A Pablo Ruz su nuevo destino, como titular del Juzgado del Instrucción 4 de Móstoles (población al sudoeste de Madrid), le queda pequeño. Por eso ha presentado su solicitud para convertirse en letrado del Servicio de Relaciones Internacionales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
Pablo Ruz habla inglés -condición sine quanon- para poder optar al puesto y también italiano.
Además de él han presentado la solicitud cuatro magistrados más.
Sin embargo, su experiencia en la Audiencia Nacional, donde ha llevado casos de proyección internacional, en especial en el ámbito europeo, es un plus a tener muy en cuenta en el proceso de selección que ahora se abre.
El Servicio de Internacional del CGPJ está formado por tres letrados y, hasta el Consejo actual, ha tenido un papel muy activo tanto en Europa como en Iberoamérica.
El órgano de gobierno de los jueces es miembro de la Red de Consejos del Poder Judicial de Europa (ENJC, en sus siglas en inglés), cuya presidencia ostentó hasta hace dos años. El pasado mes de julio fue renovada su presencia en el Comité de Expertos del ENJC, en la que figura la vocal Nuria Díaz Abad.
En Iberoamérica el papel a jugar también es importante. El CGPJ tiene la Secretaría Permanente de Cumbre Judicial Iberoamericana, organización que reúne a los consejos de la magistratura (equivalentes al CGPJ español) y a las cortes supremas de Iberoamérica, España, Portugal y Andorra.
Ruz, en caso de ser seleccionado -cumple todas las condiciones para ello-, tendría por delante un periodo de viajes continuos, aunque, eso sí, a cambio ganará más dinero.
La decisión, según ha podido saber Confilegal de fuentes del CGPJ, se tomará en el Pleno de este mes de septiembre o, en su defecto, en el de octubre.
Pablo Ruz tiene 40 años. Está casado y tiene cuatro hijos. Ingresó en la carrera judicial en 2003, con apenas 28 años cumplidos. Hasta el pasado mes de abril estuvo destinado «provisionalmente» en el Juzgado Central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional, órgano en el que ha prestado sus servicios entre 2008 y 2015. Primero sustituyó temporalmente a Juan del Olmo, instructor del sumario del 11-M, y luego cubrió el hueco dejado por Baltasar Garzón desde 2010.
Entre otros casos, ha sido el instructor de los casos Bárcenas, Gürtel, SGAE, Pescanova, Forum y Rumasa.