En el borrador de programa que los simpatizantes de Podemos pueden votar desde el sábado se propone una reforma radical del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Anuncia una reducción —de 20 a 15 miembros— del órgano de gobierno de los jueces y que éstos sean elegidos por sufragio directo por la ciudadanía.
La filosofía del programa electoral de Podemos, que será presentado oficialmente la próxima semana, busca, además de un cambio profundo del modelo fiscal y otros mecanismos con los “despolitizar” las Administraciones Públicas.
Para ello, Podemos ha mantenido desde sus inicios contactos con la asociación profesional Jueces para la Democracia. También ha incluido en sus listas al Congreso a una de sus exportavoces, la juez Victoria Rosell, por Las Palmas, además del exvocal del Consejo del Poder Judicial José Manuel Gómez Benítez, quien fue nombrado en 2008 a propuesta del PSOE.
En la propuesta de reforma del CGPJ defendida por el Consejo Ciudadano de Podemos, se sostiene que es «necesaria la recuperación de un órgano del Poder Judicial que, manteniendo las competencias generales del actual Consejo, asuma directamente su principal competencia: velar por la independencia del Poder Judicial como servicio público.
Por ello, desde la formación morada proponen la elección directa por parte de la ciudadanía de los 15 miembros del CGPJ, elegidos entre jueces y magistrados, fiscales, secretarios judiciales y juristas de reconocido prestigio con al menos 10 años de experiencia en este ámbito, avalados por asociaciones, sindicatos o plataformas ciudadanas”.
El Poder Judicial del que habla Podemos tendría 15 miembros, cuando ahora este órgano está formado por 20 vocales y un presidente, que actualmente es Carlos Lesmes, también presidente del Tribunal Supremo.
Entienden que se deberían realizar unas “elecciones reguladas y promovidas institucionalmente por un órgano colegiado creado a tal efecto por el Congreso, y con limitaciones de gasto en las campañas que puedan ser promovidas para su elección”.
Es decir, se da una vuelta de tuerca y propone que sea la «ciudadanía» quien elija «directamente» a «15 miembros» (se reducirían cinco vocales de los 20 que establece la Constitución).
REFORMA DEL TRIBUNAL CONTITUCIONAL
En esta línea, plantea una reforma para «despolitizar» el Tribunal Constitucional que incide especialmente en la forma en la que son elegidos los jueces.
Según explica Podemos en su borrador sería así: «Establecer un nuevo sistema de nombramientos por «cuota de rechazo»: la negociación de los nombramientos, partiría de la conformación de un amplio listado de todas las personas técnicamente cualificadas para acceder a él.
A partir de esta propuesta, cada uno de los partidos sólo podría ir descartando de esa lista un número proporcional a la cuota que le corresponde en función de su entidad parlamentaria. Tras sucesivos procesos de descarte, acabarán quedando sólo los que menos rechazo generan. No estarán designados por nadie, ni en deuda con él».
Otro cambio propuesto es la derogación de la última reforma del Tribunal Constitucional, la denominada «reforma «express», aprobada por el PP al final de la legislatura, para que no asuma competencias como la suspensión de sus funciones a una autoridad.