Se suponía que el nuevo edificio de la jurisdicción penal de la Audiencia Nacional iba a ser como el bálsamo de fierabrás, la solución a todos los males de espacio. Sin embargo, no va a ser así. Hoy, dos años y medio más tarde, con un presupuesto de 27 millones de euros (13 millones por encima del presupuesto inicial), el inmueble ya se está quedando pequeño.
De las diez plantas, los magistrados ocupan cinco: Entre la segunda y la sexta planta. En la segunda y tercera se han ubicado los seis Juzgados Centrales de Instrucción. La cuarta y la quinta es para los despachos de los magistrados de la Sala de lo Penal.
Y la sexta es para Presidencia y Sala de Gobierno.
En las dos primeras plantas se ubicarán los seis Juzgados Centrales de Instrucción. Jueces, secretarios judiciales y funcionarios suman más de 130 personas. Van a estar como sardinas en lata, según ha podido saber Confilegal.
Y es cuestión de tiempo que esta situación se extienda al resto del edificio.
En el caso de que haya necesidad de reforzar la plantilla de funcionarios de apoyo, por la apertura de alguna macrocausa nueva, resultará de todo punto imposible encontrar espacio para ubicarlos en esas dos plantas.
“Alguien”, además, ha olvidado, en el nuevo diseño, a los procuradores y a los abogados, figuras esenciales en cualquier procedimiento judicial.
Cuando acuden a consultar los asuntos de sus clientes estos profesionales necesitan tener un espacio en el que sentarse y leer los sumarios.
Es un espacio esencial que existe, aunque de forma precaria, por el contrario, en todos los Juzgados tanto de la sede actual de Prim como en el antiguo edificio de la Audiencia Nacional, que en su génesis se diseñó para ser la sede de la Secretaría General del Movimiento.
Asimismo, también se han olvidado de la necesidad de tener salas de espera junto a las salas donde se toman declaraciones a imputados y a testigos. Son espacios que sí existen ahora mismo en las viejas instalaciones.
En la actualidad ya se han trasladado al nuevo edificio los 19 magistrados que componen la Sala de lo Penal, y que preside el también vocal Fernando Grande-Marlaska. A partir del 28 de octubre comenzarán a llegar los Juzgados Centrales de Instrucción.
En el nuevo diseño, falta por ubicar la nueva Sala de Apelación de la Audiencia Nacional, que entrará en funcionamiento a principios de 2016 y que estará formada por tres magistrados, un secretario y un número no definido todavía de funcionarios, si bien en la planta cuarta se ha establecido una sala de reuniones. Tampoco en esas dos plantas hay lugares habilitados para que los procuradores y abogados consulten.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional, por su parte, cuenta con dos plantas. Son casi 80 personas, entre fiscales y funcionarios. Y la Fiscalía Antidroga tiene una planta, la novena.
La décima planta es para la Sala de Juntas. Y la primera para el Servicio de Ejecutorias.
De la misma manera, se han instalado los locutorios, que permiten la comunicación entre acusados y abogados, pero se han instalado con cristales blindados, pero son tan blindados que no permiten que se escuchen el uno al otro.
De la misma manera, los falsos techos de las peceras blindadas han sido montados como los de cualquier oficina, por lo que podrían ser susceptibles de verse fácilmente afectados por la violencia que pudieran mostrar los acusados que comparezcan en una vista pública.