Treinta minutos, eso es lo que ha durado el careo entre Istvan Horvath y Sergio Morate, ante un juzgado de Lugoj, cuidad en la que fueron detenidos el pasado jueves. El objetivo de esta vista era determinar si Horvath, amigo íntimo de Morate, había sido cómplice o encubridor en el doble asesinato acaecido en España.
El rumano y el español se habían conocido en prisión, donde el primero cumplía condena por un homicidio imprudente, consecuencia de un accidente. Allí habían forjado una gran amistad.
Morate fue acogido por Horvath en su casa de Luboj, al oeste de Rumanía, sin saber que supuestamente había asesinado a su novia, Marina Okarynska, y a su amiga, Laura del Hoyo.
«No tengo nada que ver. Él iba a venir a ser el padrino de mi hijo. En mi casa no entra ningún asesino. Aunque fuera mi hermano no intento ni esconderlo», declaró el rumano a los medios españoles a la salida de los juzgados, donde ha sido sometido a un careo con Morate a petición de la Fiscalía, con el fin de dilucidar su supuesta complicidad.
El rumano mantuvo su versión de que supo lo que había sucedido en España cuando el propio Morate se lo confesó, y que no le creyó porque él siempre «estaba con tonterías».
“Yo estoy muy tranquilo porque sé que no tengo nada que ver. Él ha reconocido que yo no sabía nada. Que iba a venir para ser padrino de mi hijo”, declaró a la salida del careo.
«No he tenido nada que ver con nadie; no estaba escondiendo a nadie. Sergio, que pague por lo suyo», ha insistido.
A la vista de lo dicho en el careo, la Fiscalía tiene ahora que decidir si acusa a Horvath como cómplice o encubridor o si, por el contrario, retira todos los cargos contra el. El rumano está en libertad provisional con cargos.
Tres días atrás, Morate compareció ante el Tribunal de Apelación de Timisoara, ciudad del oeste de Rumanía, órgano judicial competente para decidir sobre la euroorden. El mencionado tribunal aceptó la petición de la Fiscalía de fijar un periodo de detención provisional de 15 días.
Este periodo fue establecido para dar tiempo a que el titular del Juzgado de Instancia e Instrucción número 2 de Cuenca, Alfredo Elías, a enviar la documentación que sustenta la euroorden y que tiene como fin traer a Morate a España. La vista, para tal decisión, ha sido fijada el próximo 28 de agosto.
De acuerdo con fuentes oficiales, tal documentación ya está en poder de las autoridades judiciales rumanas.