Pese al rechazo de toda la oposición, el PP, gracias a su mayoría absoluta, ha logrado hoy que la Junta de Portavoces del Congreso dé su visto bueno a la tramitación exprés de la reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional (TC), que podrá estar aprobada antes de que finalice este mes.
La Junta de Portavoces ha acordado incluir en la sesión plenaria del próximo miércoles, tras el debate de Presupuestos, la toma en consideración de la proposición de ley del PP, que plantea modificar la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional para dotar al alto tribunal de potestad para hacer cumplir sus resoluciones y sancionar a cargos públicos que desoigan sus sentencias.
De esta forma, la reforma se aprobará en la siguiente sesión plenaria, el martes 29 de septiembre, antes de que acabe la legislatura, como quería el Gobierno de Mariano Rajoy.
Hoy, el PP, a través de su portavoz en el Congreso, Rafael Hernando, ha vuelto a defender la iniciativa como legítima, democrática y oportuna para que aquellos que «quieren romper la soberanía del Estado sepan que no pueden vulnerar la Constitución sin que eso tenga consecuencias».
Los grupos de la oposición han coincidido en denunciar el «abuso» que ha hecho el PP de su mayoría absoluta para acelerar esta reforma, al tiempo que el PSOE, a través de su portavoz en el Congreso, Antonio Hernando, ya ha anunciado que recurrirá la medida ante el propio TC en cuanto sea aprobada por el pleno.
La oposición también es contraria a la reforma, sino también a su tramitación urgente, aunque la Mesa y la Junta del Congreso han rechazado el recurso que presentaron contra la decisión de la semana pasada del presidente de la Cámara, Jesús Posada, de calificar la iniciativa para poder tramitarla de forma urgente.
Para Joan Coscubiela (Izquierda Plural), «el PP se ha saltado las normas y ha dado un autogolpe con su mayoría absolutísima».
Mientras que para el portavoz de Convergencia Democrática de Cataluña (CDC) en el Congreso, Pere Macías, ha acusado al PP de «reventar las instituciones democráticas» con medidas como la reforma urgente del Tribunal Constitucional, lo que atribuye a la obsesión del PP contra el presidente de la Generalitat, Artur Mas.