Las negativas opiniones que el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, vertió sobre los jueces españoles en La Sexta Noche del pasado sábado han tenido una contestación rotunda. La Asociación Profesional de la Magistratura (APM) las ha calificado de “demagógicas” e “inconsistentes” al atribuir a “los jueces unas responsabilidades que no les corresponden”.
“La lentitud de la Administración de Justicia en la resolución de los procesos no puede achacarse a los jueces, que actúan con gran dedicación, esfuerzo y profesionalidad. Es a los poderes ejecutivo y legislativo a quienes corresponden realizar las reformas estructurales y legislativas que permitan superar un modelo de organización judicial que en la actualidad se encuentra ya agotado y no se adecua a las necesidades de la sociedad moderna, con una gran tasa de litigiosidad”, dice la APM en un comunicado dirigido a sus asociados.
“Resulta sorprendente que quien ocupa un puesto de tanta responsabilidad institucional, como la Presidencia de una Comunidad Autónoma, se despache con unas declaraciones tan demagógicas como inconsistentes, atribuyendo a los jueces unas responsabilidades que no les corresponden”, añade la APM.
“Los jueces resolvemos diariamente miles de asuntos con independencia e imparcialidad. La llamada politización de la Justicia no deriva de la conducta de los jueces, sino de su instrumentalización para fines distintos de aquellos que le son propios. El enfrentamiento político nunca debería llevarse a los tribunales, a diferencia de lo que sucede en nuestro país en numerosas ocasiones, y no precisamente por culpa de los jueces”, sigue afirmando la asociación de jueces conservadora.
“Somos los jueces quienes venimos defendiendo la adopción de reformas que impidan la aplicación de cuotas políticas en la designación de los vocales judiciales del Consejo General del Poder Judicial. Ésta ha sido desde hace años la posición de la Asociación Profesional de la Magistratura, que propugna la elección de los vocales judiciales por los propios jueces, de acuerdo con la interpretación más acorde con la voluntad del legislador constitucional. Sin embargo, esta reforma no ha sido llevada a cabo por ninguno de los gobiernos que se han ido alternando en las diferentes legislaturas”.
“A estos mismos poderes les corresponde adoptar las medidas necesarias para evitar la lentitud de la justicia penal, que tanto preocupa a los ciudadanos. Pese a ello, todavía no han sido capaces de redactar un nuevo código procesal penal que sustituya a la vetusta Ley de Enjuiciamiento Criminal de 1882 y permita instruir y enjuiciar, de forma ágil y eficaz, las nuevas formas de delincuencia económica, tecnológica o financiera, o los delitos derivados de la corrupción”, agrega la asociación conservadora de jueces.
“No corresponde a los jueces cambiar las estructuras de la sociedad. (…) El Sr. Revilla parece situarse como un espectador o analista, olvidando que él preside un ejecutivo autonómico y, por ello, tiene la responsabilidad y los medios para contribuir a solucionar los males que denuncia. Pese a ello, le resulta más cómodo desplazar la responsabilidad a otros, en este caso a los jueces, incrementado así la desconfianza de los ciudadanos en la Justicia y, por ende, en el sistema democrático en su conjunto”, terminan diciendo en su comunicado.