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Vocales del CGPJ presentan un voto particular CONTRA EL NOMBRAMIENTO DE DÍEZ-PICAZO

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Los vocales progresistas del Consejo General del Poder Judicial presentan un voto particular contra la decisión del Pleno de la institución que acordó el nombramiento de Luis María Díez-Picazo como presidente de la Sala Tercera del Tribunal Supremo.

Las cuatro vocales que suscriben este voto particular (Roser Bach, Victoria Cinto, Clara Martínez de Careraga y Concepción Sáez) alegan para la presentación de este escrito que los méritos de José Manuel Sieira eran superiores al resto de los candidatos, incluído Luis María Díez-Picazo, que fue elegido presidente de la Sala Tercera del Supremo con 12 votos.

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José Manuel Sieira consiguió ocho votos, Eduardo Calvo logró uno y el otro aspirante el magistrado Jorge Rodríguez-Zapata Pérez no consiguió ningún apoyo.

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Según el voto particular al que ha tenido acceso Confilegal, las vocales señalan que «incluso entre magistrados de tan alta cualificación y prestigio, uno de ellos brilla con luz propia como el candidato que, de acuerdo  con las bases de la convocatoria y el Reglamento 1/2010, de 25 de febrero de 2010, que regula la provisión de plazas de nombramiento discrecional en los órganos judiciales, reúne mayores merecimiento para desempeñar el cargo y que, por lo tanto, debió obtener la designación del Pleno del Consejo. Nos referimos, obviamente, al magistrado José Manuel Sieira Miguez». Por ello,  mantienen que el acuerdo del Pleno «abre las puertas a la arbitrariedad en estado puro».

En ese voto particular, de 16 páginas, se incide en que «la infravaloración de la brillante gestión del presente saliente (Sieira) en la consecución de los objetivos que planteó en su programa y, en especial, en los concerniente a la reducción de la pendencia de asuntos en la Sala es gravemente injusta»

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Y por ello, aseguran que «Relativizar hasta ese extremo de un éxito reconocido por todo el mundo salvo, al parecer, por los doce miembros del Pleno que formaron la mayoría que sacó adelante el nombramiento de su candidato, es un acto de injusticia manifiesta que carece de justificación».

Las vocales discrepantes, afirman que «si bien es cierto, como no podría ser de otra forma, que el Pleno del CGPJ tiene una amplia libertad de decisión para realizar nombramientos, también lo es que se nos impone una carga concreta: actuar con transparencia y efectuar el juicio de idoneidad a partir de las premisas fijadas por el propio Consejo en la Convocatoria».

Además, apuntan que este nombramiento presentaba «una singularidad» como que «el magistrado que ha ocupado la presidencia durante cinco años, optaba a la reelección. Y recuerdan que la decisión no tiene precedentes porque todos los presidentes de sala del Supremo han venido siendo renovados y no hay «ni una sola excepción de uno que no haya llegado a su jubilación con esa condición».

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A modo de conclusión, en su voto particular, estas vocales insisten en que «un análisis objetivo derivado de la confrontación de los méritos y la trayectoria de los magistrados Sieira y Díez-Picazo, examinada a la luz de las bases de la convocatoria, de la normativa que reglamenta los nombramientos discrecionales de los Presidentes de Sala del Tribunal Supremo, y de la línea jurisprudencial de su Sala Tercera sobre los nombramientos discrecionales, ofrece como resultado evidente que el candidato idóneo para ocupar la plaza es el magistrado Sieira».

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