David Marjaliza, supuesto celebro de la red de corrupción Púnica -y amigo de la infancia y socio del exsecretario general del PP de Madrid, Francisco Granados- tenía cuatro coches de gama alta. Uno de ellos era un Mercedes de color dorado. Todos ellos le fueron requisados por la Guardia Civil.
Así se recoge en el sumario del caso Púnica, en el que se incluye un acta de la Guardia Civil fechada el 28 de octubre de 2004, un día después de que el constructor y el exdirigente ‘popular’ fueron detenidos por orden del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco.
Entre los vehículos incautados se encuentran dos Mercedes, un Clase A-180 de color dorado y un S-350 de color negro. Además, el instituto armado se hizo con un Toyota RAV 4 de color blanco y un Mini Cooper de color gris.
Todos ellos quedaron depositados en el IFEMA y podrían ser utilizados para cubrir la responsabilidad civil que tuviera que afrontar el imputado para cubrir las indemnizaciones a las que pudiera ser condenado por la Audiencia Nacional.
Por otra parte, un testigo declaró ante la Guardia Civil que detectó «pequeños micrófonos en las sillas» en una reunión que mantuvo con directivos de la empresa Cofely, relacionada con la trama Púnica.
Cofely pertenece a la rama de actividad del grupo francés GDF Suez, especializada en «instalación, mantenimiento y eficiencia energética», y se benefició de contratos con múltiples ayuntamientos salpicados por la red corrupta.
El ingeniero retirado Pedro García, funcionario retirado del Ayuntamiento de Leganés, explicó que conoció al trabajador de la empresa Pedro García -muy vinculado al constructor David Marjaliza, considerado cabecilla de la trama- a través de un amigo común.
Acudió posteriormente a una reunión en la sede de la empresa con García, a la que también asistió el directivo de la compañía Didier Maurice, junto a un representante de una empresa de lámparas.
«Durante el transcurso de la reunión se percató de que en las sillas había algo que parecía ser un pequeño micrófono, circunstancias que le molestaron al pensar que esa conversación podría estar siendo grabada sin su permiso», indica la Guardia Civil en un informe incluido en el sumario, al que ha tenido acceso Europa Press.