La Fiscalía pide 4 AÑOS DE PRISIÓN para el MAQUINISTA DEL ALVIA

La Fiscalía pide 4 AÑOS DE PRISIÓN para el MAQUINISTA DEL ALVIA

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27/10/2015 00:00
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Actualizado: 27/10/2015 00:00
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El Ministerio Fiscal ha solicitado este martes la apertura de juicio oral contra el maquinista del tren Alvia siniestrado en Angrois el 24 de julio de 2013, para el que pide cuatro años de prisión, y fija en más de 42,89 millones la indemnización para las víctimas del siniestro.

Así lo recoge el escrito de acusación presentado este martes por el Fiscal, Antonio Roma, ante el Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago, que instruye la causa abierta tras el siniestro y cerrada por el magistrado Andrés Lago el pasado 7 de octubre con el maquinista, Francisco José Garzón Amo, como único imputado. 

El escrito de acusación, contempla la solicitud de apertura de juicio oral contra este hombre, al que se considera autor de 80 delitos de homicidio por imprudencia grave profesional y 144 delitos de lesiones, además de la inhabilitación especial para la profesión de maquinista de ferrocarriles por un período de seis años.

Respecto a la resposabilidad civil, por fallecimiento, lesiones y daños, el fiscal Antonio Roma solicita la indemnización mencionada, y con responsabilidad civil directa de la compañía aseguradora, QBE Insurance, y con responsabilidad subsidiaria de Renfe Operadora.

En sus conclusiones provisionales, el fiscal hace referencia a la cualificación profesional del maquinista, así como al hecho de que la vía, en todo su trazado, disponía de un sistema de seguridad Asfa, así como el sistema ERTMS nivel 1 excepto en su extremo inicial y en las inmediaciones de Santiago, donde se produjo el siniestro.

También menciona que el vehículo contaba con la homologación y revisiones precisas para circular y a que el sistema ERTMS embarcado había sido desconectado en junio de 2012 por incompatibilidades.

En lo relativo al día de los hechos, el Ministerio Fiscal apunta a datos que «evidencian una conducción desatenta en el trayecto» desde que el acusado tomó los mandos del convoy, como el registro de una «bajada brusca de velocidad» a las 20.10 horas del 24 de julio de 2013 y la activación del freno ‘hombre muerto’ a las 20.15 horas y a las 20.17 horas.

Entre otras incidencias, apunta a la detección de un exceso de velocidad a las 20.29 horas de ese día –por el sistema Asfa– y a otro aviso semejante a las 20.30 horas, al tiempo que, indica, el maquinista atendió una llamada a las 20.17 horas.

UNA LLAMADA «INADECUADAMENTE EXTENSA»

También hace referencia la Fiscalía en su escrito a la llamada «inadecuadamente extensa» que el acusado estaba atendiendo en los momentos anteriores al siniestro, la que realizó a las 20.39 horas el interventor del tren y que se mantuvo durante 100 segundos.

Para Antonio Roma, el maquinista debía conocer por su experiencia la necesidad de «concentrar su atención» en el tramo en el que se encontraba, en el que se produce una reducción de velocidad de 200 kilómetros por hora a 80 kilómetros por hora antes de que la vía entre en la curva de A Grandeira.

En este sentido, atribuye a su «exclusiva responsabilidad» la decisión de «aceptar la llamada» en función de las «circunstancias» que afectan a su «función primordial de garantizar la seguridad del vehículo y de sus ocupantes» e incluso de «finalizar la comunicación si las mismas circunstancias lo requerían». (AGENCIAS)

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