EL SUPREMO condena a pagar de 120.000 € a tres colaboradores de SÁLVAME por insultar a CARMEN LOMANA

EL SUPREMO condena a pagar de 120.000 € a tres colaboradores de SÁLVAME por insultar a CARMEN LOMANA

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16/9/2015 00:00
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Actualizado: 16/9/2015 00:00
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La Sala Primera del Tribunal Supremo confirma la sentencia de la Sección 19ª de la Audiencia Provincial de Madrid y condena a tres colaboradores del programa Sálvame de Telecinco a indemnizar con 120.000 euros a Carmen Lomana por intromisión ilegítima en su honor.

Con esta decisión, el Supremo, ha desestimado el recurso extraordinario por infracción procesal y los recursos de casación interpuestos por los colaboradores de los programas de crónica social «Sálvame» y «Sálvame Deluxe» emitidos por la cadena Telecinco, Mila Ximénez, Belén Esteban y Quico Matamoros.

Ahora los tres colaboradores deberán abonar la cantidad de 120.000 euros, de los cuales, Ximénez deberá abonar 60.000 euros, y los otros demandados 30.000, cada uno de ellos.

Aunque la cantidad es importante, está lejos de los 500.000 euros que solicitó Carmen Lomana en un principio. 

La Sala Primera del Supremo confirma la sentencia de la Sección 19ª de la Audiencia Provincial de Madrid que declaraba la existencia de intromisión ilegítima en el honor de la demandante Carmen Lomana, personaje de la crónica social, por graves y reiterados insultos y descalificaciones vertidos en dichos espacios de televisión. 

La Sala reitera su doctrina de  la sentencia de 26 de febrero de 2015, que los programas de crónica social, por asumida socialmente que esté su mayor agresividad verbal, están también sujetos a reglas, sin que pueda ampararse en ellos el puro y simple insulto reiterado. Y estima que las expresiones de los citados colaboradores pretendían ridiculizar al personaje, con insinuaciones insidiosas, vejatorias y gratuitas que agravian innecesariamente su dignidad o su prestigio.

 En esa sentencia se dice  que “por más que el género de entretenimiento o crónica social en su versión más frívola y agresiva y la proliferación de formatos televisivos caracterizados por la agresividad verbal entre sus propios colaboradores comporte un serio riesgo de banalización o desvalorización de los derechos fundamentales, hasta el punto de que la sociedad española no comprenda fácilmente la razón de que asuntos aparentemente nimios, con origen en programas que responden a esos formatos, acaben siendo finalmente decididos por el Tribunal Supremo o por el Tribunal Constitucional, todo lo cual justifica una cierta repulsa a que los tribunales de justicia puedan ser manipulados por quienes se sienten ofendidos a consecuencia de haber sido ellos mismos ofensores».

Entiende el Tribunal que estos programas, por más habitualmente agresivos que sean y por más tolerados socialmente que estén, tienen reglas, y entre estas se encuentran las impuestas por la protección de los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución. Y sostiene que estos colaboradores, durante sus intervenciones en tres programas, emitidos en abril de 2011, los colaboradores se refirieron a Carmen Lomana  como “sinvergüenza, analfabeta, payasa, imbécil, estafadora, cateta, idiota, auténtico perro, chupas el culo para que te inviten a fiestas, de padres cerdos, hijos marranos, me lo paso por el potorro, buscavidas, tonta del culo, busca camas altas y cerda”.

 

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