envió el citado twit al CGPJ, «a los efectos oportunos». Y los efectos han sido su remisión a la Fiscalía General del Estado para que valoren si hay delito. 

Federico Jiménez Losantos negó esta mañana, desde su programa, «Es la Mañana», en la cadena EsRadio, que él fuera el autor del tuit, ya que no tiene cuenta ni en Twitter ni en Facebook. 

¿Puede haberse resbalado el CGPJ en este caso?

Según Miguel Ángel Davara F. de Marcos, abogado y profesor de Derecho Informático de la Universidad Nebrija, «es evidente que el juez remitió el tuit al Consejo pensando que era de Jiménez Losantos. Y que el CGPJ, pensando también que pertenecía al famoso periodista, lo remitió a la Fiscalía. Lo lógico hubiera sido hacer una comprobación previa para verificar, mínimamente, que la cuenta era de Federico Jiménez Losantos». 

«El problema con Twitter es que cualquiera puede crear un perfil falso con el nombre y la foto de otra persona. Y lo puede utilizar sin problemas, siempre que el afectado no diga nada. Este parece ser el caso. Muchos han podido pensar que las palabras eran de Jiménez Losantos pero, al parecer, no lo eran. Era una cuenta falsa. Un ejemplo de la desinformación a la que puede llevar Twitter fue el caso Vargas Llosa y su posible nombramiento como consejero de Cultura de la Comunidad hace unos años. Antes de su desmentido oficial, se crearon varios perfiles falsos de twitter de Vargas Llosa daban versiones contradictorias. No todo lo que aparece en Twitter se puede tomar al pie de la letra, sin contrastar», añade Davara. 

«¿Como se puede identificar en Twitter una cuenta verdadera de una falsa? Pues a través de las llamadas ‘verified accounts’ o cuentas verificadas. Es una chapita de color azul claro que lucen debajo de la foto. ¿Qué quiere decir esto? Que la cuenta es oficial, que pertenece a esa persona. Es una deferencia de Twitter hacia personas famosas o conocidas, líderes de opinión en campos como la música, la moda, el teatro, el gobierno, la política, la religión, los negocios, los deportes y, por supuesto, el periodismo. Es muy fácil de obtener. Por poner dos ejemplos, los periodistas Carlos Herrera y Pedro J. Ramírez tienen la chapita azul. Pero también la cuenta del Papa, o de los principales líderes políticos españoles. ¿Por qué? Para que no ocurra lo que parece que ha ocurrido con este caso, que quien se pensaba que podía ser pues no es», agrega el abogado.

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«Posiblemente, con una comprobación simple como esa, la de la chapita -que Jiménez Losantos habría tenido, caso de haber sido usuario de Twitter-, se habrían ahorrado la decision que han tomado. Porque quizá se habría operado de diferente manera», termina explicando Davara. 

La Policía tiene que remitir a Dublín, que es donde Twitter tiene su base principal en Europa, los requerimientos para conocer la verdadera identidad de la persona detrás de @JimenezLosantospost. La respuesta ya se la conocen: «el perfil ha sido suprimido. No podemos facilitar ninguna información».

Sólo queda, por lo tanto, investigar en la red por vías indirectas. O acusar a Twitter, que tiene una oficina de marketing en España, de obstrucción a la justicia para forzar su colaboración. Pero eso son palabras mayores cuya decisión corresponden a las altas esferas. 

Es una «asignatura pendiente», esta de la inseguridad en Twitter, que tarde o temprano habrá que aprobar. 

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