El nuevo presidente de la Sala Tercera del Tribunal Supremo, Luis Díez-Picazo, ha relegado a su antecesor a “simple” magistrado al negarle, pese a su antigüedad en la Sala, la presidencia de alguna de las siete secciones que componen la citada Sala de lo Contencioso-Administrativo.
De esta forma, impide que Sieira forme parte de la Sección Primera, que está formada por todos los presidentes de Sección, y que es la que revisa los acuerdos y nombramientos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
Próximamente esta Sala tendrá que revisar la demanda presentada por cuatro vocales progresistas del CGPJ –Clara Martínez de Careaga, María Victoria Cinto, Concepción Sáez y Roser Bach- contra el acuerdo que Carlos Lesmes (presidente del CGPJ y del Tribunal) propuso en el Pleno del pasado 29 de enero, bloqueando así la renovación de las comisiones del Consejo y, de manera especial, la de la Comisión Permanente.
LAS VOCALES PROGRESISTAS ratifican el recurso contra LESMES en el Tribunal supremo
Como suele ser habitual en estos casos, Sieira comunicó a su sucesor su voluntad de incorporarse a la Sección Cuarta, a la que pertenecía Díez-Picazo y que estaba más saturada, con 1351 asuntos pendientes. Por su antigüedad, lo lógico es que se hubiera convertido en su presidente.
Según confirmaron fuentes de la Sala Tercera a Confilegal, tanto Díez-Picazo como Lesmes vieron positivamente esa petición en un principio.
Sin embargo, días más tarde recularon, tras valorar sus implicaciones.
Porque de haber mantenido la luz verde, Sieira –magistrado progresista, como las vocales- habría tenido voz y voto en la demanda de las cuatro vocales del CGPJ.
Su ausencia elimina la posibilidad de que se produzcan «sorpresas» de ningún tipo en este asunto.
En vez de eso, Díez-Picazo, con el visto bueno del presidente Lesmes, comunicó el jueves pasado a Sieira que pasaría a formar parte de la Sección Séptima; sólo tiene 530 asuntos pendientes.
El presidente de esta sección es Jorge Rodríguez Zapata, quien tiene más antigüedad que Sieira en la carrera judicial, por lo que no puede ser desplazado de la Presidencia.
Rodríguez Zapata fue también candidato a la presidencia de la Sala Tercera y, también, uno de los mayores críticos a Díez-Picazo.
De los cuatro, fue el único que no consiguió ningún voto de los vocales del CGPJ.
Días después, Rodríguez Zapata ejerció de padrino del nuevo presidente a petición del propio Díez-Picazo, según ha podido saber Confilegal.
José Manuel Sieira, uno de los presidentes más brillantes que ha tenido la Sala, queda eliminado del tablero de esta partida de ajedrez judicial en la guerra por el control completo del Tribunal Supremo.